Cinco factores que tienen frenada la venta del Helm Bank

María Carolina Ramírez - mramirez@larepublica.com.co

La venta del Helm Bank se ha convertido en uno de los grandes misterios del sistema bancario colombiano, no solamente porque ha tomado mucho más tiempo del que suele demorarse una negociación de este tipo, sino porque aunque la semana pasada se daba por hecho que el chileno Corpbanca era el nuevo dueño de la entidad, el viernes pasado la casa matriz del banco dio a conocer que el proceso no se ha cerrado y que continúa analizando las ofertas.

Han pasado más de cuatro meses desde cuando el Helm Bank abrió un cuarto de datos para que interesados en comprar la entidad en Colombia hicieran sus ofertas. Sin embargo, los expertos enumeran cinco razones que estarían enredando el cierre de esta transacción.

Quieren una oferta mayor

Como en todos los negocios de este tipo, llegar a un acuerdo monetario es el principal factor. En este caso se ha dicho que el precio que piden los dueños del Helm no se ajusta a las ofertas recibidas. De hecho, recientemente, Jorge Andrés Saieh, presidente de Corpbanca, dijo que si el precio era bajo podrían comprarlo, pero de lo contrario no.

“Ponerse de acuerdo en el precio de los activos es parte de la discusión y es muy difícil saber los detalles y las condiciones que se están poniendo pero creo que en términos generales es el monto de los activos una de las principales razones”, asegura el analista de Profesionales de Bolsa, Juan Camilo Santana.

Esta opinión la comparte la analista de la comisionista Global Securities, Catalina Posada, quien asegura que en el análisis que han hecho de la operación se concluye que el múltiplo de 3 veces al que se quiere vender la entidad es muy elevado teniendo en cuenta sus márgenes de rentabilidad”.

El precio del dólar

La fuerte volatilidad de la tasa de cambio ha sido crucial en el cierre del negocio ya que podría pagarse más o menos dinero. Dadas las condiciones del mercado internacional, esperar puede ser una mejor estrategia. “En la medida en que la moneda local sea más costosa para los inversionistas extranjeros puede incrementarse el valor del banco”, dice Posada.

Dificultad en la negociación

En el mercado se dice que en dos ocasiones la operación ha estado a punto de cerrarse y no se ha concretado. De hecho, se habla de que han salido dos de los encargados de finiquitar el negocio, lo que demostraría las dificultades que ha enfrentado el proceso.

“Un banco de inversión lo que hace es responsabilizarse por la valoración de la entidad y por la consecución de los inversionistas, ellos hacen la labor de buscar clientes, pero puede haber problemas entre la banca y el vendedor”, asegura la analista de Global Securities.

El hecho de que no se haya podido concluir el negocio es una señal de que las cosas no están saliendo como se esperaba.

Puja malintencionada

El cuarto factor está relacionado con los pormenores de la negociación, pues con el fin de obtener un mayor valor por los activos, los accionistas han mostrado las propuestas de compra de los oferentes a los otros competidores, con el fin de que éstos aumenten su planteamiento económico inicial.

Este tipo de comportamiento para los competidores es una conducta totalmente reprochable, toda vez que se espera igualdad de condiciones en las ofertas que el mercado haga.

Los dueños

Finalmente y no menos importante, está la experiencia e historia de los socios. El banco es propiedad de una sola familia, los Fenton, que si bien está repartida en tres empresas, Camacho Gómez S.A., Inversiones Carrón S.A. e Inversiones Timón S.A., hace parte de la misma organización.

“No es lo mismo un banco con una junta directiva dirigida por diferentes compañías, que una entidad dirigida por una persona natural que puede tener una expectativa de venta diferente a la que tiene el mercado como tal”, asegura Posada.

Asimismo, para el especialista en banca Alfredo Barragán, es posible que no se haya llegado a un acuerdo en materia administrativa, de personal, nombre y qué filiales del grupo entrarían en el negocio y que por estas condiciones no se haya cerrado la venta.

El proceso

La venta comenzó el pasado 10 de abril de 2012, luego de que rumores del mercado indicaran que la entidad estaba en venta. Ese día, en una comunicación a la Superintendencia Financiera de Colombia, James Fenton, representante legal de Helm Corportation, principal accionista del Helm Bank Colombia, respondió que el banco no había cambiado de dueños y que hasta la fecha no había recibido un planteamiento en firme de compra de acciones. Ese mismo día, tan solo ocho horas después, la casa matriz dio a conocer la contratación de la banca de inversión Inverlink S.A. “para que le asesore en el análisis de alternativas de negocio para su inversión en el Helm Bank S.A.”.

El 17 de abril Helm Corporation volvió a pronunciarse para comunicar la apertura de un centro de información para potenciales interesados, donde los posibles compradores se podrían acercar para evaluar las cifras y la información de la entidad y hacer una propuesta de compra.

A partir de ese día, empezó el silencio en el proceso. La entidad no se pronunciaba pese a que varios jugadores del mercado dieron a conocer su interés por el banco y que la acción seguía valorizándose, ante la expectativa.

El tiempo siguió pasando y a mediados de julio, Corpbanca anunció que daría a conocer una nueva adquisición en Colombia en agosto, con lo que el mercado dio por hecho que se trataba de la compra del Helm Bank, única entidad del sector en venta.

Lo cierto es que el proceso se está llenando de incertidumbre, lo que a largo plazo puede terminar por afectar la venta y la valoración de los activos, debido a la falta de claridad de los socios. Esta situación tendría además repercusión directa en los precios de las acciones que se han valorizado 63%.

Un banco con una historia de nombres

El banco Helm se creó el 31 de julio de 1963 con el nombre del Banco de Construcción y Desarrollo y el 1 de Agosto de ese mismo año abre sus puertas al público. El 1 de enero de 1976, previamente autorizado por la Superintendencia Bancaria cambió de razón social por la de Banco de Crédito y Desarrollo y el 1 de junio de 1978 es autorizado nuevamente el cambio de razón social por la de Banco de Crédito. A comienzos de la década de los 80 empieza a crecer el grupo financiero y se crean filiales de la compañía como Helm Securities y CreditBank and Trust en Islas Caimán. En el año 2009 el Banco cambia nuevamente de razón social por Helm Bank junto con un cambio de imagen integral. La transformación se da con el ánimo de consolidar su estrategia de focalización hacia sus clientes, y darles otra experiencia.

Las opiniones

Juan Camilo Santana
Analista de Profesionales de Bolsa

“Tanto compradores como vendedores no han logrado ponerse de acuerdo con el precio de los activos. Esto es parte de la discusión y es de las principales variables”.

Catalina Posada
Analista de renta variable de Global Securities

“No es lo mismo hacer un negocio con un banco que tiene una junta directiva con varias compañías que con uno que tiene un único dueño, eso hace más complicado el negocio”.

Alfredo Barragán
Especialista en banca de la Universidad de los Andes

“Uno de los factores que también ha podido retrasar la venta está relacionado con llegar a un acuerdo de cambio de nombre, de personal, funciones directivas y manejo de las filiales”.

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