Las formas más y menos atractivas para costear las compras en su viaje en el exterior
jueves, 24 de septiembre de 2026
Davivienda, Falabella y billeteras como Arq y Global 66 no cobran comisión por usar las tarjetas fuera del país, lo que las hace una opción más barata al hacer turismo
Con un dólar en la línea de los $3.200 y un euro por los $3.600 es más atractivo viajar para los colombianos frente a hace un año, cuando estaba en $3.852,16 y $4.48740, respectivamente. Pero el ahorro no solo consiste en la compra de pasajes y la reserva de hospedaje, también es importante hacer un uso óptimo de los recursos a la hora de pagar durante las vacaciones y evaluar los costos de cada transacción. Por esto, es relevante conocer que muchos bancos y billeteras no cobran comisión por las compras que se hacen en el exterior.
Atrás quedó la idea de que para viajar había solo dos opciones: comprar dólares en una casa de cambio o pagar con tarjeta de crédito. El auge de la era digital ha ampliado las alternativas, que no solo buscan facilitar los pagos, sino también ayudar al bolsillo.
Por eso, ahora también puede comprar dólares o euros a través de la billetera digital de su preferencia y pagar con la tarjeta asociada, o utilizar su tarjeta de débito. Eso sí, debe tener en cuenta si su banco le cobra comisión por utilizar estos productos financieros.
Por ejemplo, las billeteras digitales se han convertido en una opción para los usuarios porque ni Global66, ni Arq, ni Lulo X, ni Plenti cobran por pagar en el exterior ni por hacer la conversión a euros. En estos casos, debe tener en cuenta el precio al que le liquidan sus compras en el exterior. La mayoría de estas billeteras ofrecen una tasa competitiva, cercana a la TRM.
Pero un punto a considerar es que la mayoría pide que el dinero que utilice en el exterior esté respaldado por su saldo en la billetera. Esto le permite evitar llevar el dinero en efectivo, pero implica que debe viajar con un presupuesto disponible y no contar con dinero que pagará después.
Otra alternativa son las tarjetas tradicionales y, en este caso, algunas sí cobran comisión. Davivienda, Banco Agrario, Banco Falabella y Serfinanza no cobran comisión por el uso de las tarjetas de crédito y de débito en el exterior. Mientras que Bancolombia no cobra si utiliza su tarjeta de débito en un viaje internacional. Eso sí, si va a usar la tarjeta de débito, debe verificar si su banco le pide una autorización previa para evitar que sea bloqueada por una “actividad sospechosa”.
Ahora, hay otros bancos que sí cobran una comisión por las compras con tarjeta de crédito, como Banco Popular o la RappiCard de RappiPay, ambos con una comisión de 3,50%. Para entender el impacto, imagine un consumo de US$500 con un precio promedio de $3.263,95. Sin recargos, la compra sería de cerca de $1,63 millones, pero con la comisión el valor subiría a $1,68 millones. El mismo ejercicio con 500 euros, a una tasa de $3.668,10, llevaría la compra de $1,83 millones a cerca de $1,90 millones.
Pero la comisión no es el único costo que debe considerar si la compra se financia, también es relevante el plazo de pago. Si ambos consumos se difieren a 36 meses con una tasa de 19,8% E.A., el ejercicio muestra que los US$500, cuyo valor inicial con comisión sería de $1,68 millones, terminarían costando cerca de $2,40 millones, es decir, $720.000 adicionales en intereses. En el caso de los 500 euros, el valor inicial de $1,90 millones llegaría a aproximadamente $2,48 millones, con unos $580.000 adicionales en intereses. Por eso, antes de utilizar la tarjeta de crédito en el exterior, no solo debe revisar la comisión que cobra su entidad, sino también las condiciones de financiación. Si no quiere asumir intereses, otra alternativa es utilizar una tarjeta de débito o una billetera digital con saldo disponible, siempre verificando previamente la tasa de conversión y los costos asociados a cada operación.
El efectivo
Aunque la era digital cada vez toma más fuerza, para muchos viajeros siempre es necesario tener un poco de efectivo, ya sea para pagar algún taxi o comprar souvenirs en una calle de Estados Unidos o Europa. Sin embargo, comprar dólares o euros en las casas de cambio también tiene un sobrecosto pagar obtener el billete.
Por ejemplo, si usted desea llevar US$1.000 en efectivo, el método tradicional es comprarlos en casas de cambio. Actualmente, en promedio, el dólar se vende en esos locales a $3.222, es decir, $13,34 por encima de la tasa oficial del miércoles, $3.208,66. En este caso, el sobrecosto sería de $13.340, por lo que el gasto final ascendería a $3,22 millones.
Una situación similar ocurre con el euro: para llevar €1.000 en efectivo, con una tasa promedio de $3.668,10, el valor sería de $3,67 millones, pero en las casas de cambio el promedio de venta es de $3.863, lo que representa una diferencia de $194,90 por euro y un sobrecosto de $194.900. Así, el gasto final sería de $3,86 millones.
Otra alternativa es retirar el dinero directamente en cajeros automáticos del exterior. En este caso, las entidades cobran una comisión por las operaciones internacionales que puede ir desde $6.800 hasta $36.000 dependiendo de la franquicia y la entidad bancaria.
Sin embargo, para determinar cuánto terminará pagando, primero debe conocer el límite diario de retiros que permiten las franquicias.
Por ejemplo, si para disponer de esos US$1.000 o €1.000 debe realizar dos retiros, el sobrecosto podría ascender hasta $72.000. En la mayoría de los casos, las operaciones están habilitadas en los cajeros de las redes Visa y Mastercard.
En caso de necesitar efectivo de forma urgente hay otro método que pueden usar, se trata de los avances con tarjeta de crédito, si bien son una alternativa, también implican costos adicionales. Hay que tener presente que solo la comisión por la operación puede oscilar entre $6.800 y $8.000, a lo que se suman los intereses, cuya tasa efectiva anual se ubica entre 20% y 28,79%.
En conclusión, no existe un único método de pago que resulte más conveniente para todos los viajeros. La clave está en planear con anticipación y revisar la tasa de conversión, las comisiones, los límites de retiro y las condiciones de financiación de cada producto.
Llevar más de un medio de pago también permite distribuir las operaciones y tener una alternativa disponible en caso de que una tarjeta sea bloqueada o no sea aceptada.