Viajes deportivos y de bienestar alcanzarán alrededor de US$3 billones hacia 2032
martes, 27 de enero de 2026
A nivel global, 47% de los viajeros dice estar motivado por su bienestar, 20% planea viajes para asistir a eventos deportivos y 33% combina ambos intereses
Un estudio global de Priority Pass, programa de experiencias en aeropuertos de Collinson International, estima que la oportunidad combinada del turismo deportivo y de bienestar alcanzará los US$3 billones hacia 2032. El cálculo parte de dos dinámicas claras: eventos deportivos que movilizan millones de personas y viajes pensados para desconectarse, descansar y cuidar la salud mental.
El informe se construyó con encuestas a más de 12.000 viajeros en 20 países y muestra que el turismo deportivo superaría los US$2 billones en 2032, mientras que el turismo de bienestar llegaría a US$910.000 millones en 2030. La agenda global ayuda: en 2026 se jugará la Copa Mundial de la Fifa en México, Estados Unidos y Canadá, un evento que, además del fútbol, empuja viajes, consumo y estadías más largas.
A nivel global, 47% de los viajeros dice estar motivado por su bienestar, 20% planea viajes para asistir a eventos deportivos y 33% combina ambos intereses. El viaje se convierte en una experiencia que mezcla emoción, descanso y propósito.
“Los viajeros están eligiendo cada vez más viajes que realmente los enriquecen, los inspiran y reflejan sus pasiones personales”, afirmó Christopher Evans, CEO de Collinson International.
El estudio señala que 59% de los viajeros colombianos elige escapadas de bienestar para relajarse y recargar energía, mientras que 40% busca un “detox digital” lejos de la tecnología. Además, 50% reconoce que necesita una sanación mental o emocional. Spa, retiros espirituales, naturaleza y prácticas de mindfulness aparecen como las actividades más buscadas.
El deporte sigue siendo un motor fuerte. Alrededor de 44% de los colombianos se emociona con eventos en vivo y el 56% declara pasión por algún deporte o equipo. Entre los jóvenes, la relación es todavía más clara: 47% viaja para conocer nuevos destinos a partir de eventos deportivos y 38% busca nuevas experiencias alrededor de estas citas internacionales.
A nivel global, millennials y generación Z lideran esta forma de viajar. Casi la mitad (49%) aprovecha los viajes deportivos para descubrir nuevas ciudades, mientras que más de un tercio (35%) reserva viajes de bienestar con el objetivo explícito de desconectarse digitalmente.
Cerca de 52% de los viajeros afirma que una buena experiencia en el aeropuerto mejora el disfrute total del viaje, una percepción que en Colombia sube 64%. Salas VIP, spas, cápsulas de descanso y suites para dormir aparecen como elementos que elevan el trayecto tanto como el destino final.
En este contexto, Priority Pass ha ampliado su red a más de 1.800 salas VIP y experiencias aeroportuarias en el mundo, sumando servicios como spas, cápsulas de descanso y herramientas digitales para planear y mejorar el bienestar durante el viaje.
La tendencia también abre una oportunidad para la banca. En un entorno de consumo más cuidadoso, los beneficios ligados a experiencias pesan cada vez más en la elección de tarjetas. El estudio muestra que 56% de los viajeros de deporte y bienestar recibe beneficios de viaje a través de su tarjeta principal y que 79% se sintió influenciado a adquirirla por ese tipo de beneficios. Incluso, 46% dice que estos incentivos aumentan el uso cotidiano de la tarjeta.
En Colombia, el impacto es similar: 48% de los tarjetahabientes con beneficios se siente valorado, 27% leal a su medio de pago y 44% recomendaría su producto bancario por los beneficios asociados a viajes. Además, el 65% reconoce que esos beneficios influyeron directamente en su decisión de compra.
“Viajar ya no se trata solo de marcar destinos en una lista o visitar lugares emblemáticos; existe un cambio claro hacia itinerarios impulsados por experiencias. La inspiración para viajar surge cada vez más de la emoción de un gran evento deportivo o de la calma reparadora de una escapada de bienestar. Los viajeros buscan experiencias elevadas que se alineen con sus intereses y creen recuerdos duraderos, mucho después de haber aterrizado”, concluyó Evans.