Colombia, lista para los nuevos modelos del sector financiero

Las fintech son un aliado de la bancarización

Héctor Aponte

La modernización del sector público y privado ha sido una de las metas trazadas por los gobiernos a nivel mundial. En Colombia, la adopción de los avances tecnológicos y herramientas como el Big Data o el cloud han sido transversales en la gestión de todas las industrias; sin embargo, el progreso que poco a poco han sumado algunas empresas para ofrecer modelos de negocio más dinámicos y eficientes, se ve frenado por el miedo y el posible desconocimiento sobre su funcionamiento en el mundo digital.

Actualmente en Colombia, el sector fintech ha liderado e impulsado el tema digital, logrando llevar al público los servicios bancarios en línea, permitiendo así que los ciudadanos progresivamente se involucren y conozcan de cerca el funcionamiento de los créditos y pagos online o las transacciones en línea. A pesar de los esfuerzos de la industria por impulsar el uso de herramientas tecnológicas para la evolución no solo del mismo sector sino de todo el país, aún estos intentos quedan grises en su implementación.

Según el reporte de IMD World Digital Competitiveness Ranking 2018, gestionado por IMD Business School, en términos de digitalización, Colombia ocupa el puesto número 59 de 63 de países registrados y analizados en la lista. Pero ¿por qué, aun cuando el índice de desarrollo digital ha sido tan bajo, Colombia se posiciona como el tercer país en América Latina en el impulso del sector fintech?

En realidad, la necesidad de la población por acceder a servicios financieros ha generado que el sector sea cada vez más atractivo y atento ante la demanda; sin duda, acceder a un servicio bancario a través de internet es una puerta de entrada a la bancarización y es allí donde la banca tradicional se convierte en un aliado para este innovador sector.

La industria fintech se ha fortalecido al ser una oportunidad para aquellos colombianos que por diversas circunstancias aún no han accedido a un producto financiero formal. De acuerdo con el informe de la Banca de Oportunidades de 2017, de casi 49,6 millones de ciudadanos en el país, tan solo 26,6 millones de ellos cuentan con una tarjeta de crédito, una cuenta de ahorros o una cuenta corriente, dejando como evidencia que aproximadamente la mitad de la población del país utiliza otros recursos de incursión financiera.

Si bien la banca tradicional ha conquistado gran cantidad de usuarios brindándoles atractivas ofertas financieras, también se ha visto enfrentada a otros servicios que evolucionaron a partir de la era digital y la modernización de procesos. Hoy por hoy, los consumidores exigen contar con servicios rápidos, transparentes y seguros, y que estos mismos servicios o productos financieros les ayuden a optimizar tiempos.

Lo anterior supone un llamado, no solo a la banca como tal, sino al gobierno entrante para que el país avance en términos de inclusión de nuevas tecnologías y tendencias del mercado que están facilitando la vida de las personas y además replantee el modelo de gestión tradicional. Por supuesto no será un reto fácil, pero seguro Colombia avanzará en términos de nuevas tecnologías para la industria financiera, ya que es una necesidad.

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