La Superintendencia de Sociedades aprobó el plan de desmonte de Factor Group

María Carolina Ramírez - mramirez@larepublica.com.co

Después de casi cinco meses de haber empezado el proceso de reorganización empresarial de Factor Group, se llegó a un acuerdo con su plan de desmonte, con el fin de evitar la intervención de la compañía.

En 2009 David Wigoda, un joven empresario decidió crear una firma dedicada al factoring, o compra y venta de facturas. Como cualquier compañía, Factor Group empezó a realizar negocios rentables para sus clientes; sin embargo, años después decidió apostar por el negocio de ganado e inmuebles.

De esta manera, Factor Group invirtió en la compra, engorde y venta de novillos, así como en un fideicomiso del Grupo Monarca, un ambicioso proyecto urbanístico en Antioquia.

Este negocio que parecía ser muy rentable se volvió inmanejable por la compañía, razón por la cual en octubre de 2011, al verse sin liquidez, la firma decidió acogerse a la Ley 1116 de reorganización empresarial.

La Superintendencia de Sociedades, ente que vigilaba la compañía, aceptó la solicitud y empezó un proceso en el que se debían verificar los activos y el patrimonio de la empresa, realizar una lista de acreedores, aprobar el plan de desmonte, y de no lograrse este punto, hacer un proceso de intervención.

Este último era lo que quería evitar la Supersociedades, ya que para nadie es un secreto lo demorado que suelen ser estos procesos, y que según su forma de operar, se deben juntar todas las deudas de la compañía y liquidarlas sin tener en cuenta que puede haber activos recuperables en su totalidad.

Así las cosas, Factor Group presentó un plan de desmonte el 31 de octubre y la Supersociedades delegó al abogado Fernando López Roca como agente promotor para que reorganizara la compañía.

Con el proceso avanzado, el ente de control encontró que algunos de los bienes que habían sido incluidos en el plan de desmonte tenían un embargo con el Banco Bbva, razón por la cual le ordenó a Wigoda solucionar el impedimento. Esto llevó al empresario a contactarse con sus socios y poner un nuevo lote en la avenida Las Palmas en un fideicomiso administrado por la Fiduciaria Central S.A., cuyo valor solventaría el embargo del otro lote y así podría ser incluido en el plan de desmonte.

Con dicha solución, la Superintendendencia de Sociedades aprobó el plan de desmonte propuesto y ordenó a David Wigoda, presentar un informe mensual sobre la ejecución del plan de desmonte voluntario.

Así mismo, ordenó a Acción Fiduciaria que registre la cesión de los derechos fiduciarios en los fideicomisos Inmuebles Ganaderos I y Ceba de Ganado, en los términos señalados por la providencia; en igual sentido, a Corficolombiana que registre la cesión de los derechos fiduciarios en los fideicomisos Luciérnaga, Salamandra y Grupo Monarca La Selva.

Y para finalizar, resolvió descongelar los derechos fiduciarios de los cuales es beneficiario o titular la sociedad Factor Group y por ende todas las operaciones relativas a los fideicomisos, con el objeto de hacer efectivas las cesiones de los derechos fiduciarios aprobados en la providencia.

Así las cosas, el plan de desmonte resulta ser la medida más conveniente para los inversionista ya que se les podrá pagar las inversiones realizadas con títulos de propiedad en tierras, ganado o inmuebles. De no haberse aprobado esta medida, se hubiera tenido que hacer una intervención que incluiría los activos que fueron declarados como captación ilegal y los que no lo estaban, de manera que para el inversionista la devolución de su dinero estaría condicionada no a su inversión sino a la división de bienes que se hiciera.

Según expertos, en una intervención, que es el último paso que se debe dar, finalmente se llega a proponer un plan de desmonte que diga cómo dividir los recursos, pero para eso, antes hay muchos pasos que recorrer porque las personas suelen demandar e interponer acciones que deben ser contestadas y esto aplaza el periodo en el que se realiza la intervención.

Ahora lo que se espera es la colaboración de Acción Fiduciaria y Corficolombiana en el cambio de los beneficiarios de los derechos fiduciarios ya que de lo rápido que lo hagan estas fiduciarias la gente podrá reclamar sus títulos valor y después decidir qué hacer con la parte del patrimonio que les corresponde.

Futuro de la firma no está aún definido
Si bien el plan de desmonte es la solución para pagar las deudas a sus acreedores, el futuro de la sociedad no está definido. En algunos casos después de tener una reorganización, las compañías con el capital suficiente logran recuperarse y volver a funcionar, sin embargo, este caso es diferente por la implicación que tiene el hecho de haber incurrido en un acto de captación ilegal a terceros. Esto hace que el proceso se pase a manos de la Fiscalía General por lo que a la sociedad le quedará más difícil seguir con su actividad comercial. Además, los acreedores institucionales de Factor Group deberán presentar sus requerimientos una vez la compañía logre pagar a los inversionistas el dinero que depositaron en sus productos.

Las opiniones

David Wigoda
Presidente de Factor Group

'Para Factor Group lo más importante es cumplir con todas sus obligaciones y ser un aliado de las autoridades pertinentes para proteger los intereses de los inversionistas'.

Luis Guillermo Vélez
Superintendente de Sociedades

'El plan de desmonte resulta ser la mejor opción desde el punto de vista de los clientes, ya que se evita llegar a un proceso de intervención donde no se sabe qué pasaría'.