Tesla redujo hasta 35 minutos la recarga total con implementación de nuevas electrolineras
viernes, 19 de junio de 2026
La marca instaló cerca de 12 supercargadores entre Bogotá y Medellín para respaldar la infraestructura de carga rápida que ya exige el mercado local
Mientras crecen las matrículas de vehículos eléctricos, también aumenta la necesidad de contar con infraestructura para cargar las baterías. En medio de ese boom que exhibe la electromovilidad, emerge el negocio de las electrolineras.
En Colombia, según estimaciones del sector, hay cerca de 520 puntos de recarga y aproximadamente 94 de ellos ya ofrecen carga rápida.
En este frente, Tesla dio un nuevo golpe de opinión al instalar 12 supercargadores (ocho en Medellín y cuatro en Bogotá) que reducen sustancialmente los tiempos de abastecimiento. La potencia de 325 kilovatios-hora permite llenar la batería completa en 35 minutos.
¿Cómo es la experiencia de uso? En poco menos de dos meses, los conductores, que han usado esos equipos, coinciden en que mejoró la cotidianidad con el vehículo, pues en las unidades residenciales hubo barreras a la hora de instalar puntos de carga y, por otro lado, la oferta de electrolineras no estaba alcanzando para todos.
Lina Salazar, propietaria de un Tesla Model Y, en Medellín, indicó que antes de los supercargadores instalados en el centro comercial Unicentro, tuvo que batallar con largas filas en los puntos públicos de carga. En contraste con los nuevos equipos, recarga en 15 minutos.
Farith Villegas, también dueño de un Model Y, mencionó que, hasta ahora, no se ha enfrentado a un trancón de usuarios para acceder a estos nuevos supercargadores y reveló que Tesla implementa el sistema de cargo por congestión. En los momentos pico de usuarios, la compañía cobra un excedente por cada minuto extra que permanece un usuario cuando ya tiene su batería en niveles de 90%. De esa manera estimula la rotación ágil.
¿Qué tan costoso sale el servicio? Actualmente, el precio del kilovatio en los supercargadores de Tesla tiene un valor aproximado de $1.300 y, a juicio de los conductores consultados, se siente la reducción con respecto al costo que asumían con los vehículos a combustión.
“Mis cargas promedio están entre $60.000 y $65.000. Como el valor del kilovatio es de $1.300 y la capacidad de la batería son 75 kilovatios, cargar full vale unos $90.000. Es un precio competitivo porque en casa, y dependiendo del estrato, el kilovatio ronda $900, pero se tarda más la recarga, entonces saldría más caro”, detalló Villegas.
Cómo está la oferta
Andrés García, director de Latam Mobility, expuso que el ecosistema de carga cambia todos los días y, si bien todavía no se ha desarrollado por completo el concepto de electrolineras, los actores del mercado se están moviendo hacia las soluciones de rápido abastecimiento para el público.
De momento, se identifican 11 operadores de puntos de carga con planes de expansión: EVX, Voltex, Cien, Voltrelli, EPM, Ergenia, MubOn, Electrovía, Dielco, Meep y Evinka.
Se trata de un renglón en el que todavía queda evolución por delante, teniendo en cuenta que la venta de carros eléctricos crece a un ritmo vertiginoso. Hasta mayo, se vendieron más de 19.000 unidades y se proyecta que cuando llegue el reporte comercial de junio, se habrá superado todo lo vendido en 2025 en solo seis meses.
“Hoy tenemos, por cada 148 carros, un punto de carga y deberíamos tener una relación de 30 por uno. Entonces, mínimo, hay que multiplicar casi por cinco la oferta. Ese despliegue en capital vale entre US$250 millones y US$300 millones”, comentó García.
La migración
Vicente Lanza, CEO de Ergenia, resaltó que “la infraestructura de carga para vehículos eléctricos en Colombia ha crecido de manera sostenida durante los últimos años, acompañando el aumento en la adopción de este tipo de movilidad”.
“Actualmente existen cientos de puntos de carga distribuidos en ciudades principales, corredores viales, centros comerciales, conjuntos residenciales, hoteles y empresas”, añadió.
Tal como mencionó, todavía existen oportunidades para ampliar la cobertura en algunas regiones y, desde su óptica, hoy es posible recorrer gran parte del país utilizando la red disponible, especialmente en los principales corredores que conectan ciudades principales como Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y el Eje Cafetero.
A su modo de ver, el principal reto del ecosistema ya no es únicamente instalar más cargadores, sino garantizar que estén disponibles, operativos y ubicados estratégicamente para acompañar el crecimiento del parque de vehículos eléctricos.
“Desde Ergenia trabajamos precisamente para acelerar este crecimiento, desarrollando e implementando infraestructura de carga que permita ampliar la cobertura y mejorar la experiencia de los usuarios. Nuestro enfoque está orientado a ofrecer soluciones tecnológicas confiables y escalables para empresas, desarrolladores inmobiliarios, operadores de movilidad y usuarios finales”, dijo.
Farith Villegas enfatizó que ya es una “gran ventaja” que Bogotá y Medellín cuenten con los supercargadores y que los tiempos de carga ya son “muy coherentes” con la promesa de valor, pero dijo que es “necesario” que pongan más de este estilo en las principales redes viales. También recalcó que pediría a los centros comerciales que habiliten más puntos de carga.