Política y mercados financieros: cada vez más cerca

Comercio y elecciones generan volatilidad

Axel Christensen

El Latin America and Iberia Investment Forum 2018 de BlackRock (LAIIF 2018) comenzó con la exposición de Thomas Donilon, presidente del BlackRock Investment Institute (BII) y anteriormente asesor del presidente Obama. Donilon se refirió al panorama geopolítico global, incluyendo las relaciones de EE.UU. con China y el activo año electoral en la región.

Los participantes reconocieron la creciente capacidad de los eventos políticos de influir en las decisiones de inversión. No se trata de un fenómeno nuevo: ya en 2016 fuimos testigos de la sorpresa originada por Brexit y la elección de Trump; y en 2017 fueron las elecciones en Europa las que fueron foco de atención. En estos episodios se pudo observar como la incertidumbre política o resultados inesperados movían los precios de activos financieros. Sin importar la dirección del movimiento, los acontecimientos políticos se asentaron entre los inversionistas como fuentes de volatilidad de mercado.
A pesar de lo anterior, se ha podido observar que los indicadores tradicionales de volatilidad de mercado (como el popular VIX, medida de expectativa de volatilidad del mercado bursátil implícita en las opciones del índice S&P 500, bautizado el “indicador del miedo”) no han respondido adecuadamente a los riesgos e incertidumbres de naturaleza política. Aún con la escala de tensiones entre EE.UU. y Corea del Norte o las dudas que generaron los movimientos populistas sobre la continuidad de la Unión Europea, índices como el VIX y otros similares de otras clases de activos se mantuvieron por debajo de sus promedios históricos. Esto ha motivado a BlackRock a desarrollar indicadores propios que permiten recoger de manera más anticipatoria y precisa las posibles fuentes de incertidumbre política que se puedan estar incubando, con potenciales repercusiones en los mercados financieros. Los asistentes del LAIIF 2018 expresaron significativo interés en conocer más en profundidad esta y otras herramientas de análisis económico que BII pone a disposición de la comunidad financiera.

Entre los eventos políticos que han concitado interés tanto en los inversionistas de BlackRock como en los asistentes al LAIIF 2018 sin dudas se incluyen los procesos electorales de América Latina durante este año, que incluye la elección de presidentes en Colombia, México, Brasil y eventualmente Venezuela. A diferencias de sufragios anteriores en 2016 y 2017, que llevaron a gobiernos de Argentina, Chile y Perú de vuelta a gobiernos más afines con economías de mercado, en este ciclo político en la región vuelven a aparecer fantasmas de populismo, tanto de derecha como de izquierda. Ello, sin embargo, no ha conseguido sobresaltar a los inversionistas en la región, quienes han llevado a varios mercados bursátiles a sus máximos históricos o a sus monedas a fortalecerse, aparentemente más enfocados en la buena salud de la economía global (y creciente mejoría de las economías locales). Sin embargo, a medida que nos acercamos a las fechas de votación (mayo en Colombia, julio en México y octubre en Brasil), es esperable que se empiecen a reflejar en mayor magnitud la incertidumbre política en mayor volatilidad en sus respectivos mercados financieros.

Adicionalmente se ha sumado ahora a las fuentes de incertidumbre geopolítica los cuestionamientos al comercio global que generan las recientes medidas arancelarias adoptadas por EE.UU. Ello no solo tiene consecuencias mundiales; también complica la situación en la región al producirse en medio de las ya complejas negociaciones del Nafta, cuyo desenlace (aprobación de un nuevo tratado o término de éste) tendrá efectos inmensos sobre la segunda economía de América Latina. En ello coincidieron ampliamente los asistentes al LAIIF 2018, y así lo expresaron en diversas presentaciones a lo largo del evento.

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