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Saint-Martin fue el escenario del tercer destino oculto de Wingo, así fue la experiencia

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Saint-Martin fue el tercer destino oculto de Wingo, una experiencia en que 350 viajeros compran un tiquete aéreo sin saber dónde aterrizarían

Isabella Salazar Gaitán

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Saint-Martin fue el tercer destino oculto de Wingo, una experiencia en que 350 viajeros compran un tiquete aéreo sin saber dónde aterrizarían. Después de semanas de expectativa, los clientes aterrizaron el pasado jueves en la isla, elegida como destino por Wingo y Corona.

La travesía comenzó en la madrugada del jueves, a las 5:20 a. m. cuando despegó desde Bogotá el primero de los vuelos especiales de esta edición y, a las 6:30 a. m., partió desde Medellín el segundo grupo de viajeros.

En el aire, a 30.000 pies de altura, el avión se convirtió en una fiesta junto a Takis, siendo el primer escenario de esta experiencia. La sorpresa llegó con uno de los aterrizajes más emblemáticos del Caribe. Los aviones de Wingo realizaron su aproximación al Aeropuerto Internacional Princesa Juliana sobre la icónica Maho Beach, una playa reconocida mundialmente por la cercanía con la que los aviones sobrevuelan a turistas y residentes antes de tocar tierra.

A las 9:18 a. m., hora local, aterrizó el vuelo proveniente de Bogotá y, a las 10:14 a. m., el de Medellín. Fue entonces cuando los capitanes revelaron a los viajeros el lugar donde pasarán los próximos cuatro días y tres noches: Sint Maarten/Saint-Martin.

“Destino Oculto nació para llevar la emoción de viajar a otro nivel. No se trata únicamente de no saber a dónde vas, sino de atreverse a entregar el viaje por completo a la sorpresa. En esta tercera edición quisimos ir todavía más lejos: llevar a nuestros viajeros a un destino que les permitirá descubrir dos paraísos en una misma experiencia. Haber agotado los cupos en solo 19 minutos nos demuestra que existe un enorme interés por nuevas formas de viajar y nos reta a seguir innovando y creando experiencias que sorprendan a nuestros viajeros”, afirmó Jorge Jiménez, vicepresidente comercial de Wingo.

Una experiencia de cuatro días

La experiencia de destino oculto no solo incluyó los tiquetes aéreos, sino que abarcó una agenda de actividades diseñadas por Wingo y sus aliados; Corona, acompañó a los viajeros en un Corona Sunset a bordo de un catamarán; O Boticário, se encargó de un Splash Party, una fiesta en el hotel Divi Little Bay.

Takis, fue el protagonista de la fiesta en el aire, pero también de actividades extremas como The Flying Dutchman, la tirolesa más empinada del mundo, ubicada en el parque Rainforest Adventures. Los viajeros también estuvieron cubiertos por la asistencia de viaje y protección de Universal Assistance.

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