El Reporte de Inclusión Financiera 2025 de la Superfinanciera destacó los canales digitales financieros
lunes, 24 de agosto de 2026
La Banca de las Oportunidades y la Superintendencia Financiera presentaron que 20,3 millones de adultos accedieron al menos a un producto de crédito
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El Reporte de Inclusión Financiera de 2025 fue construido por la Banca de las Oportunidades y la Superfinanciera de Colombia, y cubrió 4 puntos destacados que permitieron entender el funcionamiento de las finanzas colombianas.
El informe presenta que la cobertura de los canales financieros se amplió. Registrando 2.259.303 puntos para el contacto financiero, con un crecimiento de 6% en comparación con 2024. El crecimiento de los corresponsales fue de 14,4%, mientras que el uso de las oficinas y los cajeros disminuyó 2,7% y 1,8%, respectivamente.
La corresponsalía fue el principal canal de cobertura en el país con actividad superior a 75%, cubriendo 100% de los municipios del país, seguidos de los datáfonos (97,5 %), las oficinas (78,9 %) y los cajeros (37,6 %). Las entidades que lideraron la concentración por tipo de entidad fueron los establecimientos bancarios. En cuanto a la brecha entre la ruralidad y lo urbano, los municipios urbanos concentraron 2.152.287 puntos, frente a 106.962 en las zonas rurales; las ciudades reunieron el 87,2 % del total nacional.
Ahora bien, con respecto al acceso al crédito, 20,3 millones de adultos obtuvieron acceso a la financiación, que equivale a 51,6% de la población adulta del país. Por una parte, 10,9 millones de esos adultos los hicieron con entidades del sector formal no financiero, como comercios y empresas de telecomunicaciones, mientras que 15,3 millones lo obtuvieron a través de entidades del sector formal financiero, lo que evidenció una recuperación de la inclusión crediticia formal tras las caídas observadas entre 2023 y 2024.
El producto financiero con más uso fue la tarjeta de crédito, con penetración de 23,9%, seguida por el crédito de consumo 19%, el microcrédito 5,6% y el crédito de vivienda 3,2%. La brecha regional de crédito formal obtuvo mayores índices en Bogotá con 61,6%, seguida por Risaralda con 41,8%, Antioquia (40 %) y Valle del Cauca (39,9 %), mientras que Vichada (8 %), Vaupés (10,3 %) y Chocó (11,1 %) presentaron los niveles más bajos.
En cuestión de brecha por ruralidad, las ciudades y aglomeraciones alcanzaron una penetración de 45,7 %, frente a 12 % en las zonas rurales dispersas, una brecha de 33,7 p.p. De igual manera, la brecha de género mostró que los hombres cuentan con un indicador de acceso de 38,4 %, frente a 34,7 % en las mujeres, una diferencia de 3,7 p.p.
En 2025, alrededor de 96,5 % de los adultos contó con al menos un producto de depósito, casi igual que en 2024. 85% de los adultos tuvo al menos un depósito activo frente a 83,6% en 2024, un incremento de 1,9 p.p. Las cuentas corrientes perdieron relevancia al pasar de 5,5% en 2019 a 3,8% en 2025. Mientras que las cuentas de ahorro se mantuvieron como el producto de mayor penetración, pasando de 75,3 % en 2019 a 83,9 % en 2025. Los depósitos de bajo monto registraron un mayor crecimiento, pasando de 45,7 % en 2020 a 76,9 % en 2025. Otra área que ganó participación fueron los CDT, que alcanzaron 3,6% en poblaciones de personas mayores, mujeres y ciudades. En cuanto a ciudades, el acceso alcanzó 110,5 % y el uso 99,3 %, frente a 49,1 % y 40 %, respectivamente.
El análisis presentado reveló que durante 2025 se movilizaron 22.390 millones de operaciones a través del sistema financiero, lo que implica un incremento de 11,3 % frente a 2024. Las operaciones monetarias crecieron 19,1 % y alcanzaron 12.731 millones de transacciones. Con un valor total de operaciones que ascendió a %12.029 billones, un crecimiento de 9,5 % frente al año anterior, hubo una subida en cuanto a las operaciones realizadas por adultos con al menos un producto financiero, que pasó de $283 millones a $306 millones. Correspondientemente, las billeteras y movimientos digitales representaron 7 de cada 1 transacciones monetarias; las tarjetas de débito llegaron a 13,3 unidades por cada 10 adultos y las de crédito 3,9; su frecuencia de uso también subió, de 38,5 a 45,5 en tarjetas de crédito y de 36,7 a 38,1 en tarjetas de débito, mientras que los datafonos tuvieron 13,5% de las operaciones monetarias, seguidos por los corresponsales y los cajeros automáticos. Las oficinas movilizaron 22,7% del monto transado.