Banco de Gilinski recibe avalancha de solicitudes de cuentas tras caída de Ueno en Paraguay
viernes, 6 de noviembre de 2026
El banco informó que el tráfico de personas que estaban solicitando cuentas para operar con la entidad estaba afectando la velocidad y disponibilidad de su plataforma
La caída de Ueno Bank en Paraguay abrió una oportunidad para el negocio financiero de la familia Gilinski. Mientras los clientes de la entidad intervenida esperan recuperar sus ahorros, Banco GNB Paraguay reportó una alta demanda de apertura de cuentas digitales que provocó demoras y fallas intermitentes en su aplicación.
El banco informó que el tráfico de personas que estaban solicitando cuentas para operar con la entidad estaba afectando la velocidad y disponibilidad de su plataforma. El movimiento coincide con el proceso de devolución de depósitos de Ueno, que utiliza cuentas en otros bancos y financieras para entregar los recursos a los afectados.
“Dado el alto tráfico de clientes que están solicitando apertura de cuentas por el canal digital para operar con nuestro Banco, informamos que la app está presentando intermitencias y latencia”, explicó GNB en el comunicado. En términos sencillos, el volumen de solicitudes estaba haciendo que la aplicación respondiera más lentamente o que su funcionamiento se interrumpiera por momentos.
La entidad agregó que estaba atendiendo el inconveniente y que esperaba recuperar la normalidad en breve. También recordó que las cuentas digitales pueden abrirse durante las 24 horas. El mensaje no precisó cuántas personas estaban haciendo el trámite, cuántas cuentas se habían aprobado ni cuántos de los solicitantes eran clientes de Ueno.
Si se mira el listado de banco más grandes en ese país, Banco GNB Paraguay ocupa el cuarto lugar en el mercado bancario del país. Por delante están Banco Continental, Itaú y Sudameris Bank, mientras que Banco Nacional de Fomento, la entidad estatal, aparece en el quinto puesto y Ueno Bank figuraba en el sexto antes de su intervención.
Y es que la oportunidad para el banco de los Gilinski aparece en medio de una crisis que dejó a unos 2,9 millones de clientes de Ueno sin acceso a sus recursos y que alcanzó al Gobierno paraguayo. La preocupación por los ahorros, los depósitos de entidades públicas y los fondos de jubilación dio paso a protestas, investigaciones y un proceso de juicio político contra el presidente Santiago Peña.
El mandatario presentó su renuncia el jueves, en medio de la presión por el caso. Sin embargo, ambas cámaras rechazaron aceptar su dimisión y el Senado decidió continuar con el juicio político. La investigación también busca establecer las responsabilidades relacionadas con la supervisión del banco y la colocación de recursos públicos en la entidad.
El punto de quiebre se produjo el 2 de noviembre, cuando el directorio del Banco Central del Paraguay, BCP, resolvió por unanimidad iniciar el procedimiento de resolución de Ueno. La decisión fue comunicada el 3 de noviembre, después de que una revisión de sus estados financieros evidenciara que el índice de solvencia estaba por debajo de la mitad del mínimo requerido. Esto significa que el respaldo patrimonial del banco era insuficiente frente a las exigencias del regulador.
Los hallazgos posteriores profundizaron las dudas sobre su manejo. La calificadora Fix, que redujo la calificación de la entidad a Dpy, señaló que se identificaron operaciones con empresas vinculadas que no habían sido reveladas oportunamente, debilidades en la calidad de los activos y problemas en la documentación de algunas transacciones.
El tamaño del impacto se explica, en parte, por la velocidad con la que había crecido Ueno. Uno de sus movimientos más importantes fue la absorción de Visión Banco, autorizada por el regulador en junio de 2024. Esa operación amplió su presencia mediante la integración de una entidad que ya tenía clientes, activos y una operación instalada en Paraguay.
Ahora, la prioridad de los ahorristas es recuperar el dinero. Para ello se activó el Fondo de Garantía de Depósitos, FGD, cuya cobertura general llega hasta 75 salarios mínimos por depositante y por entidad financiera, equivalentes a 228,3 millones de guaraníes. La protección se calcula sobre el conjunto de depósitos de cada titular en el banco, por lo que tener varias cuentas en la misma entidad no aumenta el límite cubierto.
Dentro de ese mecanismo se estableció un anticipo de hasta 40 salarios mínimos, descontando las deudas vencidas que el cliente mantenga con Ueno. Por otra parte, los primeros pagos anunciados contemplaron hasta 10 millones de guaraníes, aproximadamente US$1.565, para un grupo inicial de ahorristas sin deudas y con cuentas disponibles en otros bancos.
La devolución tiene dos caminos. Si una persona ya posee cuentas en otras entidades del sistema financiero paraguayo, el anticipo se deposita en aquella que tenga el mayor saldo disponible. Si únicamente tenía cuenta en Ueno, se le abrirá una cuenta de ahorro a su nombre en otro banco o financiera para recibir el dinero. Así, parte de los afectados pasará a tener una relación bancaria con una entidad diferente.
GNB Paraguay participa en ese esquema de pagos, junto con bancos como Atlas, Basa, Itaú y Familiar. Para las entidades receptoras, el proceso abre la posibilidad de atender a nuevos usuarios y, eventualmente, conservarlos como clientes después de que reciban los recursos de la garantía.
La presencia de los Gilinski en ese mercado viene de una estrategia de expansión que comenzó años atrás. En 2012, Hsbc anunció la venta de sus operaciones en Colombia, Perú y Paraguay a Banco GNB Sudameris. La incorporación de las filiales paraguaya y peruana se concretó en 2013, de acuerdo con la historia institucional del grupo.
Más adelante, el grupo amplió su negocio mediante la adquisición de Bbva Paraguay. La compra de 100% de la entidad se completó en enero de 2021 por aproximadamente US$250 millones. En ese momento, Bbva proyectó que la integración convertiría a GNB Paraguay en el primer banco por depósitos del país, con una participación de 16%, calculada con información de septiembre de 2020.
La fusión legal se concretó el 1 de julio de 2022, bajo la denominación Banco GNB Paraguay. Esa trayectoria le permitió al grupo consolidar una operación que ahora forma parte de la respuesta a los ahorristas afectados por la caída de Ueno.