Mercado laboral está entre la recuperación del empleo y la trampa de la informalidad
lunes, 31 de agosto de 2026
Aunque hay señales favorables en materia de creación de puestos de trabajo, en las principales ciudades del Caribe, la informalidad sigue siendo el gran reto
El mercado laboral de las principales ciudades del Caribe muestra señales favorables, aunque mantiene una tarea pendiente: reducir la informalidad. Las más recientes cifras del Dane, que revisan el trimestre abril-junio muestran tasas de desempleo de entre 9,3% y 13,2% en las siete capitales de la región, es decir, por lo menos un punto porcentual por encima del promedio nacional.
Barranquilla presentó el mejor resultado de la región en materia de desempleo, con una tasa de 9,3%, seguida por Valledupar, con 9,5%, y Santa Marta, con 10,1%. Montería registró 11,3%; Sincelejo, 11,7%; Riohacha, 11,8%, y Cartagena cerró con 13,2%, la segunda tasa más alta entre las 23 ciudades y áreas metropolitanas analizadas por el Dane.
En materia de ocupación, Barranquilla también lideró entre las capitales de la región, con una tasa de 56,6%, seguida por Sincelejo, con 56,3%; Riohacha, 56%; Montería, 55,8%; Cartagena, 55,1%; Valledupar, 53,9%, y Santa Marta, 51,4%.
El reto principal está en la informalidad. Sincelejo registró una tasa de 65,7%, la más alta entre las 23 ciudades analizadas por el Dane.
La informalidad también tiene un peso considerable en Riohacha, donde la tasa llegó a 62,4%, y Valledupar, con 60,7%. En Montería fue de 58,8%; Santa Marta, 55,9%; Barranquilla, 49,5%, y Cartagena, 48,4%. Sincelejo, Riohacha y Valledupar ocuparon los primeros lugares del país en este indicador.
Cartagena y Barranquilla, las ciudades de la región con los menores registros (48,4% y 49,5%, respectivamente), se mantuvieron por encima del promedio de las 23 ciudades, que fue de 41,9%.
Parte de la explicación está en la estructura del mercado laboral regional. Un informe de la Universidad del Norte encontró que 54,2% de los ocupados del Caribe trabaja por cuenta propia, frente a 37,9% a nivel nacional. A esto se suma que las microempresas concentran 83% de la fuerza laboral de la región, frente a 72,5% en el promedio del país.
Para Andrea Piña Gómez, presidente ejecutiva de la Cámara de Comercio de Cartagena, la formalización debe entenderse como un proceso de fortalecimiento empresarial y no únicamente como el cumplimiento de un trámite.
“El Censo Empresarial 2025-2026 nos mostró que Cartagena tiene una tasa estimada de informalidad empresarial de 40,4%, pero también reveló una señal muy positiva: más de seis de cada diez empresarios informales están dispuestos a avanzar hacia la formalización y 71,1% de los empresarios consultados manifestó interés en recibir acompañamiento”, dijo Piña.
La ejecutiva explicó que la formalización debe traducirse para el empresario en posibilidades reales de fortalecer su negocio, acceder a nuevas oportunidades y crecer. Agregó que este acompañamiento cobra especial relevancia en actividades con una presencia importante en la economía de Cartagena, como el comercio y el turismo.
“Los resultados del Censo también muestran que los negocios plenamente formales generan empleo a mayor escala: en promedio, seis puestos de trabajo. Por eso, avanzar en formalización empresarial también significa fortalecer el tejido productivo y ampliar las oportunidades de desarrollo para la ciudad”, concluyó Piña.
El problema de la informalidad no es solo del Caribe, pero es uno de los puntos en los que trabaja el empresariado para impulsar la economía en la región.