Grupo Sura avanza en la compra de InVita Seguros

María Paula Albán - malban@larepublica.com.co

Como parte de la compra de los activos del segmento de pensiones y cesantías de la holandesa ING en América Latina por el colombiano Grupo Sura, la compañía dio a conocer ayer que adelanta los permisos necesarios para concluir la compra del 70% de participación en la compañía de seguros InVita de Perú.

De esta manera, la compañía colombiana busca convertirse en un actor de peso en el mercado de seguros y pensiones en la región y ser además una de las principales multilatinas colombianas con presencia en América Latina.

La compra de InVita Seguros de Vida de Perú hace parte del proceso de adquisición de los activos de ING pues hacía parte de esta compañía.

Según ha señalado en varias oportunidades el presidente del Grupo de Inversiones Suramericana, David Bojanini García, el objetivo de la compañía que representa es seguir crecimiento en los mercados donde acaba de ganar presencia, por lo que continuarán analizando oportunidades de negocio que se presenten en los diferentes países de la región.

Aunque al realizar la operación el año pasado, que se valoró en más de US$3.600 millones, las agencias calificadoras de riesgo anunciaron que posiblemente la compañía de inversiones perdería el grado de inversión por la magnitud de la transacción, la semana pasada las dos grandes calificadoras internacionales: Fitch y Standard & Poor´s ratificaron la calificación otorgada a la empresa y afirmaron que el método de financiamiento de la operación fue la ideal para no alterar los niveles de endeudamiento de la compañía. Para los próximos meses se espera que las autoridades peruanas den el visto bueno a esta última operación para concretar la compra en ese mercado latinoamericano.

JPMorgan y el Grupo Bolívar también participan
Tanto la banca de inversiones JPMorgan como el grupo de inversiones colombiano Bolívar hacen parte de la operación en InVita Seguros de Vida de Perú, como parte del convenio que firmaron con el Grupo Sura para participar como coinversionistas en la operación de compra de los activos de ING en América Latina en julio del año pasado, en una operación que se cerró en más de US$3.600 millones y que se convirtió en la más grande realizada por una empresa colombiana en el exterior.