Se registra una reducción en puestos de vigilancia por el aumento del salario mínimo
lunes, 19 de enero de 2026
Luis Carvajal, director general de Prosegur Security, resaltó que se están enfocando en implementar esquemas de seguridad híbridos con más uso de tecnología
En medio de un entorno retador para el sector empresarial, marcado por el aumento de la percepción de inseguridad y el impacto del alza del salario mínimo, Prosegur Colombia cerró 2025 con un balance mixto. Luis Fernando Carvajal, director general de la compañía, detalló las expectativas de crecimiento para este año y cómo la seguridad híbrida puede empezar a ser una mejor opción.
¿Cómo impactó el aumento del salario mínimo a Prosegur?
Para todas las compañías del sector, el incremento del salario mínimo fue sorpresivo, inesperado y bastante dañino. No porque la gente no merezca ganar más, sino porque fue un aumento poco sustentado en los indicadores macroeconómicos del país.
Lo que estamos viendo es que nuestros clientes están reaccionando, porque nosotros tenemos una tarifa regulada y ese incremento del salario mínimo se traslada directamente a la tarifa del servicio. Muchos clientes que habían presupuestado incrementos mucho menores hoy nos buscan para reducir personal o para encontrar alternativas de eficiencia.
¿Eso está presionando directamente los contratos?
Sin duda. Si un cliente esperaba que el salario mínimo creciera 10% y termina enfrentando un aumento de 23% o más, lo primero que hace es revisar cuántos vigilantes puede mantener. Un cliente que paga cinco vigilantes empieza a pedir que se reduzcan a tres o cuatro para que su factura mensual no pase, por ejemplo, de $100 millones a $120 millones. Para lograr eso, inevitablemente hay que eliminar puestos y asumir ciertos riesgos.
Cuando ven que ese rubro crece por encima del IPC, la presión es muy alta porque el negocio se vuelve menos rentable.
¿Qué tipo de ajustes están pidiendo los clientes?
Todas las opciones están sobre la mesa. Por ejemplo, un puesto de vigilancia 24 horas se cubre con tres vigilantes. Hoy muchos clientes piden cubrirlo solo 12 o 16 horas, usando uno o dos vigilantes. Otros prefieren eliminar el puesto y reemplazarlo con tecnología, o cambiar la modalidad de un vigilante armado a uno sin arma.
¿Esto ha implicado una reducción de puestos de trabajo en el sector?
Sí. Cuando un servicio se acaba o se reduce, no es posible reubicar automáticamente a todo el personal. En un sector intensivo en mano de obra como este, el ajuste de los contratos termina traduciéndose en una reducción de puestos de vigilancia.
¿La tecnología se convierte entonces en una alternativa?
Nosotros venimos trabajando desde hace más de tres años en un modelo de seguridad híbrida, que combina recurso humano, tecnología y análisis de datos. Nunca vamos a reemplazar al vigilante 100%, pero sí hay procesos donde la tecnología permite ganar eficiencia.
Hoy estamos incorporando inteligencia artificial, que nos ayuda a generar información predictiva y a tomar mejores decisiones operativas.
¿Cómo cerró Prosegur en 2025 y qué esperan para 2026?
El año pasado fue complejo, tanto por el aumento de la inseguridad como por la prudencia del mercado en la inversión durante el primer semestre. Sin embargo, en el segundo semestre vimos una recuperación importante que nos permitirá crecer cerca de 10% frente a 2024.
Para 2026, a pesar de que será un año electoral y retador, tenemos metas ambiciosas: queremos crecer a doble dígito, incluso por encima de 20%. El sector de la seguridad es esencial y, pase lo que pase, seguirá siendo una prioridad para empresas y ciudades.