Grupo Aval asegura que es necesario derogar decreto de repatriación de fondos de las AFP
lunes, 14 de septiembre de 2026
En medio del encuentro ADN Aval, María Lorena Gutiérrez, presidente del grupo, también se refirió al cambio del ICA en Bogotá y su impacto en el sector
Síganos y léanos en Google Discover
Grupo Aval, en medio del encuentro ADN Aval, manifestó su optimismo frente a las perspectivas de la economía colombiana y destacó las oportunidades de inversión, bancarización y desarrollo de infraestructura que existen en el país. Durante un encuentro en Ágora en Bogotá, Juan Carlos Echeverry, presidente del Banco de Bogotá, y María Lorena Gutiérrez, presidente de Grupo Aval hablaron sobre la coyuntura actual fiscal y financiera del país, así como de algunos proyectos de la organización.
Resaltaron la trayectoria de Colombia en materia de deuda pública y pidió al Gobierno claridad sobre el Presupuesto General de la Nación. Asimismo, se refirieron al impuesto del ICA y a la derogación del decreto que pide exige la repatriación de los recursos de de las AFP, así como el traslado de clientes de Itaú al Banco de Bogotá.
En cuanto al tema fiscal, Echeverry sostuvo que Colombia cuenta con una trayectoria de 95 años de solidez en los mercados de deuda, al señalar que desde 1932 el país no ha tenido que refinanciar su deuda. “Cuando uno llega a los mercados internacionales, los compradores saben que el Gobierno paga”, afirmó, al destacar la percepción de cumplimiento que, según explicó, ha construido el país entre los inversionistas internacionales.
En materia de actividad económica, aseguró que existe optimismo frente a lo que viene para el país, particularmente en sectores relacionados con la seguridad, la actividad productiva y la reconstrucción del occidente colombiano tras los recientes eventos que afectaron la región. En este escenario, también destacó el papel de las empresas del grupo en proyectos de infraestructura y desarrollo urbano.
Uno de los movimientos recientes mencionados fue la integración de 250.00 clientes provenientes de Itaú al Banco de Bogotá. Juan Carlos Echeverry explicó que la entidad encontró un grupo de usuarios con buen perfil y potencial de rentabilidad. “Nos sorprendió que son clientes de muy buena calidad y que serán rentables para el Banco de Bogotá”, dijo. La integración se realizó bajo una modalidad de implementación simultánea de las cuentas de ahorro, CDT y demás productos, con un reto tecnológico que, según el ejecutivo, fue superado.
Por su parte, María Lorena Gutiérrez, presidente de Grupo Aval, señaló que Colombia todavía tiene un amplio margen para avanzar en bancarización y especialmente en el acceso al crédito empresarial. “El país tiene mucho espacio para bancarizar y dar crédito a las empresas”, afirmó. La ejecutiva consideró que la innovación no es exclusiva de las fintech, debido a que la banca tradicional también ha desarrollado nuevos productos y canales durante décadas. En este sentido, señaló que existe espacio para diferentes actores dentro del sistema financiero, aunque advirtió que todavía persiste un alto uso de mecanismos informales como el gota a gota.
Gutiérrez también se refirió a la inversión del grupo en infraestructura y renovación urbana. Entre los proyectos destacó el nuevo complejo del Campín, que contempla un desarrollo alrededor del estadio y que, según explicó, incluirá componentes comerciales, hoteleros, de salud, auditorio y centro de convenciones. Corficolombiana participa en estas inversiones, cuyo capex supera los $2 billones. “Yo creo que eso va a cambiar la cara de Bogotá”, afirmó la directiva.
Señaló que la inversión debe responder a oportunidades concretas y que no se debe forzar la entrada de recursos al país, especialmente en un contexto de revaluación del peso, refiriéndose al decreto que busca derogar el Gobierno sobre el límite máximo de 30% que pueden invertir las AFP en el exterior, medida impulsada por la anterior administración.
Sobre la sobretasa asociada al ICA de a reforma de Bogotá, Gutiérrez dijo que tendría un impacto cercano a $500.000 millones para el sistema financiero, situación que, a su juicio, dificulta nuevas inversiones en un sector que ya ha enfrentado mayores cargas tributarias durante los últimos años.