Las estafas por correo, internet y llamadas cayeron 74% en 2025 hasta llegar a 2,3%
jueves, 28 de mayo de 2026
TransUnion advierte que los estafadores siguen adaptándose y recurriendo a otras tácticas para eludir las medidas de seguridad tradicionales
El reporte anual de fraude de TransUnion reveló que en Colombia las estafas por correo electrónico, internet, llamadas telefónicas y mensajes de texto, más conocidas como fraude digital, cayeron 74% durante el último año, al pasar de una tasa de 8.9% a 2.3%.
A pesar de esta disminución general, el impacto económico en las víctimas sigue siendo significativo: entre los colombianos que afirmaron haber perdido dinero por un fraude digital, la mediana de la pérdida declarada fue de $5,8 millones.
El informe advierte que los estafadores siguen adaptándose y recurriendo a tácticas de alta confianza basadas en el engaño para eludir las medidas de seguridad tradicionales.
“En Colombia, los estafadores tienen éxito donde ya existe confianza, sobre todo en las principales plataformas digitales, donde los consumidores esperan seguridad y legitimidad" explicó Diana Martínez, directora de soluciones de prevención de fraude de TransUnion para América Latina
Los consumidores se enfrentan a ataques cada vez más coordinados, basados en la identidad y desplegados a través de múltiples canales, lo que permite que el fraude se infiltre en las interacciones digitales cotidianas. De hecho, los delincuentes logran operar con éxito en entornos creíbles y familiares donde ya existe una relación digital verificada.
En cuanto a las modalidades más comunes, las tácticas basadas en la suplantación y el engaño directo lideran la lista de pérdidas. El vishing (llamadas telefónicas o mensajes de voz fraudulentos) es el canal donde más personas pierden dinero, afectando a una cuarta parte de las víctimas (25%). Le siguen el phishing (correos, sitios web o códigos QR falsos) con 18% y el smishing (mensajes de texto fraudulentos) también con 18%.
Otras modalidades relevantes reportadas por los consumidores incluyen el robo de identidad (17%), la ingeniería social (17%), el robo o cargos fraudulentos en tarjetas de crédito (17%), las mulas de dinero (16%), la apropiación de cuentas (14%), las estafas de vendedores externos en comercios legítimos (12%) y el fraude con prestaciones por desempleo (12%).
Al analizar el comportamiento por industrias, el sector gobierno presentó el mayor riesgo, concentrando 10% de los intentos de fraude digital. Esto ocurre porque los delincuentes suplantan activamente la imagen y las comunicaciones de las marcas oficiales.
Detrás se ubicaron los sectores de juegos de azar (apuestas en línea y póquer) con 6.5% y videojuegos con 5.2%. Les siguen el sector de seguros (4.3%), comunidades (citas en línea y foros) (3.2%), ventas al por menor (2.6%), telecomunicaciones (1.1%) y viajes y ocio (0.1%).
Es importante resaltar que en casi todas las actividades económicas se registró una disminución en los intentos de fraude digital en comparación con 2024, con caídas drásticas como en los juegos de azar (-97%) y las ventas al por menor (-84%). Las únicas excepciones que mostraron un crecimiento en el fraude fueron telecomunicaciones (que aumentó 47%) y seguros (que subió 13%).
Finalmente, el reporte de TransUnionobservó que el riesgo sigue siendo elevado en momentos concretos del ciclo de vida del consumidor digital, especialmente cuando los delincuentes intentan crear o manipular identidades en las fases iniciales.
De este modo, la tasa más alta de presuntos fraudes digitales se registró en la creación de cuentas (7.2%), seguida por el inicio de sesión en cuentas (3.5%) y, en una proporción mucho menor, durante las transacciones financieras (0.3%).
Esta tendencia responde a que la seguridad se ha vuelto un factor clave para los colombianos: 84% de los encuestados afirmó que la confianza en que sus datos personales no se verán comprometidos es la característica más importante al momento de elegir con quién realizar transacciones en línea.