¿La pausa que refresca?

Axel Christensen

Luego de un potente comienzo de año, que continúa la trayectoria iniciada en octubre pasado, en las últimas semanas los mercados financieros han parecido llegar a un momento de pausa, donde algunos días de corrección son seguidos de alzas momentáneas, resultando en una tendencia sin dirección clara.

Resulta relevante, entonces, preguntarse si estamos ante un paréntesis temporal de un rally de mayor duración o si esto es el inicio de un cambio de mayor envergadura. Si bien los riesgos presentes durante el 2011 se han mitigado, aparecen nuevas fuentes de preocupación, como las presiones inflacionarias generadas por los altos precios de combustibles y alimentos, y la relacionada alza en las tasas de interés.

Durante marzo, se observa un retroceso en varios mercados accionarios, así como en ciertos segmentos del mercado de deuda. Por un lado, los mercados emergentes se vieron impactados por dudas crecientes respecto al aterrizaje suave en el crecimiento en China.

Ya las proyecciones de instituciones oficiales como el FMI y bancos de inversión habían registrado un menor crecimiento en ese país para el 2012 un rango entre 8 y 8,5%.

Sin embargo, cayó como un balde de agua fría el anuncio oficial del gobierno que situó el objetivo de crecimiento en 7,5%. Ello derivó en una corrección en los mercados accionarios de los países más expuestos a la economía china. Asimismo, los precios de las materias primas como el cobre -y, en menor medida, el petróleo- también se ajustaron, ante la posibilidad de una menor demanda de la ya segunda mayor economía del mundo.

En todo caso, un respiro en el alza experimentada por las materias primas no viene mal. Si bien la evolución de la crisis de deuda en Europa sigue siendo la principal fuente de riesgo que identifican los inversionistas profesionales a nivel global, según lo registra una encuesta realizada mensualmente por el banco de inversión Merrill Lynch, la preocupación por la inflación de los precios de los commodities estaá en segundo lugar.

Y es que de pronto el fantasma de la inflación vuelve a rondar, particularmente entre las economías emergentes, convirtiéndose en un obstáculo para seguir manteniendo políticas monetarias más estimulantes. Algunos países, como Colombia, ya han tenido que subir la tasa de instancia monetaria. Otros han tenido que poner en pausa la trayectoria a la baja. Incluso en países que venían de tasas en niveles restrictivos, como puede ser el caso de Brasil, se abre la pregunta de qué pasará de aquí en adelante.

En el caso de los países desarrollados, el temor por rebrotes inflacionarios al mismo nivel que los emergentes es mucho menor. Ello debido a que la debilidad económica, e incluso contracción de actividad en Europa, y aun frágil panorama laboral, hace difícil que el alza en el precio de materias primas tenga consecuencias de segunda vuelta. Sin embargo, en estos países la preocupación es otra: el impacto de mayores precios de combustibles (y en energía, en general) sobre la actividad.

Por un lado, al tener que destinar un mayor porcentaje del ingreso a este concepto, los hogares tienen menos disponible para consumir otro tipo de bienes, afectando la recuperación del consumo. Por otro, los mayores costos inciden en los márgenes de las empresas, poniendo en duda que puedan mantener las buenas perspectivas de utilidades que fue la base para el despegue accionario observado en los últimos 6 meses.

Si bien los bancos centrales desarrollados seguramente no actúen aun ante este panorama inflacionario, el mercado de deuda en esos países sí parece estar haciéndolo, al observarse aumentos recientes en las tasas de interés de mayor plazo. Sin embargo, es justo reconocer que estos movimientos pueden deberse más bien a un mayor convencimiento de que la recuperación económica en Estados Unidos sí es definitiva.

Luego, noticias de un menor crecimiento en China, en la medida que le den un respiro a las presiones al alza en combustibles o alimentos, puede considerarse un elemento positivo, que permite una 'pausa que refresca' y que los mercados retomarán la senda de alza observada desde fines del año pasado y comienzos de éste.