El mercado alcista se ha visto afectado, pero permanece intacto

Bob Doll

Durante una semana relativamente modesta en términos de la actividad de negociación, las acciones protagonizaron una recuperación el viernes que ayudó a que desaparecieran los descensos de los cuatro días anteriores.

Si tenemos en cuenta una perspectiva levemente a más largo plazo, se nota que las acciones han estado creciendo gradualmente desde junio y, actualmente, aumentaron cerca de 5% desde sus niveles bajos a comienzos de junio.

Las ganancias del mercado bursátil durante el mes pasado pueden atribuirse en gran parte a la percepción de que los encargados de dictar políticas en Europa han logrado algunos avances al combatir la continua crisis de deuda. Los líderes políticos siguen analizando las diversas maneras de recapitalizar el sistema bancario para evitar un nuevo contagio y el Banco Central Europeo anunció recientemente un recorte adicional en las tasas de interés.

El problema con la crisis europea es que la rapidez con la que están actuando los encargados de dictar políticas parece continuamente ser más lenta de lo que los mercados quisieran. Ha habido algunas señales tentativas que indican que Europa avanzará hacia una unión fiscal y política más restringida, pero los medios de implementación todavía son poco claros. En nuestra opinión, la zona euro tiene la capacidad de frenar la crisis, pero las políticas siguen siendo el mayor interrogante. De cara al futuro, nos queda claro que las señales de acuerdo político en Europa serían positivas para los activos de riesgo, mientras que los conflictos políticos y la parálisis de políticas corresponderían a una volatilidad elevada y a un entorno más negativo. Existe una gran sensación de incertidumbre en torno a la economía de EE.UU. y esta incertidumbre hace que inversionistas, compañías y consumidores sean cautelosos frente al futuro. En cierto modo, este tipo de entorno puede convertirse en un círculo vicioso y traducirse en una profecía autocumplida.

En comparación con el lugar donde estuvo a principios de año, la economía estadounidense parece haber ingresado en un bache económico en los últimos meses. El informe de las nóminas de empleo de junio fue un indicador casi perfecto de la tendencia de la economía. Las cifras principales fueron relativamente desalentadoras, lo que demostró que se crearon solo 80.000 nuevos empleos durante el mes.

El informe del mercado laboral refuerza nuestra opinión acerca de que la economía crecerá, pero lo hará a un ritmo moderado. Los inversionistas también están empezando a centrarse en las ganancias del segundo trimestre. En nuestra opinión, la combinación de los niveles modestos de crecimiento económico, el crecimiento más débil fuera de los Estados Unidos y parte de la solidez renovada en el dólar significaría que las ganancias se verán relativamente mitigadas. Actualmente, el entorno macroeconómico parece estar equilibrado entre una variedad de fuerzas positivas y negativas. Las negativas son bien conocidas y son las mismas que han estado vigentes por un tiempo. En cuanto a los factores positivos, señalamos la flexibilización de las condiciones monetarias en el mundo, la caída en el precio de la gasolina que beneficiaría a los consumidores, la mejora en las condiciones crediticias y una recuperación en el sector inmobiliario.

Consideramos que esta batalla interna continuará dominando la economía y los mercados financieros del mundo. La crisis de deuda en la zona euro y el crecimiento mundial débil continuarían poniendo en tela de juicio la economía mundial, pero los aspectos positivos que mencionamos también deberían alentar a algunos inversionistas a asumir riesgos adicionales. Consideramos que debe continuar la recuperación económica mundial, a pesar de no ser constante. Es posible que la economía estadounidense continúe expandiéndose y el crecimiento chino debería permanecer relativamente alto.