Finanzas

Tenga cuidado con la prima: cómo ciertos gastos pueden diluir su dinero extra

Aunque el dinero extra de junio alivia el bolsillo, la normalización de los pequeños desarreglos diarios genera desajustes financieros

Isabella Rodríguez Ángel

Durante junio llega la esperada prima de servicios, esa época del año en la que los ingresos aumentan y permiten flexibilizar ciertos gastos y aportes. Sin embargo, este dinero extra suele generar una gran emoción en las personas, lo que puede desestabilizarlas financieramente si se dejan llevar por el entusiasmo y dejan de lado las cuentas mensuales que ya tenían previstas y fijadas.

El desequilibrio financiero más común ante el ingreso de un capital extra son los llamados "gastos hormiga". Estos son pequeños desembolsos cotidianos y no planificados que parecen insignificantes por sí solos pero que, al sumarse, impactan notablemente la economía personal o familiar. Estas compras pueden surgir por impulso o por hábito, como cafés, pasabocas o suscripciones, y, al ser financiadas con el dinero del ahorro, suelen provocar desajustes presupuestarios.

Por lo general, las personas no miden estos gastos; por el contrario, los normalizan sin tener en cuenta su suma total. Por ejemplo, si usted se toma un café latte en el establecimiento al lado de su trabajo todas las mañanas porque le parece accesible al costar solo $7.500, al final de la semana habrá gastado $37.500 solo en café. Lo mismo ocurre con los transportes individuales, los dulces y los antojos diarios que no se contabilizan.

Según Mónica Higuera, economista y experta en finanzas personales, "el problema no radica en que se gaste en este tipo de cosas, sino en no tener estos desembolsos dentro de un presupuesto debido a que se tiene que sacar de otro rubro y va a dejar un hueco en otras cosas que se deben pagar".

Este escenario se agrava cuando dichos gastos se financian mediante deudas, específicamente con tarjetas de crédito. Al empezar a utilizar la tarjeta pensando que los gastos hormiga no tendrán consecuencias, la capacidad de endeudamiento comienza a disminuir; al final, muchos no entienden la razón del descuadre, cuando la causa real fueron estos pequeños consumos.

"Como sociedad se le ha vendido a cada persona que la meta debe ser gigante, pero el proceso inicia realmente por las pequeñas metas, esas que se ajustan a mi realidad y mis capacidades. Muchas personas buscan aparentar o llegar a comprar cosas que se ven lejanas, para lo cual se debe ser consciente de lo que se gana y a dónde se va ese capital con el fin de planificar lo que quiere en el mediano y largo plazo", agregó Higuera.

Para aprender a controlar estos gastos, se debe ser consciente tanto del dinero que ingresa como del que sale del presupuesto. Así, logrará saber si le hace falta capital y cuál es su límite máximo de gasto.

De igual manera, es posible reemplazar los gastos hormiga con alternativas que no requieran un alto impacto económico: por ejemplo, llevar pasabocas o el almuerzo hecho en casa en vez de pagar domicilios y alimentos procesados; utilizar el transporte público o caminar cuando sea posible en lugar de solicitar vehículos por aplicaciones; y acceder a contenidos visuales gratuitos en internet en vez de pagar múltiples plataformas mensuales. En caso de no utilizar estas últimas, verifique y desactive la suscripción para que el débito automático no siga afectando su cuenta bancaria o sus tarjetas.

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