“Se puede replicar el modelo del Forec para reconstrucción tras el terremoto”
viernes, 14 de agosto de 2026
Mauricio Velásquez, gerente de Sucroal, resaltó que el sector privado puede aportar personal técnico para acompañar la reconstrucción y recuperación
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La magnitud de la devastación causada por el terremoto del pasado 10 de agosto aún está por dimensionarse en su totalidad. Sin embargo, estimaciones preliminares apuntan a que la reconstrucción podría costar cerca de US$6.300 millones, un desafío que exige la articulación y cooperación entre el Estado, la ciudadanía, la academia y el sector empresarial para avanzar en la recuperación de las zonas afectadas.
Mauricio Velásquez, gerente general de Sucroal, compañía biotecnológica ubicada en el suroccidente del país (una de las zonas más afectadas por el sismo), resaltó que, de cara a la reedificación, el Gobierno debería considerar de vuelta la figura del Fondo para la Reconstrucción y Desarrollo Social del Eje Cafetero, Forec, una entidad autónoma creada para levantar de los escombros a los 28 municipios que padecieron el movimiento telúrico en 1999.
En esta conversación, más allá de la operación y el desempeño del negocio, el ejecutivo se tomó un momento para referirse al papel que puede interpretar el sector privado en las fases de restauración y de recuperación económica.
Tras el terremoto, ¿han tenido dificultades operativas?
En la planta no tuvimos afectaciones importantes aparte de las materiales; todos nuestros colaboradores, más de 550 personas, están a salvo.
Tuvimos suspensión de algunos procesos productivos, que ya se han venido restableciendo. De cara a las exportaciones sí hemos tenido inconvenientes, porque nuestro principal puerto es Buenaventura, y la vía estuvo cerrada durante un par de días y ha operado de manera intermitente, lo que nos ha impedido cumplir con nuestros compromisos. Entendemos que eso se va a ir mejorando paulatinamente.
¿Contemplan alguna campaña de solidaridad en favor de las víctimas y damnificados?
La prioridad hoy es apoyar a nuestros colaboradores, cuyas viviendas se han visto afectadas; algunos lo han perdido todo, otros tienen viviendas no habitables. Les estamos dando acompañamiento para trasladarse, ubicar vivienda y mover sus pertenencias, además de acompañamiento psicológico.
Por nuestra ubicación en el suroccidente, es importante ser parte activa del proceso de estabilización y, sobre todo, del proceso de reconstrucción, donde el sector público y privado vamos a tener que trabajar de la mano.
¿Cuál podría ser el papel del sector privado en esa fase de reconstrucción?
Lo primero es atender la emergencia, y me parece que las autoridades locales lo están haciendo de manera adecuada y con la celeridad necesaria. Luego viene el proceso de estabilización, después la reconstrucción y la recuperación del tejido económico. Ahí es donde el Gobierno Nacional debe determinar cómo hacerlo. Existe un modelo muy exitoso que surgió del terremoto de 1999: la constitución del Forec y todo el gobierno corporativo que rodeó a ese grupo ejecutor.
¿Cuáles serían esas líneas de acción que pueden replicarse de la experiencia con el Forec?
Primero, hubo una actuación rápida del gobierno nacional. Segundo, se constituyó un vehículo y una junta directiva encargada de hacer un diagnóstico y entender qué había ocurrido en cada municipio afectado.
Luego vino la consecución de recursos, porque una cosa es atender los albergues, alimentación y kits de aseo diarios, y otra, a partir del diagnóstico, definir las necesidades.
La reconstrucción no es solo vivienda, sino también infraestructura: colegios, hospitales, acueductos. El gran aprendizaje del Forec fue entender cómo hacerlo, vincular a la población en la definición de necesidades y actuar con las fuerzas vivas de cada municipio (juntas de acción comunal, asociaciones, alcaldías, gobernaciones, etc.) bajo un manejo independiente.
Más allá de aumentar el pago de impuestos o hacer donaciones, ¿cómo podría contribuir el sector privado?
Tenemos capacidades: conocimiento y personas expertas en distintas áreas que pueden contribuir a que la ejecución de esos US$6.300 millones se haga de la mejor manera. Hay que entender que lo grueso de los recursos para la reconstrucción no vendrá de las donaciones: de los US$1.000 millones invertidos en 1999, solo 3% correspondió a donaciones; lo demás vino del Gobierno. Las capacidades del sector privado en diagnóstico, planeación, ejecución, seguimiento y control son las que pueden blindar los recursos para que se administren apropiadamente.
¿Cuál es la expectativa de Sucroal para 2026?
Este año nos ha golpeado la tasa de cambio y el costo energético, pero seguimos viendo una demanda importante. De cara a 2027 tenemos buenas expectativas y será un mejor año.