Hacienda
El poder de las ciudades capitales
Alcaldes piden descentralización y una tributaria regional para impulsar ciudades
sábado, 28 de marzo de 2026
Los alcaldes aseguran que casi la totalidad de los recursos se direcciona al Gobierno central, lo que frena el desarrollo y el mantenimiento de las obras en las ciudades
Aunque la situación fiscal es compleja, los territorios han hecho la tarea de cumplirle tributariamente a la Nación, el problema es que las ciudades medianas y pequeñas no ven retribuidos sus esfuerzos y sienten el olvido estatal.
El problema es que Colombia es un país centralista, y aunque se está avanzando en la descentralización a través de la reforma al Sistema General de Participaciones, SGP, en la actualidad las ciudades y municipios dependen de las asignaciones presupuestales, que se asignan en virtud de unas categorías que no reflejan fielmente a los territorios.
En el marco de la asamblea general de Asocapitales, se desarrolló el panel ‘Ciudades productivas y autónomas’ en el que participaron los alcaldes de Manizales, Mocoa, Pasto, Quibdó y Popayán, quienes enfatizaron en que se debe seguir trabajando en la descentralización, y plantearon que es necesario desarrollar una reforma tributaria regionalizada, para que puedan sacar más provecho a sus recaudos y así puedan impulsar el desarrollo de las ciudades.
Según Jorge Eduardo Rojas, alcalde de Manizales, el problema no solamente es porque el Gobierno les gira muy pocos recursos, el dilema es que los dineros “vienen amarrados”, es decir se giran, pero para una destinación específica.
"Manizales tiene cerca de $1,5 billones. De esos llegan $400.000 millones de transferencia del SGP. Pero, ¿ustedes saben qué podemos hacer con eso nosotros? Nada. No los podemos tocar. La mayoría de esos recursos llegan para pagar el valor de cada persona en el tema de salud, y lo otro que llega es para pagar maestros”, dijo Rojas.
También aseguró que del SGP les llegan recursos de saneamiento básico, pero que son casi $3.000 millones, cifra insuficiente tomando en cuenta que Manizales destina $20.000 millones aproximadamente, solo en mantenimiento de esta infraestructura.
“Casi $1,1 billones vienen, o por recursos propios, o por fuentes especiales, que son de esfuerzo propio, es decir: predial, ICA, delineación urbana, y sobretasa de la gasolina (…) muchas de estas cosas vienen a cubrir lo que la Nación no cubre. De la noche a la mañana a los municipios nos colgaron unas responsabilidades que no teníamos y no nos pusieron ni un peso para cofinanciarlas”, agregó el alcalde de Manizales.
Pero esta condición no es exclusiva de la capital caldense, de hecho, Carlos Piedrahita, alcalde de Mocoa, advirtió que el país cuenta con cinco ciudades capitales de sexta categoría, es decir estarían por debajo de varios municipios como Cota, Chía, Villeta, Paipa, entre otros.
El problema de ser de sexta categoría es que en su asignación presupuestal reciben poco más de $100.000 millones en transferencias del Gobierno. “Mocoa, a pesar de ser una capital, sigue siendo de sexta categoría. Cerca de 80% de mi presupuesto depende de las transferencias de la región”, detalló.
Piedrahita indicó que esta situación ha traído una serie de consecuencias para la ciudad, teniendo en cuenta que, aun con un presupuesto total de $120.000 millones, Mocoa debe “asumir las mismas responsabilidades de ciudades como Manizales, Popayán, Bogotá y Cali”. Por esa razón, afirmó que “la diferenciación en los territorios en cómo aportar y recaudar recursos debería ser uno de los principales retos. Eso apunta finalmente a la descentralización y a la autonomía territorial”.
Precisamente sobre la descentralización, el alcalde de Pasto, Nicolás Toro, dijo que actualmente la autonomía territorial existe en el papel, pero no en la práctica. De hecho, señaló que los alcaldes llegan a Bogotá para gestionar proyectos que tardan años en aprobarse, y que muchas veces se materializan cuando ya están terminando sus gobiernos. Agregó que la burocracia centralizada paraliza la gestión local.
“Los alcaldes estamos sufriendo en estos momentos por la falta de recursos económicos, porque lo que tenemos no nos alcanza, pero ahí viene otro inconveniente, y siempre lo digo a todos los foros a donde voy, los procedimientos son tan lentos en este país, que por eso este país no avanza como nosotros quisiéramos”, declaró Toro.
Una de las posibles soluciones para mitigar estos problemas sería una reforma tributaria regional. De hecho, todos reconocen que el gobierno nacional que arranque el siete de agosto de 2026 debe hacer una nueva reforma.
De hecho, los alcaldes coincidieron en que representaría una oportunidad para incrementar sus esfuerzos de recaudo, obtener más capital y desarrollar proyectos que han dejado en alto por la falta de recursos provenientes del SGP.
Piedrahita afirmó que, más allá de reformar tributariamente los territorios, se debe buscar que el Gobierno organice cada uno de sus sectores. Para lograrlo, propone que la Ley de Competencias tiene tenga en cuenta las necesidades de municipio del país.
“Hoy los territorios no exigimos que se nos den más recursos del SGP, lo que exigimos es que no se nos quite lo poco que se nos tenía garantizado”, aseguró Piedrahita, y destacó que, con la ayuda del estatuto tributario actualizado por Mocoa, la ciudad está en el nivel máximo de recaudo.
“Yo considero que es importante que si se va a hacer esta reforma tributaria regional, lo que hay que hacer es buscar que los recursos se creen en la región, porque de lo contrario de nada va a servir (…) no hay necesidad de que nos estemos esforzando en recibir el golpe a nivel municipal, sino que necesitamos que, a nivel nacional, se nos devuelvan lo que se están llevando y que no nos quiten lo poco que tenemos”, señaló Juan Carlos Muñoz, alcalde de Popayán.
Rafael Bolaños, alcalde de Quibdó, postuló que la idea de reforma debe estar enfocada en generar incentivos, y señaló que deberían efectuarse algunas iniciativas tributarias que estén directamente relacionadas con las potencialidades de las ciudades. Para el caso de la capital chocoana, dijo que podrían darse en el sector de turismo, con el fin de que más empresas puedan implementar acciones de generación de empleo.
“Una reforma tributaria territorial ayudar muchísimo para que se generaran inversiones que requerimos del sector privado”, dijo Bolaños, quien también reconoció que la clave de su funcionamiento sería la distribución de transferencias conforme a las necesidades territoriales, pues “no es solamente tener mayores recursos, sino también tener mayor capacidad institucional para formular y gestionar proyectos”.
Más responsabilidades, pero con la misma asignación presupuestal
Nicolas Toro dijo que a los municipios les han puesto responsabilidades como el funcionamiento de la salud, que antes se pagaba vía SGP, lo que les ha mermado aún más los recursos. “Los inspectores, comisarios y corregidores, hoy tenemos que pagarle el máximo salario, es decir, estos funcionarios van a ganar más que el alcalde, y tenemos que salir a buscar $4.000 millones para pagarles. (...) el incremento del salario mínimo nos significa que en octubre ya no hay plata para los niños, eso nos toca también sacar plata de recursos propios”, declaró el alcalde de Pasto.
El apretón fiscal ayudó a sanear una ciudad casi embargada
El alcalde de Popayán, explicó que su administración heredó una situación financiera complicada, con deudas significativas y un municipio desfinanciado. Destacó que han implementado un plan de salvamento fiscal que le ha permitido reducir a la mitad los intereses de la deuda pública, y actualmente son la quinta capital que mejor gestiona los recursos en Colombia. “Nuestra meta es dejar por lo menos creadas cuatro empresas. Con la planta del PAE, Popayán va a ser la primera capital en Colombia que va a tener una empresa productora de alimentos”.
Descentralización, pero revisando las necesidades
Desde Mocoa aseguran que una reforma tributaria regionalizada sería positiva, siempre y cuando responda a las necesidades particulares de cada región, ya que capitales como la de Putumayo tiene exigencias como Bogotá, por el simple hecho de ser capital. “Un ejemplo, es como si usted en tuviera tres hijos y para ellos tiene $2 millones cada mes. Pero resulta que al mes siguiente le trajeron 3 hijos, y en vez de decirle señor alcalde, le voy a dejar más plata para que usted pueda alimentar a sus hijos, por el contrario, nos quitan recursos”, señaló Piedrahita.
La riqueza de las ciudades viene del ICA o impuesto predial
Los impuestos para las ciudades son esenciales, pues de esos dineros salen los recursos para su funcionamiento. El problema en ciudades como Quibdó, es que la gente no tiene la confianza en la administración de los recursos, por lo que la alcaldía trabaja para que los contribuyentes se incentiven a pagar. “La verdadera riqueza de los municipios está en el impuesto predial y en el ICA, por supuesto. Pero si la gente no confía en su gobernante, si la si las personas no confían en los gobiernos, pues la gente no va a pagar los impuestos.”, detalló Rafael Bolaños.
Es necesario agilizar el cambio del sistema de transferencias
El alcalde de Manizales enfatizó en que recaudo y ejecución van de la mano. El problema es que mientras las ciudades aumentan el recaudo, el Gobierno Nacional Central les deja menos recursos con los que se implementa la ejecución de sus proyectos. "El sistema de transferencias debe cambiar para que pase lo que pase, gobierne quien gobierne, a nosotros nos lleguen recursos suficientes para las cosas que tenemos que atender”, dijo Rojas. Destacó que en la última vigencia alcanzó 94% de la meta de recaudo y 96% en la de ejecución.