La tradición caracteriza a la gastronomía del Eje Cafetero

Restaurantes de la región ofrecen un recorrido por diferentes sabores.

Ximena González - xgonzalez@larepublica.com.co

La comida siempre juega un papel muy importante al momento de un viaje. Por eso cobra especial relevancia conocer el potencial gastronómico de cada región. En el Eje Cafetero, por ejemplo, la gastronomía se ha caracterizado por ser especial y por estar muy influenciada por las tradiciones antioqueñas.

Algunos de los imperdibles si visita esta región es la arepa de chócolo con queso o cuajada, esta arepa se ve mucho en Risaralda, Quindío y el Valle del Cauca; si lo que quiere es algo un poco más dulce puede optar por probar los buñuelos con natilla, las obleas y las solteritas; los chorizos santarrosanos y los de Villamaría, también son deliciosos.

Si visita Salento y el Valle del Cocora, la trucha al ajillo es un plato típico acompañado de un buen patacón. La mayoría de los restaurantes que se ubican a lo largo y ancho del Valle del Cocora tienen precisamente en la trucha su mayor especialidad.

Entre los lugares donde podrá disfrutar de este rico plato se destaca Bosques de Cócora, galardonado y reconocido en el Quindío como el que más platos de trucha vende en el país.

Si lo que busca es un buen restaurante donde disfrutar de la tradición gastronómica de esta región, puedo visitar el Restaurante Mestizo, ubicado en el barrio Chipre en Manizales.

Mestizo, es un espacio que busca a través de experiencias, rescatar el amor por los ancestros, enaltecer las raíces y apasionar a todos los visitantes por la raza. Mestizo, es una mezcla entre la elegancia española y la pujanza Quimbaya.

“Nuestros comensales podrán disfrutar de una experiencia única, que va desde la bienvenida, una bebida ancestral servida en un recipiente autóctono de nuestros indígenas, con un toque elegante español. Luego pasarán a un momento donde podrán elegir un lugar, una historia y un sabor de esos tan nuestros. Y finalizamos con un hasta pronto, llevando a sus paladares un dulce bocado, haciendo honor a nuestra dulce raza”, manifestó Clemencia Ramírez, propietaria y gerente del Restaurante Mestizo.

En Mestizo podrá disfrutar de platos tradicionales de la región, puede decidirse por una típica cazuela de fríjol caldense, preparada con la técnica tradicional de la abuela, o un sancocho de carne de espinazo, plato frecuente en largas jornadas laborales. Estos platos oscilan entre los $22.000 y los $25.000.

Por el contrario, si lo que desea es dejar un poco de lado la tradición y degustar otros sabores, en el restaurante Vino y Pimienta, de Manizales, podrá degustar pescados y camarones, la especialidad de la casa. Su chef y propietario, Jorge Mario Gómez, ha creado una carta de naturaleza internacional, en la cual se distinguen sus cortes de carne y la exquisita preparación de los mariscos.

Para endulzar el paladar con crema de café

Para endulzar el paladar después de una exquisita comida, no pueden faltar los postres tradicionales como la macana, una natilla preparada con leche, huevo, galletas y azúcar; los crujientes buñuelos colombianos, el arequipe (también conocido como dulce de leche) o la típica crema de café. Cuando de bebidas se trata en Manizales se acostumbra tomar la mistela, una dulce y refrescante bebida hecha a base de aguardiente, almíbar, manzanilla y mejorana. Para quienes prefieren algo sin alcohol no se pueden perder la saludable aguapanela.

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