La política global sigue siendo un catalizador crítico: Análisis

Bob Doll

Después de varias semanas de caídas, los mercados lograron recuperarse en cierta medida la semana pasada, aunque todavía parecen estar atrapados en la misma tendencia de negociación irregular que viene del mes pasado.

Es así como durante la semana, el índice industrial Dow Jones registró un alza del 1,4% y cerró en 13.029, mientras que el índice S&P 500 avanzó un 0,6% para cerrar en 1.378.

Por el contrario, el Nasdaq Composite cedió un 0,4% y cerró en 3.000 unidades debido en gran parte al pronunciado descenso de la cotización bursátil de Apple Inc.

La economía y las ganancias: continúan los altibajos
El trasfondo económico sigue presentando un panorama mixto, pero la tendencia generalizada sigue estando caracterizada por el crecimiento lento de la economía estadounidense. Uno de los acontecimientos interesantes en los últimos meses ha sido el incipiente fortalecimiento del sector de núcleos familiares en Estados Unidos, justo en el momento en que el componente industrial ha comenzado a debilitarse ligeramente.

Si bien la mejora del sector de núcleos familiares es un factor crítico para garantizar un crecimiento económico positivo a largo plazo, es necesario hacer ciertas advertencias respecto a esta tendencia.

En primer lugar, parte de la fortaleza puede atribuirse al hecho de que las familias han comenzado a recurrir a sus ahorros para potenciar su gasto, lo que evidentemente no es una práctica sostenible.

Además, una parte de este mayor nivel de actividad económica puede atribuirse al clima inusualmente cálido que se produjo a principios del año; con esto queremos decir que una parte del crecimiento pudo haberse tomado 'prestado' del segundo trimestre.

En lo concerniente a las ganancias corporativas, todavía nos encontramos en la parte inicial de la temporada de resultados, aunque hasta el momento todo parece indicar que vamos por buen camino.

A estas alturas, un poco más del 20% de las grandes empresas han presentando sus resultados (aproximadamente una tercera parte del mercado estadounidense en términos de capitalización bursátil) y, de ellas, alrededor de un 80% ha publicado cifras mejores de lo previstas por los analistas.

Ahora parece quedar claro que las expectativas sobre el crecimiento de las ganancias fueron demasiado pesimistas a principios del año.

Los próximos pasos para los encargados de dictar políticas
Aunque no cabe duda de que el trasfondo económico y del mercado tiene, mundialmente, un mejor aspecto que durante la crisis crediticia, las mejoras se han producido con lentitud y la confianza sigue siendo frágil. Empresas, consumidores e inversionistas en todo el mundo continúan atemorizados y atentos a cualquier indicio de una recesión en recaída o de corrientes de ventas generalizadas en el mercado.

A raíz de la crisis financiera, en Europa se espera que el Fondo Monetario Internacional participe en los procesos de salvataje, pues los países tienen claro que una quiebra del sistema financiero internacional perjudiciaría a todos.

Aunque este tipo de posturas son habituales durante las recuperaciones económicas, en esta oportunidad la magnitud de la preocupación es más alta de lo normal.

Por lo cual, estas actitudes no deben sorprender si nos atenemos a la pronunciada dinámica de desapalancamiento y al hecho de que continúan presentes los riesgos de deflación a escala en el ámbito mundial.