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“Hay más de 2,4 millones de empresarios que siguen por fuera del sistema financiero”

Banco W

José Alejandro Guerrero, presidente del Banco W, señaló que 50% de su cartera de clientes pertenece al sector comercio, mientras que 30% del total forma parte del sector servicios

Bárbara Andreina Orozco Ostos

En Colombia aún hay cerca de 2,4 millones de empresarios por fuera del sistema financiero formal, una brecha que sigue impulsando el uso de mecanismos informales de financiación como el “gota a gota”. Para el Banco W, ampliar el acceso al crédito de este segmento será uno de los principales retos del sistema financiero en los próximos años.

José Alejandro Guerrero, presidente de la entidad, aseguró que mantendrán su apuesta por la inclusión financiera mediante el fortalecimiento del microcrédito y productos diseñados para quienes aún no tienen acceso a la banca. Además, proyecta cerrar 2026 con utilidades por $40.000 millones y una base cercana a 200.000 clientes.

¿Cómo está el acceso al crédito para los micronegocios?

En Colombia existen aproximadamente 5,4 millones de microempresarios y la industria microfinanciera atiende cerca de 2,9 millones. Esto significa que todavía hay alrededor de 2,4 millones de personas que podrían acceder al sistema financiero formal.

¿Cómo le fue a Banco W en el primer semestre?

Nosotros vamos por buen camino. Nuestro presupuesto de utilidad para 2026 es de $40.000 millones. Para el primer semestre teníamos proyectadas utilidades por $11.500 millones, pero alcanzamos cerca de $14.300 millones, lo que representa un cumplimiento de 124% frente al presupuesto. Para el segundo semestre debemos generar $26.000 millones.

¿Cómo ha impactado el aumento de tasas en la cartera?

El aumento de tasas hace parte de la estrategia del Banco de la República para controlar la inflación y eso lo entendemos. Aún así, para nosotros ha significado un mayor costo de fondeo, porque debemos pagar más por los recursos que captamos, especialmente a través de los CDT. Solo en el primer semestre ese mayor costo representó alrededor de $8.000 millones adicionales y estimamos que al cierre del año el impacto sea cercano a $20.000 millones.

¿Ese mayor costo afectará las utilidades del banco?

Si no hiciéramos nada, tendría un impacto directo sobre la utilidad. Sin embargo, hemos implementado estrategias para compensarlo mediante eficiencias, control de gastos, mayores colocaciones y generación de nuevos ingresos. Nuestro objetivo sigue siendo cumplir la meta de $40.000 millones de utilidad este año.

¿Han notado cambios en la demanda de crédito por cuenta del aumento de tasas?

No de forma significativa. Nuestro segmento está conformado por microempresarios y emprendedores que siguen necesitando financiación para desarrollar su actividad. Además, históricamente el segundo semestre concentra cerca de 60% de las colocaciones del banco, mientras que el primero representa alrededor de 40%, especialmente porque la mayoría de nuestros clientes son de comercio.

¿Cómo está hoy la calidad de cartera del banco?

Nuestro indicador en microcrédito se ubica alrededor de 3,83% y esperamos cerrar el año cerca de 3,5%.

¿Debería modificarse la metodología de la tasa de usura?

Considero que debería revisarse únicamente para los créditos de muy bajo monto. Esos créditos son muy costosos y, con el límite actual de la usura, muchas entidades no pueden ofrecerlos de forma rentable.

¿Cuánto esperan colocar en créditos durante el segundo semestre de este año?

Esperamos desembolsar alrededor de $700.000 millones en créditos durante la segunda mitad del año.

¿Cómo ha evolucionado la participación del microcrédito?

Alrededor de 80% de nuestra cartera corresponde a microcrédito y esperamos que esa participación siga creciendo hacia niveles cercanos a 90%.

¿Cuántos clientes esperan tener al finalizar este año?

Atendemos cerca de 190.000 clientes y esperamos cerrar el año en 200.000.

¿En qué nuevos productos están trabajando?

Uno de los productos que estamos impulsando es la financiación de inmuebles productivos, es decir, viviendas que también funcionan como locales comerciales o pequeños negocios. Es un segmento que la banca tradicional normalmente no financia.

¿Cómo funciona la línea de crédito ‘Gota Ahorro’?

Es un crédito entre $400.000 y $1,5 millones, con plazos de 60, 90 o 120 días. El cliente puede pagar semanal o quincenalmente y una parte de cada cuota se destina automáticamente a una cuenta de ahorro. Al finalizar el crédito, el cliente cuenta con un ahorro.

¿Qué tasa maneja?

Está cercana al límite permitido por la regulación para microcrédito, alrededor de 79% efectivo anual, muy por debajo de las tasas que cobra el crédito informal.

¿Cuántos créditos de ‘Gota Ahorro’ desembolsan?

Desembolsamos cerca de 3.000 créditos mensuales y esperamos cerrar el año con entre 30.000 y 40.000 operaciones.

¿Muchos de esos clientes provienen del “gota a gota”?

Muchos llegan después de utilizar crédito informal y, posteriormente, cerca de 30% migra hacia productos tradicionales de microcrédito dentro del banco.

¿Qué porcentaje de sus clientes son nuevos para el sistema financiero?

Aproximadamente 55% son clientes exclusivos de Banco W, es decir, no tienen productos con otra entidad financiera. Además, cerca de 25% obtiene con nosotros su primer crédito formal.

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