Fitch Ratings alerta que el salario mínimo presionará la calidad de cartera de la banca
sábado, 21 de febrero de 2026
El sistema financiero podría enfrentar márgenes más estrechos, mayores costos de crédito y un deterioro en la capacidad de pago de los deudores
La banca colombiana enfrenta un panorama desafiante para sus utilidades y la calidad de sus activos tras el aumento del salario mínimo en 23%, advirtió Fitch Ratings.
Según la calificadora, el sistema financiero podría enfrentar márgenes más estrechos, mayores costos de crédito y un deterioro en la capacidad de pago de los deudores, factores que representan riesgos a la baja y que podrían intensificarse a lo largo de 2026. No obstante, la capitalización del sector se mantendría estable y actuaría como amortiguador ante un entorno operativo más complejo.
Fitch Ratings señaló que un aumento del salario mínimo de esta magnitud se suma a los retos derivados de la inflación y las altas tasas de interés, lo que podría afectar el crecimiento económico. El banco central elevó recientemente su tasa de política monetaria en 100 puntos básicos, mientras que el mercado de bonos locales anticipa una inflación cercana a 6% y tasas alrededor de 11 % para 2026.
En este contexto, el encarecimiento del fondeo está elevando los costos del sistema financiero, intensificando la competencia por recursos y presionando los márgenes. La calificadora prevé una compresión del margen neto de interés, ya que los costos de financiación aumentan más rápido de lo que los bancos pueden reajustar las tasas de sus créditos.
La calificadora indicó que el aumento del salario mínimo podría impulsar temporalmente el consumo y el uso de tarjetas de crédito, favoreciendo el crecimiento del crédito de consumo no garantizado, como préstamos personales y cupos rotativos.
Sin embargo, este impulso se daría en medio de una inflación y tasas aún elevadas, lo que presiona la capacidad de pago de los hogares. Incluso con políticas de crédito conservadoras, un mayor crecimiento en carteras de mayor rendimiento pero más riesgosas podría traducirse en mayores pérdidas si las condiciones económicas se deterioran y los deudores ven afectada su capacidad de pago.
Fitch advirtió que los indicadores de calidad de cartera muestran presiones crecientes, en medio del debilitamiento de la capacidad de pago de los deudores, el aumento del subempleo y el encarecimiento del crédito.
Agregaron que el alza en los costos financieros, sumada al impacto desigual del incremento del salario mínimo, está erosionando la capacidad de servicio de deuda en carteras de consumo e hipotecarias. A esto se suman mayores costos operativos para las empresas, lo que también limita su capacidad de pago y podría traducirse en mayores provisiones y deterioros que afecten la rentabilidad bancaria.