Los bancos suben sus tasas de ahorro y ofrecen rentabilidades entre 8% y 11% E.A.
miércoles, 8 de abril de 2026
Pibank, Av Villas y Banco Finandina, entidades que ofrecen mayores rentabilidades en cuentas de ahorro y bolsillos en medio de una inflación alta y tasas de interés elevadas
En un entorno de inflación al alza, dejar el dinero quieto ya no es una opción eficiente. Cada peso que no genera rendimientos pierde poder adquisitivo con el paso del tiempo, lo que obliga a los ahorradores a buscar alternativas que les permitan proteger, e incluso aumentar, el valor de su capital.
En ese contexto, las entidades financieras han comenzado a ajustar al alza las tasas de sus productos de ahorro, especialmente en cuentas digitales y “bolsillos”, con el objetivo de captar más recursos.
De hecho, Nu fue la última entidad que confirmó un ajuste al alza en su rentabilidad, desde el 9 de abril sus clientes podrán ver la tasa de las Cajitas de Ahorro a 9,25% E.A., con un aumento de 0,75 puntos porcentuales.
Actualmente, varias entidades ofrecen rentabilidades que rondan entre 8% y 11% efectivo anual, dependiendo del tipo de producto y las condiciones.
Opciones como las de Pibank alcanzan tasas cercanas a 11%, con esto, se posiciona como una de las opciones más competitivas del mercado. Funciona con un esquema similar a los bolsillos, aunque no son “cajitas” como tal, sino más bien una cuenta parqueadero, ya que no está diseñada para transacciones diarias.
Los usuarios pueden abrir varias cuentas desde la app, sin nuevos requisitos, y destinarlas a objetivos específicos, lo que facilita organizar el ahorro y aprovechar mejores rentabilidades.
Otras entidades muy competitivas en este segmento son: AV Villas con una rentabilidad de hasta 10% en productos de alto monto; y Banco Finandina con 10% en rentabilidad desde $1.
En el segmento de cuentas digitales, entidades como Lulo Bank y Ban100 manejan rangos entre 6,5% y 10%, sujetos a condiciones específicas.
Otros jugadores tradicionales también se han sumado a esta tendencia. Bbva ofrece tasas cercanas a 10% en productos específicos. También está Bancolombia, aunque sus bolsillos no son un instrumento de inversión, sino de planeación. Sin embargo, cuentan con una alternativa que es la inversión virtual; la pueden abrir desde su sucursal virtual y desde la app, tiene una rentabilidad de hasta 9,75% y cambia según el monto y el tiempo que dejen quieto el dinero. Hay otras alternativas como Banco Popular y Banco de Occidente se ubican en niveles entre 9% y 9,5%, consolidando una competencia cada vez más fuerte por el ahorro de los usuarios.
Banco de Occidente se ubican en niveles entre 9% y 9,5%, consolidando una competencia cada vez más fuerte por el ahorro de los usuarios.
En la parte media , Banco Caja Social, Banco Falabella y Daviplata ofrecen entre 8,25% a 8,75%.
Davivienda, Itaú, Banco W y Banco Unión ofrecen tasas a 8%, en productos de ahorro programado o bolsillos.
En contraste, los productos de ahorro tradicional siguen rezagados, con rentabilidades que en algunos casos no superan 1,5% E.A., lo que implica una pérdida real frente a la inflación.
Este panorama refleja un cambio en la estrategia de la banca, que impulsa productos más flexibles con mejores rendimientos para atraer liquidez. Pero evidencia una brecha entre quienes acceden a estas nuevas alternativas y quienes permanecen en esquemas tradicionales de bajo rendimiento.
Así, en un contexto donde el costo de vida presiona el bolsillo de los hogares, la clave no solo está en ahorrar, sino en hacerlo de manera inteligente: elegir productos que permitan que el dinero crezca y no pierda valor.
¿Por qué suben las tasas en los productos?
Los bancos han venido aumentando las tasas de sus productos de ahorro como respuesta al endurecimiento de la política monetaria del Banco de la República, que recientemente elevó su tasa de interés en 100 puntos básicos.
Este ajuste encarece el costo del dinero en la economía, por lo que las entidades financieras necesitan ofrecer mayores rendimientos para atraer y retener liquidez de los ahorradores. Al mismo tiempo, tasas más altas desincentivan el consumo y el crédito, lo que refuerza la competencia entre bancos por captar depósitos, especialmente a través de cuentas digitales y productos de ahorro con mayor rentabilidad.