El ahorro es una forma de trazarse objetivos

Haga una relación entre gastos e ingresos proyectados

Jorge Saza

Un aspecto que tiene que ver con las finanzas personales es el ahorro. Siempre los debates se centran con mucha severidad sobre el acceso al crédito, la necesidad de aumentar la cobertura del crédito o la llamada democratización de los préstamos.

Sin embargo, en un estadio anterior aparece la necesidad del ahorro. Si bien el crédito es una responsabilidad que aparece como centrada en la política pública y las entidades de crédito, el ahorro depende mucho de la acción directa del sujeto económico. Personas, familias, empresas, unidades productivas tienen bajo su directa responsabilidad el hecho económico de acumular excedentes líquidos de manera periódica y sistemática.

El ahorro es una variable financiera y macroeconómica que tiene diferentes dimensiones. La importancia en la economía de generarlo tiene que ver con la creación de recursos prestables que las entidades financieras remuneran y transforman en diversos plazos, para dar pie al proceso de conversión de ahorro en inversión productiva. Esta última clave para la generación de nuevos proyectos productivos que a su vez incrementan las posibilidades de crecimiento económico de un país.

La creación de ahorro en una unidad familiar o personal tiene mucho que ver con la disciplina. Disponer de una porción (no importa lo pequeña) del ingreso anual/mensual para ser ahorrado es una práctica que desafortunadamente no es muy común entre la mayoría del público. Sin embargo, los beneficios para las finanzas personales y familiares pueden ser inmensas. Por un lado, se controla el gasto y se le pone límite. Esto puede ser un antídoto contra esa costumbre de gastar más de lo que se gana, con lo cual se generan inmensos dolores cabeza. Por otro lado, se aumenta el margen de maniobra para atender imprevistos, gastos ocasionales entre otros. Igualmente, hay que decir que lo más importante es que el ahorro es una forma de trazarse objetivos. Así como la palabra finanzas viene de una raíz griega que bien podría asimilarse al español a la palabra “propósito”, el ahorro es una forma de acercarse a los mismos. Los propósitos pueden ser pequeños o de mayor calado. Sin embargo, trazarlos y llevarlos a cabo gracias al trabajo y el trasegar del tiempo, es una experiencia satisfactoria y estimulante. Cambiar de muebles, reparar el hogar, comprar un vehículo, tomar vacaciones o capacitarse son tan solo algunos de los ejemplos de lo que una familia o un individuo pueden realizar por su cuenta propia gracias a la constancia y perseverancia que el ahorro puede significar.

Adicionalmente, la disciplina del ahorro da origen a otros beneficios. Es bien sabido el mundo financiero, que quien es capaz de ahorrar de manera mensual durante períodos de tiempo considerables, también será capaz de servir y honrar una deuda. Así si usted ahorra de manera ordenada en el tiempo, lo más posible es que esté haciendo “puntos” en su historial financiero para probar que también es capaz de pagar una deuda en plazos cada vez mayores. Es común además que las personas y hogares que ahorran tengan presentes sus gastos, sus ingresos proyectados y con ello sus habilidades de planear van creciendo. Sin necesidad de pensar que tienen avanzados conocimientos financieros, lo que puede pensarse es que son individuos que ponen los pies sobre la tierra y crean expectativas armónicas con sus posibilidades. Esta es una base crucial para cualquier planeador: la ponderación.

Otra situación que bien vale la pena mencionar es que el ahorro hecho entidades profesionales y bajo la vigilancia formal de estado, es una masa de dinero que generalmente se protege de la erosión de la inflación. Si bien la remuneración del mismo (tasa de interés de ahorro) generalmente es imperceptible para el ojo común, hay que decir que los servicios de custodia, historia financiera, y protección del poder adquisitivo son ya una ganancia. Qué común resulta para muchos pensar que es la tasa de interés alta la que determina el nivel de ahorro y no así el trabajo cotidiano. Esto es lo que ha resultado en el auge de pirámides y otros captadores ilegales, no vigilados que ofrecen el espejismo de rendimientos exorbitantes que no existen en la lógica financiera de ningún negocio lícito y sostenible en el tiempo.

TEMAS


Ahorro - Bancos - Inflación - Análisis