Salud

ABC para realizar primeros auxilios psicológicos tras un evento extremo como un terremoto

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La tragedia registrada en Chocó también ha empezado a dejar huella en la salud emocional de las personas que vivieron el impacto del sismo

Juliana Trujillo Velásquez

El pasado 10 de agosto se registró un terremoto de 7,4 grados de magnitud en Chocó, episodio que por su nivel de fuerza no tiene precedentes en la historia del país en el siglo XIX. Las entidades ya reportan cerca de 300 fallecidos, y se estima que la reconstrucción podría costar, preliminarmente, $20 billones. Pero la tragedia también ha empezado a dejar huella en la salud emocional de las personas que vivieron el impacto del sismo.

Ante una tragedia de esta magnitud, las afectaciones no terminan cuando pasa el movimiento de tierra. El miedo, la angustia y la sensación de pérdida de control pueden permanecer durante días o incluso más tiempo. Por eso, además de atender las necesidades físicas y materiales de las personas afectadas, es fundamental prestar atención a su salud emocional.

Expertos estiman que tener atención psicológica en las primeras 72 horas después del episodio traumático, reduce significativamente la probabilidad de desarrollar una patología mental más compleja a largo plazo.

Al respecto, es importante conocer a cerca de los primeros auxilios psicológicos, PAP, una herramienta de acompañamiento que puede brindar cualquier persona que esté en las condiciones emocionales de hacerlo; no es necesario ser psicólogo.

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Los tres pasos para brindar primeros auxilios psicológicos

Margarita Villota, psicóloga de la Universidad del Rosario y magister en Psicología Clínica y de la Salud de la Universidad de Los Ángeles explicó que el modelo más básico para brindar primeros auxilios psicológicos es el de la Organización Mundial de la Salud, OMS, que se basa en tres principios: observar, escuchar y conectar.

  1. Observar se trata de identificar quiénes a nuestro alrededor pueden necesitar ayuda. Los primeros auxilios psicológicos pueden ser brindados por cualquier persona; no es necesario ser psicólogo. Por ejemplo, ante una situación de emergencia como un terremoto, es importante observar si hay personas que han quedado afectadas, están en la calle, muestran señales de angustia o solicitan ayuda. El primer paso es reconocer quién necesita apoyo y acercarse de manera respetuosa y segura.
  2. Villota explicó que escuchar es uno de los pasos más importantes de los primeros auxilios psicológicos. No se trata de tener todas las respuestas ni de solucionar lo que le ocurre a la persona, sino de hacerle saber que estás ahí para acompañarla."Puedes hacer preguntas abiertas como: ¿Qué sientes en este momento?, ¿Qué es lo que más te preocupa? o ¿Qué es lo más importante para ti ahora? Lo fundamental es permitir que la persona hable sobre lo que siente y lo que está experimentando, sin imponerle lo que debería sentir ni llevar la conversación hacia tus propias experiencias", dijo la experta.

    Y en el caso de eventos como el terremoto registrado en el país, Villota dijo que "durante los primeros no es necesario pedirle a la persona que relate lo sucedido en detalle". Preguntas como “¿Qué pasó exactamente?” pueden empeorar los síntomas emocionales. En esta etapa, es mejor centrarse en escuchar cómo se siente y qué necesita, sin hacerla revivir la experiencia.

  3. El tercer paso de los primeros auxilios psicológicos es conectar. Después de observar y escuchar, se trata de identificar, a partir de lo que la persona expresa, qué necesidad puede atenderse de manera más inmediata. Por ejemplo, si alguien manifiesta que lo que más le preocupa es que su familia está lejos, se encuentra solo o perdió algo importante, el objetivo es ayudarle a encontrar una respuesta concreta a esa necesidad. Puede ser contactar a un familiar, acercarse a una persona de confianza o acceder a los recursos disponibles.
Errores comunes a evitar haciendo primeros auxilios psicológicos

De acuerdo con la experta, "uno de los principales errores es preguntar por detalles de lo ocurrido cuando la persona no los comparte por iniciativa propia". No es necesario pedirle que explique exactamente qué pasó, especialmente en los primeros momentos después del evento. Si la persona decide contarlo espontáneamente, se puede escuchar, "pero no se debe insistir ni presionarla para que vuelva sobre la experiencia".

También es importante no imponer la propia experiencia. Incluso cuando quien brinda apoyo también fue víctima del desastre, cada persona vive la situación de manera diferente. "Decir, por ejemplo, que una pérdida es más grave que otra puede invalidar el dolor de la otra persona y dificultar el proceso de acompañamiento", aseguró.

Otro error es comparar las experiencias. Cada individuo enfrenta las consecuencias de una tragedia de una manera distinta y tiene sus propias pérdidas, miedos y necesidades. Comparar quién sufrió más o quién tuvo mayores afectaciones puede generar sentimientos de culpa, resentimiento o incomprensión.

Asimismo, no se debe presionar a la persona, ni presionarse a uno mismo, para estar bien rápidamente. "Después de un evento traumático se necesita tiempo, cuidado y escucha. El objetivo de los primeros auxilios psicológicos no es resolver inmediatamente lo que está pasando, sino acompañar a la persona mientras atraviesa ese momento", dijo Villota.

Por esta razón, también se recomienda evitar dar consejos o soluciones demasiado rápido. Frente a la angustia de otra persona es común querer solucionar la situación de inmediato, pero hacerlo sin conocer primero sus necesidades puede generar frustración y hacer que sienta que no está siendo comprendida.

En el proceso de conectar, las sugerencias pueden aparecer después de escuchar. Por ejemplo, si la persona explica que lo que más le preocupa es comunicarse con su familia, entonces se puede preguntar qué podrían hacer juntos para facilitar ese contacto. La clave es respetar el orden de los pasos: primero observar, después escuchar y finalmente conectar.

"En otras palabras, no se trata de imponer lo que creemos que la persona necesita, sino de escucharla para entender qué necesita realmente", finalizó.

La especialista aseguró que ante eventos traumáticos como el de la semana pasada, es importante acudir a atención psicológica lo más pronto posible. Para esto se puede aprovechar los servicios gratuitos que están ofreciendo las universidades en los territorios en la presente emergencia.

Como parte de los recursos disponibles para quienes necesiten orientación o acompañamiento en los próximos días, se puede consultar el perfil de @alivio.psico, donde se comparte información y material relacionado con salud mental y primeros auxilios psicológicos.

Asimismo, las personas que requieran apoyo pueden diligenciar el formulario de atención para potenciales pacientes de primeros auxilios psicológicos (PAP), creado para facilitar la inscripción y posterior asignación de casos.

 

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