Regreso a casa

Artemis 2: la suma de muchos vuelos especiales

Universidad Sergio Arboleda

Raúl Joya Olarte

El 21 de noviembre de 1783, hace más de 242 años, la humanidad podía levantarse y mantenerse suspendida del piso por más de 25 minutos, en un viaje muy especial realizado en un globo aerostático en París Francia, tripulado por Jean-François Pilâtre de Rozier y François Laurent d'Arlandes, dando así el inicio de lo que veíamos reservado para las aves y que llamamos ahora el vuelo.

Esta actividad se mejoró con la implementación que realizaron los hermanos Wright (Orville y Wilbur) al colocar un motor y un conjunto de superficies llamadas planos o alas a su primer avión. Fue el 17 de diciembre de 1903, en Kitty Hawk, EE. UU., cuando su experimento quedó registrado al volar y recorrer tan solo 36 metros en un tiempo de 12 segundos. Toda una hazaña.

En 1977 llegamos al avión supersónico con el Concorde, que realizaba un viaje de 5.500 km entre New York y Londres, en 3 horas y 20 minutos, ascendiendo a mayor altura para usar una atmósfera más delgada, menos densa, mientras que a un jet comercial hoy le toma aún 7 horas, a una velocidad de 2.100 km/hora.

Nos esperaba el viaje espacial, que se consolidó cuando el ser humano se atrevió a volar sin necesidad de estar en la atmósfera presente. El espacio exterior nos recibió con el vuelo del Sputnik en 1957 y siguió con el de Laika en 1958, Yury Gagarin 1961 y Valentina Tereskova 1963, vuelos sucesivos que no han parado.

Sabemos que la novela de ciencia ficción del francés Julio Verne, publicada en 1865 y titulada De la Tierra a la Luna, describía un viaje espacial en un proyectil de aluminio lanzado desde Florida, EE. UU., lo que se convirtió en realidad con la misión Apolo 11 de la NASA y la pisada de la superficie lunar, encabezada por Neil Armstrong el 20 de julio de 1969.

Ahora, en este siglo XXI, somos testigos de la preparación del regreso a la Luna pero ya no solamente para pisarla, tomar unas muestras y demostrar el poder de una nación. Sino que estamos presenciando el esfuerzo de varios países por establecer una colonia humana en el satélite natural y explorar recursos naturales que permitan mantener la existencia del ser humano en esta parte del Sistema Solar.

Los resultados de este vuelo espacial de 10 días, en abril de 2026, bautizado Artemis 2, con 4 personas a bordo, el cual viajó a una velocidad máxima de 40.000 km/hr (11 kilómetros recorridos en un segundo) y a una distancia récord de 406.771 km, ha permitido comprobar que el cohete SLS (sistema de lanzamiento espacial), la cápsula Orión (módulo de tripulación) y el módulo ESM (módulo de servicio europeo) están listos para acoger a los nuevos componentes que son necesarios para un nuevo alunizaje y que servirán para Artemis 4 con el módulo HLS (Sistema de aterrizaje humano), el cual aún está en desarrollo.

Artemis 2 es el más reciente viaje espacial, que se suma a estos viajes especiales y que nos recuerdan la frase del siglo XII, "Nanos gigantum humeris insidentes" (enanos montados a hombros de gigantes) con la que confirmamos que el ser humano va sumando conocimiento, dando sentido a su existencia y no se detendrá ante su inquietud de explorar su entorno, así sea a las estrellas.

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