A la espera de respuestas de políticas

Bob Doll

Aunque la semana pasada presentó algunas noticias deslucidas sobre la economía y las ganancias, los inversionistas continuaron centrando su atención en la posibilidad creciente de nuevas medidas de políticas monetarias, particularmente de Europa.

Durante la semana, el índice industrial Dow Jones subió 2,0% hasta alcanzar los 13.075, el índice S&P 500 aumentó1,7% y cerró en 1.385 y el Nasdaq Composite subió 1,1% y cerró en 2.958.

Un escenario económico y de ganancias poco sólido para Estados Unidos
El principal dato económico de los Estados Unidos la semana pasada fue el informe del producto interno bruto del segundo trimestre, el cual demostró que la economía estadounidense creció a una tasa de 1,5%. Los resultados estuvieron más o menos de acuerdo con las predicciones del consenso y confirmaron la perspectiva dominante de que el crecimiento económico ha estado en medio de un bache económico. Por un tiempo, hemos sostenido que el crecimiento de la economía de los Estados Unidos se aproximaría a 2% en 2012 y los datos no modifican demasiado nuestra predicción. En su trayectoria actual, Estados Unidos está creciendo a una tasa ligeramente inferior al potencial, lo que sugiere que el posible estímulo con políticas adicionales no está bien definido.

Como era de esperar, dado el escenario económico modesto, el entorno de ganancias corporativas en el segundo trimestre también ha estado algo estancado. A esta altura, parece haber una gran cantidad de empresas que no han alcanzado sus expectativas de crecimiento por primera vez en muchos trimestres. Los pronósticos también han sido relativamente débiles, ya que sugieren que estas tendencias negativas pueden persistir en el futuro. Los equipos gerenciales de las empresas se han mostrado renuentes a gastar los altos niveles de efectivo que tienen en sus balances generales dado el alto nivel de incertidumbre con respecto a las políticas, tanto en los Estados Unidos como en Europa.

El único aspecto positivo de la debilidad corporativa y económica y de la incertidumbre es que, aparentemente, los riesgos ya están incorporados en los precios de los mercados bursátiles.

Esta semana, el Banco Central Europeo (BCE) y la Reserva Federal de los Estados Unidos llevaron a cabo reuniones acerca de políticas. A esta altura, no esperábamos ninguna noticia concreta de la Reserva Federal de los Estados Unidos. Aunque parecen estar aumentando las posibilidades de un nuevo ciclo de flexibilización cuantitativa, no creemos que la Reserva Federal esté lista para comprometerse. Por el contrario, los indicios son que el BCE anunciaría un ciclo renovado de compras de bonos de la periferia como parte de sus esfuerzos por resolver la continua crisis de la deuda soberana. En comentarios públicos la semana pasada, el presidente del BCE, Mario Draghi, sugirió firmemente que era probable dicha acción, ya que el banco está muy concentrado en combatir las presiones especulativas sobre los bonos españoles e italianos.

Como vimos la semana pasada, los inversionistas siguen más enfocados en tendencias y problemas macroeconómicos que en los aspectos fundamentales del mercado.

En particular, la capacidad de los inversionistas para hacer caso omiso a un período de debilidad en las ganancias y enfocarse en la ayuda adicional mediante políticas sugiere que el actual mercado alcista de renta variable todavía tiene camino por recorrer.

En nuestra opinión, sigue estando intacto el ciclo alcista actual, tanto en términos de recuperación económica como en términos de precio de las acciones.

Por algún tiempo ya, hemos estado previendo un entorno modesto en cuanto a crecimiento económico y de las ganancias (pero, lo importante es que no hay una recesión en los Estados Unidos).

También hemos estado sugiriendo desde hace algún tiempo que es probable que continúe la flexibilización monetaria en todo el mundo. Dicho escenario sugiere que la economía debería seguir “manteniéndose a flote” y que el entorno bursátil debería “remontar”.