Conozca cuáles son los métodos de pago que prefieren los trabajadores independientes
martes, 16 de junio de 2026
Las llaves han ganado gran relevancia en los métodos de pagos diarios; su rapidez y su compatibilidad con muchas entidades le abrieron el paso en la vida comercial
Antes, la pregunta más recurrente cuando usted iba a pagar en un establecimiento o a un trabajador independiente era: ¿tiene Nequi o DaviPlata? Ahora se le sumó un nuevo jugador financiero que, con apenas siete meses en el mercado, se ha ganado buena parte del protagonismo: la llave de Bre-B, un mecanismo que ha simplificado la forma en la que las personas reciben su dinero.
Para entender cómo ha cambiado este hábito, LR consultó a cinco trabajadores independientes sobre cuál es el método que prefieren para recibir pagos. Cuatro coincidieron en que se inclinan por las llaves de Bre-B porque, como ellos mismos lo resumen, “la plata te cae a la cuenta directo”.
Ese es precisamente el plus con el que llegó el sistema de pagos del Banco de la República: simplificar la vida financiera de las personas y reducir el uso del efectivo, sobre todo en pequeños establecimientos, donde tener un datáfono sigue siendo una alternativa costosa.
Marisol es una vendedora de hamburguesas en un pequeño local ubicado al norte de Bogotá. Aunque recibe pagos por Nequi y también por llave, al preguntarle cuál prefiere, respondió sin dudarlo: por llave. La razón es simple: el dinero llega directamente a su cuenta bancaria y así reduce el número de movimientos que debe hacer desde Nequi.
Esto cobra relevancia en un país donde muchas personas buscan organizar mejor sus finanzas y evitar tener recursos dispersos en varias cuentas.
DaviPlata, si bien es un jugador importante y acumula millones de transacciones diarias, es utilizado por la comerciante para otras actividades, y no está habilitado como medio de pago.
Esta opinión también la comparte Leonardo Rodríguez, comerciante del sector textil en el San Andresito. Para él, la principal ventaja es no tener los ingresos en varias cuentas.
“En la industria textil, los pagos de los clientes provienen de diferentes bancos y muchas veces no se acomodan a Nequi o DaviPlata como sí lo hace la llave”, explicó.
La buena acogida de Bre-B también se refleja en las cifras. Con apenas siete meses de funcionamiento, el sistema ya cuenta con 35,1 millones de clientes registrados. En total hay 107,8 millones de llaves inscritas y, con corte al 11 de junio, se habían realizado 993,7 millones de transacciones.
Uno de esos usuarios es Adolfo, conductor de Uber, quien también destacó las ventajas de las llaves. Aunque reconoce que Nequi y DaviPlata siempre han sido una buena alternativa, asegura que Bre-B les simplificó el volumen de movimientos que tenían que hacer.
La señora Nelly, costurera y además dedicada al negocio de arrendamientos, ve como una ventaja contar con diferentes métodos de pago inmediatos. Aunque está familiarizada con las llaves, tampoco descarta DaviPlata ni Nequi. Según cuenta, estos sistemas le permiten organizar mejor el dinero dependiendo de cada actividad. Lo que más valora es la rapidez con la que recibe los recursos y no tener que manejar tanto efectivo, que puede ser un riesgo.
Pero no todos han cambiado sus hábitos. Amparo, ama de casa, se mantiene fiel a Nequi. Dice que la prefiere porque es la plataforma que más utiliza en su día a día y con la que se siente más cómoda. Reconoce que las caídas del sistema son un punto en contra, pero aun así es su método de pago favorito.
La preferencia de Amparo también tiene respaldo en las cifras. Nequi, una de las billeteras digitales de mayor crecimiento, ya suma 28 millones de clientes y estima que estos realizan en promedio 63,6 millones de transacciones diarias.
Más allá de las preferencias entre Nequi, DaviPlata o las llaves de Bre-B, todos coinciden en algo: recibir el dinero de manera rápida y segura se volvió una necesidad. Y así, casi sin darse cuenta, los colombianos comenzaron a cambiar una pregunta que parecía inamovible en el comercio cotidiano. Del tradicional “¿tiene Nequi o DaviPlata?” se está pasando, cada vez con más frecuencia, al “¿me pasa su llave?”.