Hacienda
La Ley de Rescate
El impuesto al patrimonio partiría de valores líquidos de $5.002 millones de 2027 a 2030
viernes, 6 de noviembre de 2026
Se establece un esquema de normalización tributaria de 15%, dirigido a contribuyentes que tienen activos omitidos o pasivos declarados inexistentes
El proyecto de Ley de Rescate plantea cambios en la estructura del impuesto al patrimonio. De acuerdo con un análisis de Brigard Urrutia, la novedad está en la aplicación para patrimonios líquidos desde $5.002 millones, cuya tarifa sería de 0,5% para aquellos que lleguen hasta $7.620 millones y de 1% adicional sobre el excedente de dicho monto.
Asimismo, la aplicación de esta norma sobre los patrimonios se haría entre 2027 y 2030. En la actualidad, el impuesto es permanente desde $3.771 millones, con tarifas que van desde 0,5% y llegan a 1% y 1,5%.
La propuesta pone sobre la mesa, asimismo, un esquema de normalización tributaria de 15%. Esto quiere decir que los contribuyentes que tengan activos omitidos o pasivos declarados como inexistentes al primero de enero de 2027 podrán regularizarlos pagando 15% de su valor, lo que permite actualizar los activos al valor del mercado. El plazo sería hasta el 30 de junio de 2027. Actualmente no hay un programa de normalización; por tanto, es una de las novedades del proyecto.
El tercer punto son los criptoactivos, para los cuales se plantea una tarifa de 5% para la normalización de activos digitales omitidos, teniendo en cuenta la revelación de cuentas, billeteras y posiciones. El plazo también será el 30 de junio del próximo año.
El proyecto señala, además, que si un token representa otro activo, conservaría el tratamiento tributario de este activo. Su venta no sería renta de fuente nacional y los cambios de valor solo tendrán efecto fiscal al momento de venderlo.
Con estas medidas, el proyecto busca modificar el alcance del impuesto al patrimonio y ofrecer mecanismos temporales para que los contribuyentes regularicen activos y obligaciones no declarados. Su aplicación dependerá de la aprobación de la iniciativa y de las condiciones que finalmente queden establecidas en la ley.
El documento también presenta un ejercicio ilustrativo para mostrar cómo cambiaría el impuesto al patrimonio según el valor de los activos líquidos de cada contribuyente. La comparación toma como referencia la UVT de 2026.
Los ejemplos muestran que la reducción sería mayor en términos absolutos para quienes tienen patrimonios más altos. Para una persona con un patrimonio líquido de $50.000 millones, el impuesto pasaría de $636,6 millones a $436,9 millones, lo que representa una disminución de $199,7 millones. En un patrimonio de $20.000 millones, bajaría de $186,6 millones a $136,9 millones, mientras que para uno de $12.000 millones se reduciría de $69,2 millones a $56,9 millones.
En los patrimonios más cercanos al umbral también se observa el efecto del cambio. Para uno de $8.000 millones, el pago pasaría de $29,2 millones a $16,9 millones. En cambio, para un patrimonio de $5.000 millones, el ejercicio muestra que dejaría de causarse el impuesto.