Industria
El club de Las Cinco Mil Más Grandes
Las 58 puertas para la sostenibilidad empresarial
martes, 4 de agosto de 2026
La Red Cameral ha identificado 23.268 empresas con potencial exportador a través del programa Colombia Exporta Valor. Detrás de esas cifras hay conocimiento e identidad que pueden convertirse en bienes y servicios de valor
Nicolás Botero Páramo-Gaviria
El próximo Plan Nacional de Desarrollo, PND, tiene la oportunidad de convertir la sostenibilidad en una política concreta de crecimiento empresarial. No como un capítulo ambiental ni como una suma de nuevas exigencias, sino como una apuesta para que las empresas produzcan mejor, fortalezcan a su gente, gestionen sus riesgos y encuentren nuevas oportunidades desde las regiones.
Esta mirada integra tres dimensiones que deben avanzar juntas. La ambiental, expresada desde la economía circular, la reducción de desperdicios y el aprovechamiento responsable. La social, que se refleja en empleo formal, desarrollo del talento y relaciones responsables con proveedores y comunidades. Y la gobernanza, construida con información confiable, transparencia, formalización y articulación entre empresas, Estado, academia y sociedad.
El desafío es evitar que esta transición se concentre en las compañías que ya tienen financiación, tecnología y equipos especializados. De las 311.688 nuevas matrículas mercantiles registradas en 2025, el 99,7% correspondió a unidades productivas de baja escala. Allí está buena parte de la energía empresarial del país, pero también muchas de las brechas que limitan su sostenibilidad y crecimiento.
Por eso, la sostenibilidad no puede plantearse como una obligación que antecede a las capacidades. Una microempresa, un negocio familiar o una unidad productiva rural necesitan rutas acordes con su tamaño, su nivel de madurez, su actividad y la realidad del territorio donde operan. El PND puede organizar esa transición alrededor de acompañar para transformar con las Cámaras de Comercio como sus grandes aliadas.
Ya contamos con evidencia de que ese camino produce resultados. Las empresas intervenidas mediante Fábricas de Productividad y Sostenibilidad registraron incrementos promedio de productividad cercanos al 31,02%, reducciones del 32% en sus tiempos de producción y disminuciones del 16,3% en el consumo de materias primas.
El siguiente paso es llevar ese acompañamiento a más empresas y territorios. Eso supone conectar asistencia técnica, tecnología, financiación y medición de resultados; fortalecer la gestión empresarial y el talento; y crear soluciones colectivas para negocios que comparten brechas dentro de un mismo sector, cadena productiva o región.
También significa mirar la sostenibilidad como una puerta hacia el mundo. La Red Cameral ha identificado 23.268 empresas con potencial exportador a través del programa Colombia Exporta Valor. Detrás de esas cifras hay conocimiento local e identidad productiva que pueden convertirse en bienes y servicios de mayor valor, siempre que ayudemos a las empresas a sofisticar su oferta, incorporar trazabilidad y conectarse con mercados internacionales.
La agricultura y el turismo regenerativo muestran cómo aterrizar esa visión. Restaurar suelos, conservar el capital natural y reducir impactos puede traducirse en empleo, ingresos y resiliencia territorial. Para que estas iniciativas escalen, requieren financiación adaptada a sus ciclos, asistencia técnica, tecnología y vínculos comerciales que reconozcan el valor de sus resultados ambientales y sociales.
Colombia cuenta con 58 Cámaras de Comercio, más de 250 sedes y puntos de atención, y presencia en 100% del territorio nacional. Esa infraestructura combina conocimiento empresarial, información confiable y capacidad para articular actores y recursos. Es una plataforma existente para convertir una política nacional en soluciones pertinentes para cada región.
El próximo PND puede hacer de la sostenibilidad una fuente de productividad, confianza y crecimiento. Gobierno, empresas, academia y Red Cameral podemos construir una agenda que acerque capacidades y oportunidades a los territorios. La sostenibilidad será una verdadera ventaja competitiva cuando permita que más empresas crezcan mientras fortalecen a las personas y las regiones que hacen posible su desarrollo.