La hoja de ruta productiva de Santander

Santander: productividad con raíz solidaria

Socorro Neira Gómez

Hablar de Santander es reconocer una tierra que progresa desde la fuerza de su gente. Como mujer santandereana y líder del sector cooperativo, me enorgullece ver cómo el departamento consolida su vocación productiva, especialmente en el campo, donde cultivos como el cacao, el café, la panela y los cítricos impulsan el crecimiento y abren oportunidades para miles de familias. Sin embargo, el verdadero desafío de Santander no está solo en producir más, sino en lograr que ese crecimiento se traduzca en bienestar, arraigo, equidad y oportunidades para quienes hacen posible la economía desde el territorio.

En ese propósito, el cooperativismo tiene un papel fundamental. No como un actor aislado, sino como una forma de entender la economía desde la confianza, la cercanía y la construcción colectiva. En territorios como Santander, donde buena parte del desarrollo nace del esfuerzo familiar, rural y comunitario, el modelo solidario permite conectar la productividad con la inclusión.

Desde Financiera Comultrasan, nacida en Santander en 1962 y especializada desde el año 2000 como entidad de ahorro y crédito, hemos crecido acompañando este desarrollo. Hoy somos más de 1.000 colaboradores, con presencia física en 6 departamentos con 62 agencias, con más de 500.000 asociados, de los cuales más del 67% están en Santander. Esta presencia nos compromete profundamente con el presente y el futuro de la región. No se trata solo de estar en el territorio, sino de entenderlo, acompañarlo y contribuir a que sus avances lleguen también a las zonas rurales, a los pequeños productores, a los microempresarios y a las familias que construyen economía desde lo cotidiano.

Nuestra gestión se fundamenta en cuatro pilares que consideramos esenciales para la productividad sostenible: educación, salud, trabajo decente y crecimiento económico, y medio ambiente. Creemos firmemente que la educación es la semilla del desarrollo. Por ello, impulsamos programas de apoyos y auxilios educativos que llegan a nuestras comunidades, especialmente en los 21 municipios de Santander donde tenemos presencia, de los cuales cerca del 50% son rurales.

De igual manera, promovemos el acceso a soluciones financieras incluyentes. De los asociados con crédito en la Cooperativa, el 46% son mujeres y el 28% jóvenes, destacando la contribución de este servicio al empoderamiento económico femenino y al fortalecimiento de las capacidades de las nuevas generaciones para construir un futuro financiero más sólido.

A través de líneas de crédito diseñadas para microempresarios y productores agropecuarios, facilitamos el crecimiento de quienes sostienen la economía regional. Este esfuerzo se fortalece con aliados como Bancóldex y Finagro, permitiendo ofrecer condiciones oportunas y adecuadas a las necesidades del territorio.

Entendemos también que el progreso debe ser responsable. Por eso, integramos prácticas que promueven el cuidado del medio ambiente y fomentamos el trabajo digno, convencidos de que el desarrollo solo es sostenible cuando impacta positivamente la calidad de vida de las personas. La productividad que necesita Santander no puede estar desconectada de la sostenibilidad, ni del bienestar de quienes hacen posible el crecimiento.

Santander tiene hoy una oportunidad histórica: consolidar un modelo de crecimiento que articule productividad con inclusión. Desde el cooperativismo, seguiremos siendo aliados estratégicos de este propósito, porque creemos en una economía que construye tejido social, que impulsa oportunidades y que deja huella en las comunidades.

El futuro del departamento se construye con decisiones presentes. En ese camino, el compromiso solidario seguirá siendo nuestra mayor fortaleza.

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