El Gobierno Petro termina su mandato con 65 ministros y 140 viceministros
martes, 21 de julio de 2026
La alta rotación fue la constante entre el gabinete de Petro. En promedio, un jefe de cartera se cambió cada 11 días y en el caso de los vices, cada 22
Si hay una característica que dejó el Gobierno de Gustavo Petro, fue la inestabilidad en su gabinete, y esto se demuestra con la alta rotación entre sus ministros y viceministros. Aunque en los últimos días las renuncias de los jefes de las carteras se han anunciado a medida que avanzan los empalmes con la administración de Abelardo De La Espriella, si se echa el casete para atrás, el desfile de funcionarios es casi incontable.
Desde el 7 de agosto de 2022 hasta hoy han transcurrido 1.444 días de Gobierno. En ese período han pasado por el gabinete 65 ministros y 140 viceministros. Esto significa que, en promedio, el Ejecutivo ha registrado un relevo ministerial cada 22,2 días y un cambio de viceministro cada 11,3 días, lo que es una muestra de la velocidad con la que se han producido los movimientos en el gabinete, y que a su vez refleja la inestabilidad de la saliente administración.
Los de más cambios
Al revisar las cifras por cartera, el Ministerio de Justicia es, hasta ahora, el que más ministros ha tenido, con seis titulares. Les siguen el Ministerio de Comercio y el Ministerio de la Igualdad, con cuatro cada uno.
En Justicia, además, hubo dos ministros encargados, Augusto Ocampo y Andrés Idárraga, quienes asumieron la dirección de la cartera tras la renuncia de Eduardo Montealegre. La entidad permaneció cerca de cuatro meses sin un ministro en propiedad, hasta la llegada de Jorge Iván Cuervo en febrero de este año.
Pero como dice el dicho: si por allá llueve, en los viceministerios no escampa, y la rotación es muchísimo más significativa. Por ejemplo, el Ministerio de la Igualdad no solo es la cartera con mayor número de dependencias de este nivel -cuenta con cuatro viceministerios, mientras que la mayoría de ministerios tiene dos o tres-, sino que también es la que más ha rotado a sus funcionarios. En total ha tenido 11 viceministros; se excluye a Juliana Guerrero, quien, a pesar de que fue nombrada, nunca llegó a posesionarse y su designación se encuentra en pleno pleito judicial. Además, el viceministerio de diversidades sigue vacante desde que Juan Carlos Florián salió del cargo.
Donde mayor rotación viceministerial hubo fue en el Ministerio de Ciencias; en total, 12 funcionarios pasaron por las dos dependencias. El personaje que más duró fue Ana Lucía Caicedo Laurido, quien estuvo 17 meses en el viceministerio de Conocimiento, Innovación y Productividad.
En la cartera de Comercio también hubo 12 viceministros, pero la particularidad es que este fue el ministerio de los encargos; hubo cinco funcionarios que nunca llegaron a estar en propiedad; de hecho, en la actualidad, Sofía Carolina Cañón Valbuena está en encargo del viceministerio de Comercio Exterior.
En el extremo opuesto aparece el Ministerio de Salud, que se consolida como la cartera más estable del Gobierno. Su titular, Guillermo Alfonso Jaramillo, es el ministro que más tiempo ha permanecido en el cargo, con 38 meses al frente de la entidad. Además, sus viceministros Jaime Urrego, de Salud Pública, y Luis Alberto Martínez, de Protección Social, son los únicos funcionarios del Gobierno que han permanecido durante los 47 meses de administración sin abandonar sus cargos.
“El cambio de ministros es una expresión de su falta de capacidad gerencial. Un nuevo ministro, así conozca el sector, necesita por lo menos seis meses para conocer la lógica administrativa. La mayoría de los ministros nombrados no tienen ni idea del sector”, dijo el exdirector del Departamento Nacional de Planeación, Jorge Iván González.
Los detalles
Además de Jaramillo, los ministros que más tiempo acompañaron al presidente Petro fueron: Yesenia Olaya, ministra de Ciencias y que sigue en ejercicio; Iván Velásquez, quien estuvo 30 meses al frente de la cartera de Defensa; el mismo tiempo que Susana Muhamad en el Ministerio de Ambiente y Gloria Inés Ramírez con 29 en la cartera del Trabajo.
Cabe señalar que actualmente hay tres ministras que ejercen sus funciones en calidad de encargadas: Irene Vélez, al frente del Ministerio de Ambiente desde hace 11 meses; la canciller Rosa Villavicencio, quien completa 12 meses como titular encargada del Ministerio de Relaciones Exteriores; y la recién nombrada Cielo Rusinque, que llegó a la cartera de Justicia, y quien ya había figurado como encargada de Comercio por tres meses.
Las oportunidades de crecer, por así decirlo, fueron limitadas. De los 140 viceministros que ha tenido el Gobierno, únicamente 10 han llegado a ocupar una cartera ministerial: Juan Carlos Florián (Igualdad), Yannai Kadamani (Culturas), María Constanza García (Transporte), Carina Murcia (TIC), Aurora Vergara (Educación), Martha Carvajalino (Agricultura), Diego Guevara (Hacienda), Edwin Palma, quien pasó del Viceministerio de Trabajo al Ministerio de Minas y Energía. A ellos se suma Belfor García, quien asumió la dirección del Ministerio TIC, aunque únicamente en calidad de encargado, y Rosa Villavicencio, que ascendió del viceministerio de Relaciones Exteriores al asiento de canciller.
La alta rotación también sobresale cuando se compara con administraciones anteriores. En los ocho años del gobierno de Álvaro Uribe pasaron 37 ministros; durante los dos periodos de Juan Manuel Santos fueron 61, mientras que en el gobierno de Iván Duque hubo 40. En conjunto, los gobiernos del siglo XXI han tenido, en promedio, cerca de 51 ministros por administración, una cifra que Petro ya superó cuando aún resta menos de un mes.
Esto puede dejar muchas lecciones, por ejemplo, para Jorge Iván González: “El mensaje para el próximo gobierno es que la tecnocracia tiene que ser respetada. La administración pública colombiana es muy compleja. La ineficiencia es más costosa que la corrupción”.
Los riesgos de la alta rotación se reflejan en el aparato productivo
Según Andrés García-Suaza, decano de economía de la Universidad del Rosario, si bien no necesariamente son negativos los cambios, lo mas importante es que los ajustes necesitan continuidad y articulación que solo se logra con permanecer en las apuestas.
“Esto puede poner en riesgo la visión sectorial, pues puede generar cambios permanente a las apuestas del gobierno. La continuidad es importante para consolidar proyectos de mas mediano plazo”. Los analistas coinciden en que no solo basta con buenos nombres, también cuenta la experiencia sectorial.