“Obligar a los fondos a traer sus ahorros desde el exterior los expone a más riesgos”
martes, 20 de enero de 2026
El presidente de Asofondos, Andrés Velasco, aseguró que sería grave porque implicaría vender activos baratos en el exterior para comprar activos caros en Colombia
La propuesta del Gobierno de obligar a los fondos privados de pensiones a repatriar parte de los recursos invertidos en el exterior podría traducirse en un triple golpe para el ahorro de los trabajadores colombianos: vender activos rentables “a la fuerza”, recibir menos pesos por cada dólar y terminar comprando activos caros y escasos en el mercado local.
Así lo advierte el presidente de Asofondos, Andrés Velasco, quien asegura que la medida reduciría la diversificación de los portafolios, aumentaría el riesgo y recortaría de forma estructural la rentabilidad futura de las pensiones.
¿Y cuáles serían los efectos de esa decisión?
Es una decisión que no se entiende. No entendemos qué es lo que se pretende lograr con esa decisión. Ciertamente no puede ser más ahorro en la economía, porque por definición, cuando se reduce la diversificación de un portafolio, el ahorro crece menos, porque puede estar expuesto a mayores riesgos y a menor rentabilidad. Nosotros necesitaríamos entender cuál es la motivación, una vez el Gobierno produzca algún documento.
A nosotros nos parece que la medida es totalmente indeseable. Este es el ahorro de los trabajadores colombianos que han confiado sus cotizaciones a los fondos privados. Obligar a los fondos a traer sus ahorros al país, cualquiera que sea el monto y cualquiera que sea el tiempo, los expone a menor diversificación y, por lo tanto, a mayor riesgo y a poner muchos huevos en la misma canasta, lo cual es totalmente indeseable.
¿Cuáles serían las consecuencias prácticas de esa decisión?
Tener que vender activos que son rentables afuera, que están aumentando el ahorro de los colombianos, barato, porque cuando a uno lo obligan a vender, le toca vender barato. Después traer esos dólares a apreciar la moneda, a recibir menos pesos por cada dólar. Esa es una segunda pérdida de los trabajadores colombianos. Y después comprar activos caros en Colombia, porque no hay suficiente oferta de activos en Colombia, porque la inversión en Colombia, lamentablemente, después de la pandemia no se ha terminado de recuperar. Entonces hay una tercera pérdida, porque no hay activos suficientes que comprar en Colombia. Ese ahorro no se necesita acá.
Usted hacía un ejercicio en el que decía que $1 millón invertido con diversificación internacional desde 2011 hoy valdría cerca de $3,2 millones, pero que invertido solo en activos colombianos sería de $1,6 millones.
¿De dónde sale ese ejercicio?
Es un ejercicio que se llama contrafactual. La pregunta que contesta es: ¿qué hubiera pasado con $1 millón invertido en 2011 si solo hubiéramos podido invertir en renta local?
Ese millón de pesos invertido con la capacidad de diversificación que los fondos han tenido hoy serían $3,2 millones, con un retorno de 8,5% y un riesgo de 1,7%. Si nos hubieran hecho invertir solo en rentabilidad local, ese mismo millón sería hoy $1,6 millones, con un retorno de 3,8% y un riesgo de 3,3%, el doble.
¿Por qué dice que ese ahorro no se necesita en Colombia?
Las firmas no financieras en Colombia, según las cuentas nacionales del Dane, ofrecen ahorro neto. El año pasado, los fondos de pensiones se quedaron con recursos comprometidos que no fueron llamados por los inversionistas, recursos que ya estaban aprobados y comprometidos, por cerca de $11 billones.
Eso muestra la fragilidad de la inversión en Colombia, la falta de proyectos interesantes con una rentabilidad y un riesgo adecuados.
Hipotéticamente, si fueran $120 billones, ¿cuánto representa eso del portafolio invertido en el exterior?
Hoy administramos cerca de $500 billones, de los cuales más o menos la mitad, $250 billones, está invertida en el exterior. Esa cifra de $120 billones, que nosotros no sabemos de dónde sale, sería casi la mitad de lo que está expuesto afuera. Sería muy grave, porque implicaría vender activos baratos en el exterior, traer esos dólares a revaluar la moneda y luego comprar activos caros en Colombia.