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¿Cuál es la forma más efectiva de pagar si hace un viaje a Estados Unidos o a Europa?

Tarjeta débito o crédito a una cuota es la forma más eficiente de pagar en el exterior, pues evita los intereses y mantiene su dinero seguro en la temporada de Semana Santa

Alejandra Rico Muñoz

A pocos días del inicio de la Semana Santa, y con un dólar cercano a $3.800, no solo los tiquetes y el hospedaje influyen en el presupuesto del viaje. La forma de pagar en el exterior puede marcar una diferencia relevante en el gasto final.

Llevar dólares o euros en efectivo, usar la tarjeta débito, pagar con crédito, retirar dinero en un cajero internacional o hacer un avance en efectivo son opciones que implican costos distintos. Entre comisiones por transacciones internacionales, márgenes en la tasa de cambio e intereses que pueden correr desde el primer día, elegir mal el medio de pago puede encarecer significativamente el viaje.

LOS CONTRASTES

  • Wilson Triana Experto y consultor en banca

    “A pesar de la volatilidad del tipo de cambio y del aumento en la tasa de usura, para los viajeros sigue siendo difícil prescindir del uso de tarjetas de crédito y débito”.

  • Gerardo Silva CastroPresidente del Banco de Occidente en Colombia

    “Las compras internacionales con tarjeta (especialmente Mastercard) suelen registrarse en dólares y se liquidan con la TRM vigente el día del pago (no el día de la compra)”.

Una forma muy sencilla y práctica es acudir tanto a las tarjetas débito como a las crédito. En la mayoría de entidades financieras, la comisión por compras internacionales se calcula como un porcentaje sobre el valor de la transacción y suele ser la misma tanto para tarjetas débito como para las de crédito. Según la información recopilada por los bancos, los cobros oscilan entre 0% y cerca de 3%, dependiendo de la entidad y la franquicia.

Algunas entidades como Banco Falabella reportan 2% de comisión, mientras que otras como Banco de Bogotá, Banco Popular o AV Villas se ubican cerca de 2,7% a 2,9%. En el rango intermedio aparecen entidades como Bancolombia, Davivienda, Bbva Colombia y Banco GNB Sudameris, con cobros entre 1% y 2%.

Sin embargo, aunque la comisión sea similar, la diferencia clave está en el uso del crédito. Cuando el pago se realiza con tarjeta débito, el dinero se descuenta inmediatamente de la cuenta y no genera intereses. En cambio, con tarjeta de crédito, si la compra se difiere a varias cuotas o no se paga el total en la fecha de corte, empezará a generar intereses a la tasa vigente del banco.

Gráfico LR

Para dimensionar el impacto, un consumo internacional de US$1.000, liquidado a una TRM de $3.795,68, equivale a cerca de $3,8 millones. Si la entidad cobra una comisión de 2% por transacción internacional, el cargo adicional sería de $75.914, llevando el valor inicial de la compra en el exterior a aproximadamente $3,87 millones.

Si ese monto se paga de contado con tarjeta de crédito, no se generarían intereses adicionales. Sin embargo, si el viajero decide diferirlo a 12 meses y la tasa aplicada se acerca a la usura vigente de 25,52% efectivo anual para marzo, el costo financiero podría sumar entre $590.000 y $770.000 adicionales en el transcurso del año, dependiendo del sistema de amortización.

En ese escenario, el gasto total podría acercarse a $4,6 millones al finalizar el plazo, lo que implica que los intereses podrían sumar más de $700.000 adicionales. Esto evidencia que el verdadero encarecimiento no proviene de la comisión inicial, sino del costo financiero del diferimiento por operación.

En términos prácticos, diferir una compra internacional puede elevar el costo final en cerca de una quinta parte del valor original. Si un consumo de US$1.000 termina acercándose a $4,6 millones tras financiarlo a 12 meses con una tasa cercana a la usura, el encarecimiento frente al monto inicial puede rondar 20%. Esto muestra que el impacto más fuerte no proviene de la comisión por transacción, sino del efecto acumulado de los intereses cuando el gasto se lleva a cuotas.

Compra de dólares

De acuerdo con un sondeo realizado por LR, el precio promedio de venta del dólar en casas de cambio se ubica en $3.724, mientras que el promedio de compra está en $3.613, lo que refleja un diferencial cercano a $111 por dólar. Ese margen es el que termina asumiendo el consumidor cuando viaja al exterior.

Entre las tasas más altas de venta aparecen Banco Unión ($3.775) y Alliance Trade ($3.750), mientras que en el rango más bajo se ubican Nutifinanzas, Unicambios y Surcambios, con precios alrededor de $3.700 por dólar.

Para dimensionar el impacto, si un viajero compra US$1.000 a la tasa promedio de venta de $3.724, deberá desembolsar $3,7 millones. Sin embargo, si al regresar decide cambiar nuevamente esos dólares a la moneda local y la tasa promedio de compra es de $3.613, recibiría $3,6 millones, lo que implica una pérdida de $111.000 por efecto del diferencial cambiario.

A diferencia de las tarjetas, donde el cobro se refleja en comisiones o intereses, en las casas de cambio el sobrecosto está incorporado en la diferencia entre el precio de compra y venta.

Además, llevar efectivo implica un riesgo adicional, como la pérdida o hurto del dinero. A diferencia de una tarjeta, que puede bloquearse en caso de robo, el efectivo no tiene mecanismo de reversión ni protección financiera, por lo que cualquier incidente representa una pérdida directa para el viajero.

Para quienes viajarán a Europa y opten por comprar euros en efectivo, el costo vuelve a estar en el diferencial entre el precio de compra y el de venta. Según el sondeo, el precio promedio de venta del euro se ubica en $4.458,50, mientras que el promedio de compra está en $4.303, lo que refleja una brecha cercana a $155 por euro.

Llevado a un ejemplo práctico, si un viajero adquiere 1.000 euros a la tasa promedio de venta, deberá pagar $4,4 millones. Si al regresar decide venderlos y la tasa promedio de compra es de $4.303, recibiría $4,3 millones, lo que implica una pérdida de $155.500, aproximadamente.

Al igual que con el dólar, ese diferencial es el costo estructural del efectivo.

Avances en efectivo

En el caso de los avances en efectivo con tarjeta de crédito, el costo es considerablemente mayor. A diferencia de una compra internacional, el avance combina una comisión fija por retiro, posibles cargos adicionales por transacción en el exterior y la generación inmediata de intereses.

Las comisiones fijas varían de forma importante entre entidades. Mientras bancos como Banco de Bogotá ($21.320), Banco Serfinanza ($20.400) superan los $20.000 por operación, otros como Banco de Occidente ($4.700), Nu ($6.800), Finandina ($7.800) Banco Popular ($7.800) o Banco GNB Sudameris ($7.900) presentan cargos más bajos.

A este cobro se añaden los intereses, que comienzan a correr desde el día del retiro y pueden acercarse a la tasa de usura vigente. Así, un avance no solo implica pagar la comisión y la conversión de moneda, sino también asumir un costo financiero inmediato, lo que convierte esta alternativa en la menos conveniente para financiar gastos de viaje, especialmente en temporadas de alta movilidad como Semana Santa.

Retiros de cajeros en el exterior

En cuanto a los retiros en cajeros automáticos en el exterior con tarjeta débito, las comisiones también muestran diferencias relevantes entre entidades. De acuerdo con información reportada a la Superintendencia Financiera con corte a enero, los cobros oscilan entre cerca de $6.800 y casi $30.000 por operación, dependiendo del banco.

En el rango más alto aparecen entidades como AV Villas, con un cobro de $29.990 por retiro, así como Banco de Bogotá ($22.320) y Davivienda ($21.500).

En un nivel intermedio se ubican Banco de Occidente ($20.000) y Itaú ($12.990). En contraste, entidades como Nu ($6.800), Lulo Bank ($6.850), Banco GNB Sudameris ($7.400), Finandina ($6.900 a $7.800) y Banco Popular ($7.800) presentan tarifas más bajas.

Aunque estas operaciones no generan intereses, sí incorporan la conversión de moneda y, en algunos casos, cargos adicionales del cajero en el exterior. Por ello, aunque resulta menos costoso que un avance con tarjeta de crédito, retirar efectivo fuera del país puede incrementar el gasto del viajes si se realiza varias veces la misma operación.

“A pesar de la volatilidad del tipo de cambio, del incremento en la tasa de usura, para los viajeros es inevitable hacerle el quite al uso de las tarjetas de crédito y debito”, aseguró Wilson Triana, experto y consultor en banca y seguros.

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