Toyota mira a Puerto Antioquia como una opción para importar vehículos
viernes, 6 de noviembre de 2026
Hiroshi Yonenaga, presidente de Toyota Colombia, explicó que la marca busca reducir los tiempos de entrega y prepara cinco lanzamientos para 2027
Las demoras para descargar vehículos en los puertos del país llevaron a Toyota a mirar hacia el Urabá antioqueño. La compañía ya visitó Puerto Antioquia y lo tiene entre las alternativas que podría evaluar para sus importaciones, después de que uno de sus buques permaneciera casi 15 días esperando turno para descargar en Buenaventura. Hiroshi Yonenaga, presidente de Toyota Colombia, explicó que la conexión vial y la cercanía con Medellín hacen parte de los factores para considerar esta opción. Mientras busca reducir los tiempos de entrega, la marca se encamina a un récord de ventas en 2026 y prepara aproximadamente cinco lanzamientos para 2027.
¿Puerto Antioquia podría convertirse en una alternativa para importar los vehículos?
Nuestro gerente de logística ya fue a visitarlos. Fuimos a ver cuál es el estado del puerto. Es una opción que está sobre la mesa, teniendo en cuenta que, en este momento, el puerto de Buenaventura está completamente colapsado y los de Cartagena y Santa Marta también están casi a su máxima capacidad, gracias al incremento de las ventas en Colombia.
Es una opción que se puede evaluar en el futuro, teniendo en cuenta el Túnel del Toyo y que la distancia sería muy corta para transportar los vehículos en niñeras hacia el centro del país.
¿La conexión con Medellín podría representar una ventaja para la operación logística?
Es una opción. Son alternativas que hay que evaluar y que no se pueden cerrar. También hay que buscar diferentes posibilidades para poder entregar los vehículos a los clientes.
Hoy, desafortunadamente, el cliente tiene que esperar mucho porque los buques llegan a Buenaventura y deben permanecer fondeados. El mes pasado tuvimos un buque casi 15 días esperando que le dieran turno para descargar porque el puerto estaba colapsado. Son opciones que debemos evaluar para darles satisfacción a nuestros clientes y reducir sus tiempos de espera. Es algo que se puede contemplar en el futuro.
¿Desde qué países llegan los vehículos que comercializan?
Vienen de Brasil, Argentina y Europa. También de Canadá, EE.UU. y Japón. Tenemos convenios comerciales que nos permiten traer de distintos orígenes.
¿Por qué algunos compradores tienen una preferencia por vehículos fabricados en Japón?
En Japón nace la historia de Toyota en el mundo y en Colombia. Los primeros vehículos venían de ese país, entonces hay una tradición y un gusto especial por la marca japonesa, porque los clientes reconocen su calidad. Sin embargo, las plantas de Brasil y Argentina cumplen con todos los requisitos para producir un vehículo Toyota. La calidad es la misma donde se produzca, sea Canadá, Europa, Brasil o Argentina.
La tecnología y el desarrollo tienen su base en Japón, en la casa matriz. A partir de eso, algunos países importan componentes japoneses y los combinan con materiales locales para ensamblar en mercados como Brasil y Argentina. La calidad global de Toyota es idéntica. Esa es una de las cosas más importantes para nosotros.
¿Qué tendría que pasar para que Toyota volviera a ensamblar vehículos en Colombia?
Personalmente, en el futuro quiero hacer más cosas, entre ellas ensamblar. Pero para hacerlo se necesitan volumen y competitividad. Primero hay muchas cosas que debemos hacer nosotros mismos: bajar costos, cultivar más clientes y buscar oportunidades de exportación para alcanzar volumen. También hay que trabajar con la industria automotriz y, en ocasiones, con los gobiernos, en la competitividad del país y en las tecnologías. Con todo eso pienso que podemos lograr algo. Ya estamos invirtiendo mucho en las personas, los repuestos, la educación y los concesionarios. Estamos empezando por lo que podemos hacer.
¿Qué antecedentes tiene la marca en el ensamble local?
En Sofasa, en Envigado, se ensamblaron vehículos Toyota como Hilux, el Machito, que es el Land Cruiser 70, y Prado, incluidas la Sumo y la de cinco puertas. La Prado Sumo se ensambló durante diez años, entre 1998 y 2008. En esa época existía una alianza entre Toyota y Renault. Toyota empezó su participación en Sofasa hacia 1991 o 1992 y esa relación terminó en 2008. Después, Toyota estableció su filial directa, que hoy se llama Automotores Toyota Colombia.
Toyota tiene precios superiores a los de otros competidores que están entre los más vendidos. ¿Qué explica la demanda?
El próximo año Toyota cumple 60 años en Colombia. Esa trayectoria nos ha dado la oportunidad de ofrecerles a nuestros clientes vehículos con calidad, durabilidad y confiabilidad.
Esos años de trabajo nos permiten darles tranquilidad y buscar la mejor satisfacción posible. Por eso los clientes nos han dado la oportunidad de acercarnos a ellos y ofrecerles las diferentes alternativas que tenemos en el portafolio. Antes de trabajar en mercadeo y en el área comercial, mi primer trabajo en Toyota fue en la división de compras, con los proveedores. Allí pude ver que Toyota cuida mucho cada pieza y tiene estándares altos para definir la calidad y la seguridad. Se cuida cada componente, aunque sea pequeño. Pienso que ese es uno de los secretos.
¿Cuántos modelos tienen actualmente en Colombia?
Tenemos 13 modelos con diferentes versiones. En Corolla contamos con el sedán y con GR Corolla. En Corolla Cross tenemos versiones como XEI, SEG y GR. En Yaris contamos con el híbrido y el GR. La marca GR nos ha ayudado bastante a respaldar la estrategia de deportes de motor en Colombia.
¿Cuáles son las líneas con mayor aceptación?
Corolla Cross es nuestro vehículo híbrido estrella y el de mayor volumen. Se produce en Brasil. Después tenemos tres vehículos muy fuertes en sus segmentos: Prado, que ha sido un éxito y tiene clientes muy aficionados por toda su historia; Fortuner, en la categoría de vehículos utilitarios deportivos, y Hilux, en el segmento de camionetas de platón. Esos modelos concentran buena parte del volumen de Toyota en Colombia.
¿Este será el mejor año de Toyota en el país?
Sí, será un año récord. Gracias al esfuerzo de los concesionarios y a los clientes vamos a alcanzar un récord histórico de ventas. Pero el número de vehículos vendidos es un resultado.
¿Cómo esperan que cierre el mercado automotor colombiano en 2026?
Estimamos que cierre alrededor de 340.000 o 345.000 unidades, impulsado principalmente por una mejora en la confianza del consumidor. El cliente está más tranquilo y está aprovechando las nuevas ofertas. Vemos un mercado bastante agresivo, con la llegada de marcas y tecnologías, y el comprador está tomando ventaja de esas opciones. También hay una tasa de cambio favorable que permite ofrecer precios competitivos. Esos lanzamientos y la mayor confianza de los clientes están impulsando las ventas en Colombia.
¿Qué proyectan para 2027 y cuáles son los factores que podrían cambiar ese escenario?
Estimamos un mercado muy similar al de este año, de alrededor de 340.000 unidades. Obviamente debemos esperar qué pasa con la tasa de cambio. También queremos ver cómo se comporta el consumidor frente al incremento de las tasas de interés del Banco de la República, porque al final ese aumento afecta al cliente. Con esas consideraciones, vemos un mercado cercano a 340.000 vehículos para el próximo año.
¿Qué lanzamientos preparan?
Tenemos grandes lanzamientos y sorpresas. El próximo año será muy positivo para la marca, con aproximadamente cinco lanzamientos de vehículos muy queridos por los colombianos. Los invitamos a estar atentos a nuestras redes sociales. Además, en el Salón del Automóvil de Bogotá, que empieza el 12 de noviembre, tendremos un par de sorpresas.
¿Pueden anticipar cuáles serán esos modelos?
Me encantaría, pero todavía no podemos decir nada.
¿Con qué red de comercialización y servicio cuentan?
Tenemos 23 grupos de concesionarios en todo el país, alrededor de 46 vitrinas de vehículos nuevos y unos 52 puntos de atención en total, incluidos los de servicio. También nos enfocamos en la posventa. Buscamos que nuestros clientes tengan lugares a los que puedan acudir para hacer sus mantenimientos.
¿Qué lugar ocupa Colombia dentro del negocio regional?
Brasil y Argentina son mercados muy grandes y se consideran aparte. Brasil, por ejemplo, tiene más de 200 millones de habitantes, cuenta con producción y el volumen de Toyota está alrededor de 180.000 o 190.000 vehículos. Argentina también tiene un volumen alto. Colombia está compitiendo por el liderazgo con Perú, Chile y Ecuador. Estamos cabeza a la cabeza con esos países.
Desde Toyota en Japón ya miran a Colombia con otros ojos por el volumen que estamos manejando, la aceptación de nuestros vehículos y la confianza que nos han dado los clientes al elegir la marca.
¿Cuáles son las ciudades que más aportan a las ventas?
Medellín tiene una historia muy bonita por el ensamble de Toyota en Sofasa, en Envigado. Existe un cariño especial por esos vehículos y muchas personas los sienten como hechos en Medellín. Eso explica una parte de la relación tan fuerte con la marca. Bogotá también está entre las ciudades donde más vendemos. Entre Bogotá y Medellín se concentra aproximadamente 40% o 45% de nuestras ventas.
En las demás ciudades hemos tenido buena aceptación y participaciones de mercado positivas. En la Costa nos va muy bien, en ciudades como Barranquilla, Cartagena, Montería, Valledupar y Riohacha. Tenemos presencia en las principales ciudades del país.
Ante el crecimiento de los eléctricos, ¿cuál es la apuesta tecnológica de Toyota?
Tenemos la filosofía de movilidad para todos y una estrategia que llamamos multipathway, es decir, distintos caminos tecnológicos. No podemos imponerle al cliente una sola forma de motorización o de energía: el cliente selecciona según sus necesidades. Por eso contamos con soluciones híbridas, híbridas enchufables, eléctricas de batería, de gasolina y de diésel. La diversidad es muy importante. También debemos pensar en la sostenibilidad, incluida la gestión de la energía en el país y a nivel global. Considero que una sola tecnología no resuelve todos los problemas ni representa necesariamente una solución sostenible en el corto plazo. Esa diversidad de caminos es algo que queremos demostrarle a la sociedad.
¿Qué significa esa estrategia para el portafolio colombiano?
Significa que hay un camino para cada destino. Creemos que no existe una tecnología perfecta para todo un mercado y por eso ofrecemos diferentes opciones. Tenemos híbridos completos y el bZ4X, un vehículo eléctrico que lanzamos este año y que va bien en ventas. Seguimos con los vehículos de gasolina y diésel, porque hay actividades de trabajo y empresas en distintas regiones que necesitan esa tecnología. También contemplamos los biocombustibles.
Este mes tendremos nuevamente el Corolla Cross Flex Fuel, que traemos desde Brasil para realizar algunas pruebas y que puede funcionar con etanol a 100%. Tenemos la posibilidad de escoger tecnologías dependiendo de la situación de cada mercado.
¿Consideran que Colombia tiene suficiente infraestructura y energía para acompañar el crecimiento de los eléctricos?
Si la electricidad será suficiente para todo lo que viene, creo que eso no lo sabe nadie. Existe una preocupación grande por las estaciones de carga.
Hemos visto que en algunos edificios se está restringiendo la instalación de cargadores por los transformadores y su capacidad. También hay preocupaciones por la capacidad de la red.
Por eso ofrecemos diferentes opciones. Creemos que, en este momento, para Colombia, los híbridos son la mejor tecnología que podemos ofrecer por las facilidades y comodidades que les dan a nuestros clientes.