Deportes
La economía del Mundial
Esto es lo que le costaría a un aficionado español ir a ver la final del Mundial
miércoles, 15 de julio de 2026
La reventa de boletería va desde los US$7.333 y una noche de alojamiento supera los US$400 por noche en Manhattan
Expansión - Madrid
La clasificación de España para la final del Mundial ha disparado el interés por viajar a Nueva York, aunque hacerlo exige un importante desembolso. Las entradas oficiales parten de US$7.380, mientras que vuelos, hoteles y reventa convierten el encuentro en uno de los acontecimientos deportivos más exclusivos organizados por la Fifa
Vivir en directo el sueño de todo un país tiene un precio. Nueva York siempre ha sido una de las ciudades más caras del planeta, pero este domingo la ciudad que nunca duerme subirá un poco más el listón al acoger uno de los acontecimientos deportivos más importantes del mundo. La clasificación de España para la final del Mundial ha disparado el interés por viajar a la ciudad estadounidense.
Sin embargo, los aficionados tendrán muy difícil acceder al MetLife Stadium, en Nueva York, el próximo domingo a las 21:00 horas. A las entradas oficiales, que parten de US$7.380 en las últimas localidades liberadas por la Fifa, se añaden los vuelos de última hora desde Madrid y Barcelona y los alojamientos que rondan o superan los US$400 por noche en Manhattan. Cabe destacar que los precios son dinámicos y pueden cambiar en cuestión de horas.
A falta de conocer al rival de España, que saldrá del partido entre Inglaterra y Argentina, La Roja ha convertido su clasificación en uno de los principales acontecimientos deportivos del año. Según Reuters, la Fifa puso a la venta en los últimos días cerca de 1.200 entradas de categoría 2 por US$7.380 cada una. Se trata de localidades situadas en el nivel superior del estadio, principalmente en zonas laterales, y serían las más asequibles para presenciar la gran final.
El coste aumenta de forma significativa en los mejores asientos. Associated Press señala que la Fifa comercializaba localidades de categoría 1, próximas al terreno de juego, por importes de entre US$19.995 y US$32.970. Asimismo, los paquetes de hospitalidad más exclusivos alcanzan los US$34.500 e incluyen servicios de hospitalidad y restauración.
La reventa parte de los US$7.333
El mercado secundario también sitúa la final fuera del alcance de la mayoría de los aficionados. En SeatGeek, una de las principales plataformas estadounidenses de reventa, las entradas para el encuentro parten de US$7.333, tasas incluidas, por una localidad individual en la sección más alejada del césped del MetLife Stadium. Las siguientes opciones superan ya los US$10.000. La plataforma ofrece, además, entradas que rebasan los US$35.941.
¿Dónde comprar para no ser víctima de una estafa?
A diferencia de España, donde abundan las zonas grises legales, en Estados Unidos existe un mercado secundario de reventa de entradas plenamente consolidado y, sobre todo, legal. De hecho, se trata de una práctica que forma parte del funcionamiento habitual del negocio del deporte y los espectáculos, hasta el punto de que muchas franquicias de la NBA, la NFL, la MLB o la NHL integran plataformas oficiales de reventa en sus propios sistemas de venta de entradas.
Aun así, la normativa depende de cada estado y, para acudir a la final del Mundial, se aplica la regulación de Nueva York, donde existen normas específicas, como la prohibición de vender físicamente entradas dentro de un perímetro inferior a medio kilómetro alrededor de los grandes recintos deportivos. Por tanto, no está permitido venderlas a las puertas del estadio antes de que comience el partido.
Es preferible asegurar la compra a través de alguna de las múltiples plataformas en línea donde hay entradas disponibles. Las plataformas consolidadas operan legalmente y ofrecen mayores garantías frente a posibles estafas. De hecho, durante la competición se han registrado incidencias con entradas revendidas que finalmente no pudieron entregarse o que, directamente, eran falsas.
Las plataformas dominantes del mercado estadounidense son Ticketmaster, StubHub, SeatGeek y Vivid Seats, a las que se suman otras como TickPick o Gametime. Para los partidos del Mundial en Nueva York y Nueva Jersey, la vía más segura sigue siendo el propio Mercado Oficial de Reventa de la Fifa, donde los aficionados pueden comprar entradas revendidas por otros titulares bajo las condiciones establecidas por la organización.
Paralelamente, las grandes plataformas estadounidenses también ofrecen entradas para la final, aunque se trata de operaciones realizadas en el mercado secundario y sujetas a las condiciones y garantías de cada empresa. Ticketmaster, StubHub o SeatGeek figuran entre las más seguras por sus mecanismos de protección al comprador y sus garantías de entrega.
Vuelos de última hora
El viaje desde España añade otra partida relevante. En una consulta realizada el 15 de julio de 2026, las tarifas publicadas por Virgin Atlantic para vuelos de ida y vuelta en clase económica entre Madrid y Nueva York durante julio partían de 780 euros (US$844) por pasajero. La compañía advertía de que los precios habían sido observados durante las 24 horas anteriores y podían dejar de estar disponibles en cualquier momento. Asimismo, la plataforma de vuelos Skyscanner ofrecía viajes a partir de 420 euros (US$479) y tarifas superiores a los 1.000 euros (US$1.140) para volar el mismo 15 de julio a Nueva York.
Más de US$400 por noche
El alojamiento también incrementa el coste total, aunque la demanda hotelera durante el Mundial ha evolucionado por debajo de las previsiones iniciales. Reuters informó de que las reservas aéreas de Europa a Nueva York habían caído 15,8 % y de que varios hoteles habían comenzado a reducir sus tarifas ante una ocupación inferior a la esperada.
El New York Hilton Midtown, uno de los mayores establecimientos de Manhattan, rebajó a la mitad los precios anunciados meses antes y ofrecía habitaciones por aproximadamente US$415 por noche durante el torneo. Una estancia mínima de tres noches supondría, por tanto, alrededor de US$1.245, antes de impuestos y tasas hoteleras.
La final del Mundial se ha convertido así en un producto de lujo. La presencia de España ha aumentado el atractivo del desplazamiento para el público nacional, pero la combinación de los precios dinámicos, la compra de última hora y el alojamiento en Nueva York sitúa la experiencia fuera del alcance de buena parte de los aficionados.