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Estos son los cinco riesgos que debe analizar antes de hacer una inversión

Gráfico LR

Cuánto tiempo puedo dejar el dinero quieto, quién respalda el proyecto, quién lo administra, son algunos de los factores a tener en cuenta

Evelyn Acevedo Rueda

Cuando una persona piensa en invertir su dinero para diversificar sus fuentes de ingreso, lo primero que se pregunta es: "¿Cuánto me puedo ganar?". Aunque esta pregunta es importante para tomar una decisión de inversión, también hay que tener en cuenta los riesgos existentes en el mercado.

"Las inversiones con mayor potencial de rentabilidad suelen implicar más riesgo. Eso exige entenderlas bien antes de decidir, hacerse preguntas incómodas y mirar más allá de un número atractivo", explica Juan Felipe Giraldo, CEO de Cibest Capital en EE.UU.

En un entorno digital donde abundan los contenidos de finanzas e inversión, es necesario tener precaución con aquellos que simplifican en exceso las decisiones y fomentan comportamientos especulativos, sobre todo porque no suelen estar diseñados para el perfil de riesgo o los objetivos financieros específicos de cada persona.

Por ello, antes de destinar el capital, es recomendable evaluar cinco dimensiones esenciales de riesgo, analizadas por los expertos de Cibest Capital.

La primera es el riesgo de liquidez, que consiste en definir cuánto tiempo se puede dejar el dinero inmovilizado. No todas las inversiones se pueden convertir en efectivo de manera rápida o sencilla, y algunas requieren cumplir plazos determinados. Evaluar la flexibilidad y la existencia de un mercado activo para salir de la inversión es clave en momentos de necesidad o cambios inesperados.

La segunda es el riesgo de crédito, que se refiere al respaldo del proyecto o entidad. Toda inversión tiene detrás una empresa, institución o iniciativa que asume un compromiso financiero. Por esto, es fundamental revisar sus calificaciones de riesgo, su solidez financiera y la probabilidad de incumplimiento para saber qué tan viable es que se cumpla lo prometido.

La tercera es el riesgo operacional, que analiza quién administra y custodia los recursos. Más allá del producto financiero elegido, es clave identificar que el intermediario opere bajo normas claras, controles rigurosos, procesos de supervisión y auditorías. Esto ayuda a dimensionar qué tan protegida está la inversión frente a errores de gestión, fallas técnicas o malas prácticas.

La cuarta es el riesgo de concentración, que evalúa la diversificación real del portafolio. Los expertos de Cibest Capital señalan que no hay que confundir variedad con diversificación, ya que tener varios productos no sirve si todos dependen de los mismos sectores o condiciones. Un portafolio equilibrado incluye activos que reaccionen de manera diferente ante una crisis, reduciendo así el impacto de un evento negativo.

La quinta y última dimensión es el riesgo de entendimiento, que se basa en la comprensión profunda del mecanismo de inversión. Si un inversionista no puede explicar el funcionamiento del producto, la procedencia de sus retornos y los factores que lo afectan con sus propias palabras, es una señal de que aún le falta información.

Los expertos de Cibest Capital señalan que comprender el riesgo es el primer paso para operar con confianza. Así enfatizan que en el ámbito financiero, lo que no se comprende no se puede controlar y, eventualmente, aquello que queda fuera de control es lo que suele generar los impactos más complejos en el patrimonio.

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