2009-2012: el rally accionario con menor credibilidad

Juliana Valencia

Durante los últimos tres años, el mercado colombiano se ha valorizado 138%. No obstante, sin insinuar que han sido pocos los inversionistas beneficiados, sí se podría afirmar que podrían haber sido más, dada una cifra tan atractiva.

En este sentido, el inversionista que en 2008 invirtió en Isagén, la acción con menor valorización durante los últimos tres años, ha tenido un retorno de 49,7% (+14.40% E.A.) (dejando a un lado dos outlayers que históricamente han tenido una participación menor a 1,5% en el Colcap: Coltejer, r = -0,63%; ETB, r = -0,22%); mientras del otro lado el inversionista que invirtió en Fabricato ha obtenido una astronómica rentabilidad de 402% (+71.23 % E.A.).

Los dos aspectos principales por los cuales creemos que los beneficiarios del rally pudieron haber sido más son uno fundamental y uno psicológico.

En primer lugar, todavía hay una gran aversión al riesgo producto del recuerdo constante de la crisis de 2008.

Así, cada evento particular como la crisis europea, la pérdida de la AAA de Estados Unidos, el terremoto japonés y otros, nos hace pensar que un nuevo subprime está por repetirse muy pronto.

El segundo elemento está relacionado con la volatilidad tan especial observada en los últimos años. Como la denomina Floyd Norris del New York Times la 'volatilidad excedente' (o volatilidad que después de muchos movimientos no lleva las acciones a ninguna parte) es una de las principales razones por la que los inversionistas pierden la fe en el mercado accionario.

Ésta de hecho fue la que destruyó en gran parte la confianza sobre el Índice General de la Bolsa de Colombia en 2011.

La caída del índice colombiano durante el año pasado desde los máximos históricos de 16.500 hasta los 12.100 puntos no fue una caída libre; tuvo ocho episodios de desvalorizaciones en promedio de 11%, y siete episodios de recuperaciones de cerca de 9%.

Lo malo de este tipo de comportamientos es que los seres humanos no pueden resistir a actuar humanamente; esto es vender cuando hay problemas y comprar justo después de fuertes valorizaciones (sencillamente comprar caro y vender barato).

Al final de este repetido ejercicio, aparte de las pérdidas materiales se termina agotando el capital más valioso de un inversionista, su mente. Esta es una de las principales razones por las que en el año 2012, después de una valorización de 17% año corrido, aún muchos dudan de que este movimiento sea estructural.

La industria financiera trata de todas las formas posibles de convencer a los inversionistas que el largo plazo es más o menos predecible, pero al final son los precios al alza lo único que le da la confianza a los inversionistas locales para comprar activos.

Si usted es de los que vendió acciones y todavía no ha comprado, o de los que quiere comprar pero esta esperando un poco de descanso, no se preocupe no esta solo, muchos están haciendo el mismo ejercicio mental.

Lo malo es que probablemente la mayoría termine convenciéndose cuando el Igbc alcance sus máximos históricos (+10%).

Desafortunadamente, existe la posibilidad de que en máximos históricos el mercado vuelva a intentar frustar a quienes compren sin una estrategia clara.

Es por esto que ahora más que nunca los inversionistas individuales deben entrar al mercado bursátil con una estrategia coherente que reconozca que la gran batalla no se libra con el mercado, ni con los analistas, sino con ustedes mismos.

Para esto es clave tener un plan bien establecido, en este sentido debemos empezar respondiendo cuál es nuestro horizonte de inversión y si estamos dispuestos a vivir en el peor de los casos una repetición de 2011.

Esto, antes de que perdamos la próxima subida de tres años.