Hacienda
Salario mínimo 2026
El salto del salario mínimo decretado por el Gobierno Petro elevará la pensión máxima
jueves, 1 de enero de 2026
La base máxima para calcular la mesada pensional en el régimen público pasará de cerca de $35,5 millones a aproximadamente $43,7 millones mensuales
El fuerte incremento del salario mínimo para 2026 no solo tendrá efectos sobre los ingresos laborales, sino también sobre el valor de la pensión más alta que se puede recibir en Colombia. A partir del próximo año, la base máxima para calcular la mesada pensional en el régimen público pasará de cerca de $35,5 millones a aproximadamente $43,7 millones mensuales.
Este ajuste beneficia a un grupo muy reducido de colombianos que lograron cotizar durante su vida laboral sobre el tope permitido por la ley, equivalente a 25 salarios mínimos mensuales vigentes. Para ellos, el aumento del salario mínimo representa un salto significativo en el valor de su pensión, al punto de convertirse en uno de los mayores incrementos registrados en las últimas décadas.
La magnitud de este beneficio contrasta con el tamaño de la población que entrará en edad de jubilación. Según estimaciones del Dane, en 2026 cerca de 284.640 mujeres cumplirán la edad de pensión y 228.666 hombres llegarán a los 62 años. Sin embargo, solo una fracción mínima de ese universo logrará que su pensión se calcule sobre el tope máximo de 25 salarios mínimos.
Andrés Velasco, presidente de Asofondos, explicó que el aumento del salario mínimo no implica que una persona se pensione automáticamente con el tope máximo. “Como la cotización máxima está fijada en 25 salarios mínimos, lo que cambia es que ahora se podrá cotizar sobre un salario mínimo más alto, lo que eleva el promedio de los últimos 10 años, que es la base para calcular la pensión. Sobre ese promedio se aplica la fórmula de la tasa de reemplazo”, señaló.
Por su parte, Mauricio Olivera, vicerrector administrativo y financiero UniAndes, explicó que el aumento del salario mínimo tiene un efecto directo sobre el tope pensional. “La Corte Constitucional fijó el límite máximo de las pensiones en 25 salarios mínimos, de modo que si el salario mínimo crece 23%, la pensión máxima también aumenta en esa misma proporción. Eso implica un mayor costo para el sistema, no solo por las pensiones más altas, sino también porque las pensiones equivalentes al salario mínimo deben ajustarse en la misma magnitud”, señaló.
De hecho, el acceso a la pensión máxima es excepcional, ya que solo quienes cotizaron durante al menos 10 años sobre ese umbral pueden liquidar su mesada con base en el tope máximo. De hecho, cifras de la Superintendencia Financiera muestran que no llegan a 700 los pensionados por vejez en el régimen de prima media que reciben una mesada en ese nivel, lo que evidencia que se trata de un beneficio concentrado en un grupo muy reducido.
Juliana Morad Acero, directora de Derecho Laboral de la Universidad Javeriana, dijo que con el alza del mínimo suben las pensiones que están abajo de este monto, además sube la tasa de reemplazo y corre el tope, lo que significa que abrán pensiones más altas. “Cuando el salario mínimo aumenta de manera significativa, sin que el IBL en pesos crezca en la misma proporción, el número de salarios mínimos que representa el IBL disminuye. El resultado es una tasa de reemplazo más alta, aun cuando el historial de aportes y el ingreso real no hayan cambiado", aseguró.
La directora agregó que este efecto tiene consecuencias relevantes. En el corto plazo, beneficia a afiliados con ingresos bajos y medios, al elevar su tasa de reemplazo sin exigir más semanas ni mayores aportes pasados. Sin embargo, agregó, a nivel del sistema, incrementa el subsidio implícito del Régimen de Prima Media y agrava su desequilibrio actuarial. "En la práctica, un salario mínimo más alto no solo impacta el mercado laboral y los costos, sino que también reconfigura silenciosamente la fórmula pensional, ampliando obligaciones futuras sin una fuente adicional de financiamiento", dijo.
El aumento se reflejará principalmente en los afiliados que alcancen la edad de jubilación en 2026, hombres que cumplan 62 años y mujeres que lleguen a los 57, y que, además, hayan consolidado el historial de cotización necesario para acceder a la pensión más alta del sistema.
Luis Felipe Jiménez, socio fundador de Logique Consulting, reforzó la idea pues dijo que "los ya pensionados que tienen pensiones calculadas con 25 salarios mínimos, o de las pensiones máximas, se actualizan con IPC. Los que se van a pensionar, van a tener una pensión mucho más altas, sencillamente porque la pensión máxima si se calcula en salarios mínimos. Entonces los nuevos pueden acceder a pensiones mucho más altas".
Jiménez señaló que en Colombia muchos conceptos están indexados al salario mínimo, lo que genera efectos no previstos cuando este se incrementa de forma significativa. “Uno de esos efectos es el aumento del tope de la pensión máxima, que hoy está expresado en salarios mínimos. Al subir el mínimo, se amplía la posibilidad de que personas de altos ingresos accedan a pensiones mucho más elevadas y, en el caso de Colpensiones, a subsidios considerablemente mayores, algo que no tiene mucho sentido desde el punto de vista de la equidad”, afirmó.
Tasa de reemplazo
En el régimen de prima media, administrado por Colpensiones, la mesada final se calcula aplicando la tasa de reemplazo al Ingreso Base de Liquidación, que no puede superar los 25 salarios mínimos. Esta tasa, por ley, oscila entre 55% y 80%, lo que define el valor definitivo que recibe el pensionado.
Aunque todavía existen algunos pagos que superan este límite, correspondientes a regímenes especiales antiguos, la posibilidad de pensionarse por encima del tope fue cerrada con la Sentencia C-258 de 2013, que fijó los 25 salarios mínimos como máximo estándar del sistema.
El salto en la pensión máxima vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la sostenibilidad del sistema pensional y el impacto que tienen los aumentos del salario mínimo sobre las obligaciones futuras del Estado, en un contexto de envejecimiento poblacional y presión creciente sobre las finanzas públicas.
Olvira advirtió que la hisitoria es diferente para quienes cotizan en fondos privados, pues el fuerte aumento del salario mínimo también tendrá efectos sobre ellos. “En el régimen de ahorro individual, para pensionarse con un salario mínimo es necesario contar con un capital que cubra al menos 110% de esa mesada. Con un salario mínimo que crece de forma tan acelerada, las personas van a necesitar ahorrar mucho más, lo que hace más difícil alcanzar una pensión mínima en los fondos privados”, explicó.