Gobierno plantea inversiones forzosas a la banca en medio de emergencia económica
viernes, 13 de febrero de 2026
El mandatario afirmó que, según su interpretación, el sector financiero incumplió los compromisos adquiridos en el Pacto por el Crédito
La reciente declaración del presidente Gustavo Petro sobre la eventual implementación de inversiones forzosas en el sistema financiero colombiano, en el contexto de una emergencia económica, plantean un mayor nivel de intervención estatal en la orientación del crédito y en la canalización de recursos hacia sectores definidos como prioritarios. La iniciativa, que se materializaría mediante decretos presidenciales, pretende redirigir recursos hacia prioridades consideradas urgentes para el país, lo que supondría un giro relevante en la relación entre el Estado y las entidades bancarias.
En la reunión encabezada por el presidente Gustavo Petro, junto con su gabinete, se abordaron varios aspectos centrales relacionados con la eventual expedición de decretos de inversión forzosa dirigidos al sistema bancario, en el marco de la emergencia económica anunciada recientemente.
Durante el encuentro, el mandatario afirmó que, según su interpretación, el sector financiero incumplió los compromisos adquiridos en el Pacto por el Crédito, el cual contemplaba, en lugar de tramitar un proyecto de ley para reformar el esquema de inversiones forzosas, incrementar su alcance tanto en el ámbito urbano como en el rural.
No obstante, con corte a enero las cifras del Pacto por el Crédito evidencian avances en los desembolsos dirigidos a los sectores priorizados, con un cumplimiento total de 84,1% frente a la meta global de $254,7 billones. A la fecha, se han colocado $214,1 billones, partiendo de una base de $199,7 billones, lo que muestra un ritmo de ejecución significativo en la canalización de recursos hacia actividades consideradas estratégicas.
El sector de manufactura y transición energética concentra el mayor volumen de recursos, con desembolsos por $127,6 billones frente a una meta de $163 billones, lo que representa un avance de 78,3 %. Este comportamiento confirma el peso de la industria y de los proyectos asociados a la transformación energética dentro de la estrategia de financiamiento.
Por su parte, vivienda e infraestructura registra el mayor nivel de ejecución, con desembolsos por $44,9 billones que superan la meta de $40,6 billones, alcanzando un cumplimiento de 110,7 %.
En los demás sectores, los avances se mantienen por debajo de las metas establecidas. El agropecuario alcanza desembolsos por $24,9 billones (82,2% de la meta), el turismo suma $6,9 billones (83,9 %), y la economía popular registra $9,7 billones, equivalente a 77,6 %, el nivel más bajo de ejecución relativa entre los sectores priorizados.
¿Qué es una inversión forzosa?
Las inversiones forzosas constituyen un instrumento mediante el cual las entidades financieras deben destinar un porcentaje determinado de los recursos captados del público a colocaciones obligatorias, generalmente a través de títulos o instrumentos específicos, que posteriormente sirven para canalizar financiamiento hacia sectores previamente definidos.
En este contexto, el Estado recurre a este tipo de disposiciones con el propósito de orientar el flujo de crédito hacia actividades que, a su juicio, enfrentan restricciones de acceso al financiamiento, buscando así corregir brechas y promover su desarrollo.
El Pacto por el Crédito
Durante 2024, el Gobierno puso sobre la mesa esta iniciativa como una herramienta relevante para impulsar la reactivación económica. En ese contexto, el presidente Gustavo Petro explicó que el esquema de inversiones forzosas busca destinar una fracción del ahorro captado por los bancos a líneas de crédito con tasas reducidas, orientadas a actividades productivas específicas, similar a mecanismos que históricamente se han aplicado en el financiamiento del sector agrícola.
En las primeras discusiones de la propuesta, también se planteó que una parte de estos recursos sería canalizada a través de entidades como Bancóldex, Finagro, Banco Agrario y el Fondo Nacional del Ahorro, con el propósito de fortalecer el acceso a financiamiento en sectores como vivienda, agro y turismo, considerados estratégicos para dinamizar la economía.