Tras golpe por lluvias, empresas de buses esperan repunte durante Semana Santa
lunes, 30 de marzo de 2026
Para 2026, se proyecta que más de cuatro millones de viajeros se movilicen por carretera durante la Semana, mostrando dinamismo para las empresas de transporte
La Semana Santa se consolida como una de las temporadas de mayor dinamismo para la economía en Colombia, con un impacto directo en sectores como el transporte, el turismo y el comercio.
Las cifras reflejan esta tendencia. El año pasado, más de 3,9 millones de pasajeros se movilizaron a través de las terminales terrestres, lo que representó un crecimiento de 9,4% frente al año anterior, mientras cerca de 10 millones de vehículos circularon por las vías nacionales. Para 2026, las proyecciones de Anato apuntan a que se superen los cuatro millones de viajeros por carretera, en línea con el crecimiento sostenido del sector, que cerró 2025 con cerca de 122 millones de pasajeros movilizados, según la Cámara de Transporte de Pasajeros de la Andi.
En este contexto, el transporte terrestre se posiciona como el principal protagonista de la temporada. Empresas como Expreso Brasilia, Bolivariano, Copetran, Coomotor y Berlinas anticipan un incremento en la demanda de tiquetes y frecuencias, especialmente hacia destinos tradicionales, reflejando el peso que tiene esta temporada en la operación del sector.
Solo desde Bolivariano, Edward Betancourt, presidente de la compañía, aseguró que esta Semana Santa esperan transportar a más de 180.000 pasajeros, un crecimiento de 9% frente a 2025, con una oferta superior a 180.000 sillas y la ejecución de más de 5.000 viajes.
“Tenemos confianza en que se disminuyan los problemas de orden público que afectan las diferentes vías y que las condiciones climáticas, que tambien afectan la infraestructura vial, no estén presentes en esta temporada”, aseguró Betancourt.
En conversaciones anteriores, otros dirigentes del sector han señalado que el dinamismo de la Semana Santa es uno de los más altos del año, incluso comparable con Navidad.
La anticipación a la Semana Santa también se refleja en las terminales de transporte, con una alta demanda de viajeros. Solo la Terminal de Transporte de Bogotá proyecta movilizar más de 560.000 pasajeros durante estos días.
Entre los destinos con mayor demanda se encuentran Girardot, Sogamoso, Cali, Ibagué, Villavicencio, Medellín, Fusagasugá, Bucaramanga, Santa Marta, Cartagena y Neiva.
“Nos hemos articulado con entidades distritales y autoridades de orden público para garantizar la seguridad de los viajeros que salen desde nuestras tres sedes, así como de quienes llegan a Bogotá para disfrutar de su oferta cultural y religiosa”, señaló Rafael González, gerente general de la Terminal de Transporte de Bogotá.
Repunte tras ola invernal
El repunte de la movilidad en esta Semana Santa se da luego de un inicio de año marcado por la temporada invernal, que impactó la operación del transporte terrestre. Según Betancourt, las lluvias redujeron la afluencia de pasajeros en terminales ante el riesgo de derrumbes.
El impacto también se reflejó en los costos operativos. La compañía reportó un incremento cercano a 20% en gastos asociados a mantenimiento, filtraciones, arreglos y mayor desgaste de vehículos por tránsito en condiciones adversas.
En términos de demanda, la emisión de tiquetes cayó alrededor de 15%, lo que redujo más de la mitad de la rentabilidad del negocio. Entre finales de enero y la primera quincena de febrero, las pérdidas superaron los $2.000 millones. Además, cada día de cierre total en una ruta puede representar más de $100 millones en ingresos.
La situación también afectó a otras empresas del sector. Expreso Brasilia reportó impactos en corredores como Barranquilla-Maicao y Cartagena-Maicao, tras el colapso del puente en la Troncal del Caribe entre Santa Marta y Riohacha.
Los desvíos implementados aumentaron entre cuatro y cinco horas los tiempos de recorrido, elevando el consumo de combustible, las horas de conducción, el desgaste de la flota y la presión sobre la logística operativa. A su vez, la demanda de pasajeros en estos trayectos se redujo cerca de 16%, afectando los ingresos.