Conozca algunos de los cambios con el decreto 659 de 2018

Los empresarios del sector de Zonas Francas consideran, en buena medida, que la nueva regulación al régimen generará facilidades para el comercio exterior.

Ian Farouk Simmonds - isimmonds@larepublica.com.co

Uno de ellos, Pedro Donado, gerente de la Zona Franca de Barranquilla deja en claro que de alguna manera “(se vuelve a) lo que estaba diseñado en esta materia”.

“¿Qué es lo que pasa? El principal mecanismo para la atracción de la inversión extranjera son las ZF y para ello se ha venido preparando el Gobierno Nacional ajustando la legislación tributaria, la legislación cambiaria y aduanera que todas, por supuesto, tienen que ver con el comercio exterior”, destaca el empresario barranquillero.

Lo cierto es que la puesta en marcha del decreto 659 del 17 de abril de 2018, por medio del cual el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo emitió una serie de modificaciones al régimen que estaba vigente por medio de los decretos 2685 de 1999 y el 2147 de 2016 ha generado expectativa, esto facilitará la transparencia y una adecuada interpretación para impulsar la competitividad en cada una de las Zonas Francas vigentes en el territorio nacional.

Parte de esas modificaciones, 52 en total, están relacionadas con, por ejemplo, la aclaración de procesos industriales que están relacionados con servicios, así como las facilidades para la nacionalización de partes y piezas para la atención de garantías y la postulación del reemplazo de un operador cuando pierda su declaratoria.

De igual forma, para la realización del cambio de usuario no se deberá esperar un mes entre la salida del antiguo y la postulación del nuevo y se le redujeron los requisitos a un usuario operador provisional cuando este ya opere o administre otra Zona Franca.

La reducción de plazos ha sido otro de los aspectos llamativos pues pasó de cinco a 15 días hábiles para trasladar carga a granel o de grandes volúmenes entre el lugar de ingreso y la Zona Franca. También, los usuarios comerciales podrán realizar el traslado a la Zona Franca de mercancías del exterior que permanecían en depósitos por vencimiento de términos, que anteriormente era potestad única de los usuarios.

En el afán de facilitar los procesos, la nueva regulación prevé la eliminación del certificado de integración en el que se reportaba la participación de materia primas nacionales y extranjeras en los productos fabricados, para empresas de servicios y no utilicen materias primas o insumos, así como los requisitos adicionales que se exigían por traslados de usuarios industriales entre Zonas Francas y la autorización para descalificar usuarios en casos de disolución de la empresa o liquidación.

Todo esto para dar, como dijo en su momento Diego Vargas, gerente general de la Zona Franca de Bogotá, “un primer paso para la armonización de la regulación aduanera nacional con el régimen de Zonas Francas”.

Debido a los nuevos retos que impone esta regulación, el gerente de la ZF Barranquilla comentó que ya inició la transición para adaptarse, a buen ritmo, a la nueva etapa que busca, como lo ha señalado el Ministerio de Comercio “atraer más inversión extranjera y aumentar la competitividad”.

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