Bancos

Bre-B 2.0 más open finance, el nuevo reto

LR

Nuestro nuevo sistema de pagos es un punto de partida al que se ha volcado todo el sector para seguir promoviendo un mayor uso, la transaccionalidad, la profundización y la inclusión financiera

Edwin Zácipa

CEO de Latam Fintech Hub

Bre-B ya es una realidad. Hoy el sistema de pagos inmediatos interoperable orquestado por el Banco de La República está en la calle funcionando, donde las personas y comercios ya pueden pagar y ser pagados a través de llaves y códigos QR independientes de la entidad, banco, Fintech, billetera o cooperativa donde manejen su dinero.

En 6 meses, el sistema ya cuenta con más de 34 millones de colombianos y 104 millones de llaves registradas, y ha movido más de $111 billones, lo que indica una adopción temprana y un logro destacado de coordinación público-privada para desarrollar esta capacidad técnica, funcional y de negocio.

Si bien, aunque la industria de pagos en Colombia ha tenido una transformación profunda en los últimos años, y esta iniciativa ayuda al acceso universal de participantes vigilados y no vigilados, financieros y no financieros, directos e indirectos, y por otro lado, equilibra la fragmentación actual del mercado y permitirá una mayor aceptación de pagos digitales en el segmento masivo de comercios pequeños, todavía prevalecen fricciones que impide una mayor evolución donde el sobre uso del efectivo todavía es significativo y persiste la limitada usabilidad de instrumientos financieros.

En ese sentido, nuestro nuevo sistema de pagos es un punto de partida al que se ha volcado todo el sector para seguir promoviendo un mayor uso, la transaccionalidad, la profundización y la inclusión financiera. Teniendo en cuenta este reto, ahora viene una nueva movilización: “Open Finance” obligatorio.

Las finanzas abiertas son un nuevo movimiento que promueve que las entidades financieras, principalmente los bancos, compartan con terceros autorizados (otro banco, una Fintech, una empresa del sector real, como una telco) datos públicos, agregados y transaccionales mediante un estándar común de APIs.

Con este nuevo sistema, las personas tendrán control completo sobre su información financiera y la libertad de moverla, transferirla y compartirla con otro proveedor que les genere un mayor valor sobre sus datos, por ejemplo, nuevos productos, experiencias y servicios hiperpersonalizados.

Este mes, el Ministerio de Hacienda emitió el decreto que habilita un nuevo modelo obligatorio para la implementación de las finanzas abiertas y tendremos un ciclo de dos años para la coordinación técnica y la producción de esta nueva infraestructura.

Es decir, mientras Bre-B permite la interoperabilidad del dinero para que el dinero fluya entre entidades, Open Finance permite la interoperabilidad de los datos para que la información financiera fluya.

Brasil ya implementó ambas cosas y ha demostrado impactos contundentes en la promoción de la competencia, la mejora de la experiencia de usuario y la profundización de la inclusión financiera, y ambos sistemas ya convergen para el desarrollo de nuevos casos de uso, como PIX con biometría, PIX con aproximación, iniciación de pagos, pagos recurrentes variables, etc.

El turno ahora es para Colombia. Si queremos que Bre-B llegue a todo el país, el efecto de red debe evolucionar hacia nuevos casos de uso y servicios sobrepuestos, más allá de las transferencias P2P y el pago en comercios, hacia la aplicabilidad a pagos entre proveedores, recaudos referenciados, dispersiones masivas, impuestos, subsidios, remesas y ecosistemas de movilidad.

Open Finance es un habilitador para ello. Si juntamos esos sistemas e incorporamos IA, la explotación de nuevos modelos de negocio innovadores se traducirá en una mayor inclusión y, por ende, en mayor bienestar y calidad financiera.

TEMAS


Fintech - Bre-B - Open Finance