Industria

El largo camino que falta por recorrer para tener más empresarias

Participación femenina en juntas directivas solo llega a 16,9%. Entre los CEO, solo 25% son mujeres. Brechas salariales persisten

Iván Bernal Marín

Ser una mujer líder empresarial en Colombia y Latinoamérica es todo un hito que supone, aún en estos tiempos, haber desafiado y superado un mundo adverso.

A pesar de los avances por la equidad de género, las mujeres siguen teniendo una menor remuneración en promedio que los hombres, un menor acceso a puestos de liderazgo en todas las industrias, y continúan siendo más golpeadas por el desempleo y las barreras para crear empresa.

Múltiples organismos coinciden en que las brechas laborales y salariales persisten, y que aún es largo el camino para garantizarles a las mujeres una igualdad de oportunidades, que permitan tener a muchas más empresarias liderando el rumbo de organizaciones y contribuyendo al desarrollo económico.

Apenas de un 6,2% ha sido en la última década la participación femenina en las juntas directivas en Argentina, Brasil, Chile, México, Perú y Colombia. En el país, la equidad de género en entornos empresariales ha venido creciendo 1,2 puntos porcentuales desde 2018, y se alcanza hoy 16,9% de participación de mujeres en los gobiernos corporativos de las empresas más grandes. Es el porcentaje más alto de la región, pero todavía lejos de 30% ideal, según el Cesa y el Club del 30%.

LOS CONTRASTES

  • Diana OrdóñezVicepresidente Financiera Scotiabank Colpatria

    “A las mujeres nos caracteriza la valentía y tenacidad para asumir los retos, así que la invitación es a tener confianza de ser capaces de lograrlo”.

En la misma vía, la Ocde señala que 75% de emprendedores que se pierde en la región, por cuenta de las barreras para crear empresa, son mujeres. Y otro adicional, según Acrip, las mujeres en cargos de alta gerencia reciben en promedio 36% menos de salario que los hombres.

“Estamos avanzando con timidez. Pasamos de 15% a 18,7% de participación de mujeres en las juntas directivas de los emisores de valores en tres años. Tenemos talento femenino suficiente, mujeres preparadas y con experiencia. Falta mayor compromiso como sociedad”, sostiene Emilia Restrepo, rectora del Cesa, miembro del Club del 30%.

Estas organizaciones exponen que en el país hay más de 200 mujeres preparadas para ocupar cargos de liderazgo. Ellas muestran que la inclusión es una oportunidad todavía desaprovechada en el mundo empresarial. Un panorama que La República trabaja para poner en evidencia.

Solo 28% de empresas tiene metas de género

Las estadísticas revelan que la participación laboral de la mujer continúa siendo desigual en el mundo. En Colombia, la tasa de desempleo de mujeres ascendió a 18,1%, mientras que para los hombres fue 10,6%. En Latinoamérica, las mujeres son 21% de la fuerza laboral en el sector petrolero, y solo 9% llega a puestos ejecutivos. Y según el World Inequality Report, la tasa de participación laboral de las mujeres latinoamericanas es de 52%, frente a un 77% de los hombres.

La firma Aequales reveló que en Colombia solo 28% de empresas tiene hoy metas de género, según un estudio entre 356 organizaciones. También revela que el porcentaje de mujeres que llegan al cargo de CEO fue apenas de 25% en 2021, un punto porcentual menos que en 2020. “Si hacemos un análisis de las organizaciones que cuentan con acciones para el cierre de la brecha salarial, vemos que seguimos por debajo de la media regional”, dijo María Paulina del Castillo, gerente comercial de Aequales. Encontraron que solo 46% de las organizaciones que se midieron en el país, tiene una política de igualdad salarial.

“Un órgano de Gobierno corporativo diverso lleva a mejores discusiones y mejores resultados para las empresas”, agregó Emilia Restrepo, rectora del Cesa, miembro del Club del 30%.

El papel de la autoconfianza

Organizaciones como Women in Connection, Aequales, Andi, IFC, Deloitte, Cesa, IFC y Page Executive trabajan para “hacer consciente al sector empresarial de la importancia de la mujer en las posiciones de liderazgo”, dijo Emilia Restrepo, rectora del Cesa. Ese trabajo va en sinontía con el sentir de las ejecutivas, tal como lo destacó Diana Ordóñez, de Scotiabank Colpatria: “Se piensa que un cargo directivo es sinónimo de renunciar a nuestra vida en familia, y esto genera dudas al postularse. De manera inconsciente, las mujeres nos autojuzgamos y muchas veces somos nosotras mismas quienes nos ponemos límites”.

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