Conozca todo lo que debe saber al invertir en una fiducia

Stephanny Pérez - sperez@larepublica.com.co

En tiempos de crisis los inversionistas buscan refugiarse en activos más seguros y en Colombia, desde hace algunos años han ganado popularidad las fiducias, como una manera de obtener una rentabilidad importante sin enfrentar mucho riesgo.

Sin embargo antes de invertir es importante que conozca cómo opera. La forma de funcionar de este negocio empieza con la realización de un contrato en el que el fideicomitente, que puede ser una persona natural o jurídica, le entrega a una fiducia unos bienes con el fin de que sean administrados en un periodo de tiempo determinado por este inversionista.

En la elaboración de este documento se debe estipular la finalidad de esta administración, al igual que el beneficiario, que puede ser el mismo dueño del dinero o un tercero, al que le será destinada la renta. En el momento en que se firma este contrato, el inversionista adquiere unos derechos fiduciarios, los cuales consisten en adquirir una participación en esta sociedad a cambio del bien que se deja en este fondo. Sobre el tiempo en el que un fideicomitente puede permanecer en una fiducia, el abogado de Asofiduciarias, Sebastián Barón, considera que ha habido una evolución, ya que anteriormente existía un límite de disponibilidad en fideicomiso que no podía ser superior a 20 años, pero hoy en día, se puede determinar el tiempo que se desee

.El requisito principal para efectuar es no presentar una vinculación con algún asunto penal ni ningún tipo de acusación. Entre los bienes que pueden dejarse en administración, se encuentran todo tipo de inmuebles, tanto construidos como lotes, a la vez que recursos en efectivo. Sin embargo, cabe aclarar que la tarea de las fiducias no se limita a la administración de inmuebles, pues según el interés que tenga el fideicomitente, en su negocio fiduciario particular, existe una clasificación de servicios en las sociedades. Inicialmente están la fiducias inmobiliarias, que tal y como se ha dicho hasta el momento, consiste en la administración de la compañía en el un activo de un tercero.

También existen las fiducias de garantía, que son aquellas que realizan una transferencia de activos para garantizar una obligación. Por ejemplo, un fideicomitente tiene una deuda con un banco y para soportar el pago de esta obligación transfiere un activo de respaldo. En tercer lugar están las sociedades de administración y pagos y de las fuentes de pago, que aunque son diferentes están relacionados con el manejo del fondo como una cuenta bancaria. En la última mencionada, el fidecomitente puede tener contratos de prestación de servicios relacionados con el fondo autónomo, que una vez tenga este ingreso, puede distribuir el pago de deudas.

En este punto cabe anotar que en el patrimonio autónomo, no hay transferencia de dominio, debido a que solo se utiliza al fiduciario para entregar los activos. Otros productos son los relacionados con las inversiones en el sector de la construcción, que realizan contratos a través de una fiducia. En este caso, Barón afirma que existe una conciliación que está relacionada con la adquisición de una unidad dentro del proyecto a desarrollar. Sin embargo la rentabilidad de este negocio está sujeto al mercado de capitales y al comportamiento inmobiliario.

¿Cuánto puede dar el negocio fiduciario?

Al entrar al negocio fiduciario, en lo primero que se piensa es en la rentabilidad. Este tipo de porcentaje nunca se puede determinar con plena seguridad, ya que tanto en el mercado como en la operación hay factores de riesgo. Las fiducias cuentan con fondos de inversión que están enfocados a generar una mayor rentabilidad de los recursos, pero, generalmente, está sometido a variaciones. Para el director de investigaciones económicas de Interbolsa, José Fernando Restrepo, en los portafolios de los fondos fiduciarios hay una variedad entre acciones, renta fija y fondos mixtos.

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