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Las tasas de interés para adquirir créditos educativos van desde 15,2% hasta 28,3% a julio

Gráfico LR

Aunque la deuda para estudiar es positiva, según los analistas, es clave revisar factores como el endeudamiento y el retorno de la inversión en el mediano plazo

Mateo Medina Ariza

Si está pensando en financiar sus estudios universitarios mediante un crédito, una de las primeras variables que debería comparar es la tasa de interés. Según la Superintendencia Financiera, con corte al 17 de julio de 2026, solo cuatro entidades financieras ofrecen líneas de crédito educativo y las diferencias entre sus tasas superan los 13 puntos porcentuales.

La Superfinanciera detalló que Davivienda registra la tasa más baja, con 15,20%, seguida por Serfinanza, con 19,78%; Bancoomeva, con 22,58%; y Bancolombia, con 28,32%.

A este panorama se suma el Icetex, que aunque no aparece dentro del reporte de la Superintendencia Financiera por tratarse de un esquema de financiación diferente, maneja tasas indexadas al IPC. Actualmente estas parten de IPC más siete puntos para corto plazo e IPC más ocho puntos para mediano plazo. Tomando en cuenta que al cierre de 2025, el IPC era de 5,10%, lo anterior equivale a tasas de 12,10% y 13,10% efectivo anual, respectivamente.

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Andrés Moreno, analista financiero, dijo que escoger la tasa más baja no garantiza que la decisión sea la correcta.

“La educación sí genera un retorno positivo, pero no significa que cualquier deuda para estudiar necesariamente deba ser una buena decisión. Antes de asumir un crédito vale la pena preguntarse si el programa realmente aumenta la posibilidad de conseguir empleo o mejorar de una manera significativa los ingresos. No todas las instituciones ni todas las carreras ofrecen el mismo potencial”, dijo.

El analista también recomienda evaluar el nivel de endeudamiento frente a los ingresos que se esperan recibir al graduarse, revisar condiciones como los periodos de gracia y la posibilidad de hacer pagos anticipados sin penalidades, verificar la acreditación de la institución educativa y explorar otras alternativas de financiación, entre ellas becas, descuentos u otros programas.

El Fray Andrés Miguel Casaleth Faciolince, rector de la Universidad de San Buenaventura, señaló que antes de solicitar un crédito es indispensable calcular cuánto costará realmente terminar la carrera.

LOS CONTRASTES

  • Fray Andrés M. Casaleth Rector de la U. San Buenaventura

    “Endeudarse para cursar uno o dos semestres sin saber cómo se pagarán los siguientes puede dejar al estudiante con una deuda, pero sin el título que le permita mejorar sus ingresos”.

  • Álvaro UrquijoPresidente del Icetex

    “Lo que buscamos con estas líneas de crédito primero es cultura de pago y, segundo, que también le reduzca el valor de la cuota al momento en que se gradúe”.

“El estudiante debe calcular no solo la matrícula del primer semestre, sino el costo total estimado del programa: matrículas futuras, materiales, transporte, alimentación, equipos tecnológicos, conectividad, derechos de grado y sostenimiento. También debe contemplar posibles incrementos”, explicó Casaleth.

Los analistas recomiendan agotar primero las alternativas que reduzcan el costo de estudiar sin generar deuda, como becas, descuentos institucionales o apoyos públicos. Solo si persiste una brecha financiera, considera conveniente acudir a un crédito educativo.

En el caso del Icetex, Álvaro Urquijo, presidente de la entidad, detalló que una de las principales diferencias frente al sistema financiero tradicional está en los plazos de financiación, que pueden extenderse por más de una década dependiendo de la duración del programa académico.

“Una persona que estudie una carrera de ocho semestres tiene 10 años para pagar el crédito y si la carrera es de 10 semestres tiene alrededor de 12,5 años o 13 años para pagarlo. Eso no es mediano plazo en ninguna parte del mundo y menos para crédito educativo”, afirmó.

Urquijo agregó que las líneas tradicionales parten de IPC más siete puntos para corto plazo e IPC más ocho puntos para mediano plazo, aunque los estudiantes matriculados en universidades vinculadas al programa U Solidaria pueden acceder, durante la época de estudios, a una tasa de IPC más tres puntos.

“Lo que buscamos es crear cultura de pago y que también le reduzca el valor de la cuota al momento en que se gradúe. Si usted no hace pagos durante la carrera, cuando salga la deuda va a ser muy grande”, y agregó que cerca de 75% de las cuotas del Icetex son de hasta $500.000 mensuales.

Elegir un crédito educativo implica mucho más que comparar tasas. Los expertos recomiendan calcular el costo total de la carrera, proyectar los ingresos que podría generar el programa académico y asegurarse de que la deuda sea sostenible durante los primeros años de vida laboral.

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