“Colombia es un actor privilegiado en la producción de biocombustibles emergentes”
jueves, 28 de mayo de 2026
Agustín Torroba, especialista para América en biocombustibles y energía renovables del Iica, habló sobre el potencial del país en biocombustibles
El transporte es uno de los sectores donde la descarbonización toma más relevancia y donde se han encontrado soluciones como los biocombustibles, fuente energética que entrega ventaja a países agrícolas, donde las materias primas se cosechan desde hace años como parte de su agroeconomía.
Es por esto que América concentra 87% de la producción de uno de los biocombustibles más usados en el mundo: el bioetanol, proveniente de caña o cultivos de cereales como el maíz. La región también destaca por una fuerte producción de biodiésel, generado con aceites vegetales o grasa animal, como el aceite de palma.
Agustín Torroba, especialista en bicombustibles y energías renovables para América del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, Iica, explicó la importancia de estos combustibles para la transición y la seguridad energética. Además, destacó el papel estratégico de Colombia y su potencial para producir biocombustibles destinados al transporte aéreo y marítimo.
¿Cómo aportan los biocombustibles a la descarbonización?
Los biocombustibles son un gran aporte para descarbonizar el sector transporte; este sector se divide en tres categorías: terrestre, aéreo y marítimo. En el transporte terrestre están más desarrollados los biocombustibles; 99% de ellos son el bioetanol, que reemplaza la gasolina, y el biodiésel, que reemplaza el diésel ¿Cómo se producen y en qué países? Para producir bioetanol se usan dos cultivos: caña de azúcar y cereales, donde el cereal más importante es el maíz.
Este biocombustible es usado por 60 países alrededor del mundo y 87% del etanol se produce en nuestro continente. El biodiésel es producido con ‘ácidos grasos’, que son aceites vegetales o grasas animales, principalmente aceites vegetales.
Aquí se pueden usar aceites recuperados de cocina, 85% de este aceite se va a producir biodiésel, pero también cultivos como los de palma, la soya o la colza. El biodiésel se usa en más o menos 50 países. Hoy 99% de la producción de biocombustibles es para el sector terrestre.
¿Cuál es el papel de Colombia en la producción de bios?
Colombia tiene dos cadenas muy fuertes que son la caña de azúcar y la palma, donde tienen rendimientos muy buenos desde el punto de vista productivo, por lo que son sectores muy competitivos, también por condiciones agronómicas que repercuten en que tenga excelentes condiciones de los perfiles medioambientales.
Tiene una gran ventaja ambiental para los biocombustibles terrestres, pero también para los emergentes, fundamentalmente SAF, para aviación y marítimo; ahí tiene una situación de base privilegiada porque ya produce los insumos y productos finales que se usan para producir estos dos. Colombia tiene una posición privilegiada para ser un actor importante en la producción de los biocombustibles emergentes.
¿Cómo aportan a la seguridad energética?
Los biocombustibles existen por tres motivos: ambientales y de salud humana, por desarrollo agrícola y económico, y por seguridad energética, que fue el motivo por el que nacieron en el año 73 en Brasil con el programa Pro alcohol en la crisis petrolera de los años 70.
Hoy tenemos una crisis en Medio Oriente donde la cuestión de seguridad energética vuelve a estar a tope en la agenda; hoy es uno de los temas que más influye y vemos a países como EE.UU. autorizar utilizar bioetanol a 15% durante todo el año.
Con el crecimiento de la electromovilidad, ¿por qué siguen siendo relevantes los bios?
La electromovilidad es muy buena para la descarbonización solo si la electricidad viene de energía renovable. Pero además, muchos países tienen que hacer inversión, sobre todo en América Latina, en generación, transporte y distribución eléctrica si quieren masificar los vehículos eléctricos. Al contrario, los biocombustibles son una solución que se adapta más a las particularidades y condiciones socioeconómicas de cada uno de los países en América Latina.
La existencia un estudio de prefactibilidad para SAF
La descarbonización de sector aéreo es uno de los mayores retos energéticos actuales y en la producción de Combustibles Sostenibles de Aviación (SAF, por sus siglas en inglés) existe una gran oportunidad.
En este escenario, Colombia tiene potencial e incluso regiones como el Valle del Cauca ya cuentan con estudios de prefactibilidad que analizan variables como disponibilidad de materias primas, la ruta tecnológica más idónea para la transformación, actores de la cadena de valor y rentabilidad de los proyecto.