Ecopetrol ha sido la acción más afectada por los atentados

María Carolina Ramírez - mramirez@larepublica.com.co

Los datos hablan por sí solos. Al comparar los resultados de las empresas petroleras en el segundo trimestre se ve claramente el impacto que han tenido los atentados en su infraestructura en la disminución de la producción de petróleo.

Los oleoductos, sistema por el cual se transporta el crudo desde su yacimiento hasta la refinería, es una pieza fundamental en la producción de combustible, y donde se han concentrado gran parte de los ataques, de ahí que cualquier aspecto que los modifiques afecta la producción.

De las cuatro acciones petroleras listadas en la Bolsa de Valores de Colombia, Ecopetrol ha sido la que más ha sufrido los impactos del sabotaje de los grupos terroristas. La petrolera colombiana, al ser una compañía integral, presenta una disminución en sus utilidades por el precio del petróleo, las licencias ambientales y los problemas de orden público.

En su informe de resultados, Ecopetrol asegura que presentó un aumento en los costos de producción y de transporte debido a los esquemas logísticos implementados para hacer frente a situaciones puntuales de orden público que generaron eventos de fuerza mayor.

“Ecopetrol se puso en la tarea de armar con el Ejército Nacional un esquema de seguridad para evitar atentados futuros que les interrumpa su producción”, asegura el analista de renta variable de Acciones y Valores, Jorge Bello.

En el año se han registrado 49 atentados a la infraestructura, tres de estos al oleoducto de Caño Limón Coveñas, el cual desde marzo ha venido siendo objetivo principal de los grupos armados en Colombia, específicamente de las Farc.

Según explica el analista de Corredores Asociados, Mauricio Hernández, cuando se atenta contra la infraestructura de transporte, todas las empresas se verán afectadas ya que están obligadas a hacer uso de la red.

Desde las grandes compañías, como Ecopetrol o Pacific Rubiales hasta sus empresas contratistas se resienten con la situación, “lo que pasa es que se afecta la capacidad de producción porque no se puede evacuar el crudo que se tiene en el pozo y además genera sobrecostos, ya que una mayor producción de crudo tendrá que ser transportada por carrotanques, lo cual es mucho más costoso”, dice Hernández.

De esta manera la situación afecta los resultados empresariales y a su vez el precio de las acciones en bolsa. El tema es punto de atención no sólo para la economía nacional sino para las empresas extranjeras que se ven afectadas, tal es el caso de Drummond, Cerrejón, BHP Billiton Plc, Anglo American Plc, por los ataques en las minas de carbón.

Canadienses, con menor impacto

En contraposición a Ecopetrol, Pacific Rubiales en su más reciente informe dijo que los ataques no los han afectado por la ubicación que tienen sus pozos.

Ronald Pantin, Chief Executive Officer de la compañía comentó que, “a pesar de las interrupciones en el transporte a través de oleoductos que afectaron a la industria de petróleo y gas en Colombia durante el segundo trimestre, Pacific Rubiales estuvo en capacidad de transportar toda su producción sin interrupciones. Esto demuestra la importancia y valor estratégico de las inversiones que la compañía ha llevado a cabo en la infraestructura de “midstream”.

Petrominerales y Canacol tampoco se han visto muy tocadas; sin embargo, la primera ha manifestado que este tipo de ataques hacen que se incrementen los costos de producción y por lo tanto bajen sus utilidades.

Para el analista experto en petróleo de Interbolsa, Juan David Piñeros, “en general el precio de las compañías que están listadas en bolsa disminuye cuando el atentado afecta la infraestructura para sacar el crudo”.

La petrolera estatal es la más afectada pero también está Gran Tierra que está en la bolsa de Canadá y su cotización ha bajado por los a atentados en el sur del país. “Cuando se afectan las utilidades ahí es cuando los accionistas empiezan a dejar sus posiciones”, concluye Piñeros.

Pero no sólo es el impacto en el sector petrolero sino en el energético. El jueves en la noche Epsa dio a conocer que hubo un atentado a la central del Alto Tuluá de 19MW, y a las obras del proyecto en construcción del Bajo Tuluá, ubicadas entre los municipios de Buga y Tuluá. Si bien se presentaron daños materiales este tipo de actos afectan las acciones de energía eléctrica, tal es el caso de Celsia, que tiene una participación importante en Epsa.

“El efecto no debe ser totalmente negativo porque puede suplirse la demanda mediante el mercado secundario de energía”, asegura Bello. Por ahora se espera que la seguridad mejore para que no se afecten más las acciones.

Licencias ambientales, la clave

Sin excepción, las licencias ambientales son un punto clave para aumentar la producción de petróleo en el país, la falta de aprobación ha hecho que la meta del millón de barriles siga estando lejos de ser alcanzada. Recientemente, Pacific Rubiales reportó que recibió la licencia ambiental de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) requerida para incrementar la inyección de agua en 400.000 barriles de petróleo diarios adicionales en su campo petrolero Rubiales en tierra en la cuenca de Los Llanos en el este de Colombia. Otras firmas están a la espera de la autorización del Anla tal es el caso de Petrominerales, por ahora las cifras dejan ver que la meta no será cumplida al finalizar el año.

Las opiniones

Jorge Bello
Analista de Acciones y Valores

“Ecopetrol demostró en los resultados del segundo trimestre el impacto negativo que han tenido los ataques a los oleoductos de Caño Limón”.

Mauricio Hernández
Analista de Corredores Asociados

“Los atentados no solo afectan la producción de la compañía sino que aumentan los costos pues el transporte se debe hacer por carrotanques”.

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